domingo, 26 de julio de 2026

¿Adónde va el mundo? I


[El libro de hoy  afronta un tema en extremo complicado. Creo que aporta ideas interesantes y puede hacer reflexionar, sin duda,  ya que en estos momentos históricos es difícil atisbar hacia donde camina la humanidad o cuánto le queda. Por eso es fundamental encontrar algún asidero firme y verdadero, para no ser seducido o arrastrado  por corrientes descontroladas y destructivas.Lo publicaré en dos partes  


Castellani, Leonardo. Cristo ¿vuelve o no vuelve?: Apuntes sobre el Apocalipsis [Kindle iOS version]. Retrieved from Amazon.com 


La Parusía 


El Universo no es un proceso natural, como piensan los evolucionistas o naturalistas, sino que es un poema gigantesco, un poema dramático del cual Dios se ha reservado la iniciación, el nudo y el desenlace; que se llaman teológicamente Creación, Redención, Parusía. 


Este Jesús que habéis visto subir al cielo, parejamente un día volverá a bajar del cielo», dijeron los dos  ángeles de la ascensión…


El mundo moderno no entiende lo que le pasa. Dice que el cristianismo ha fracasado. Inventa sistemas, a la vez fantásticos y atroces, para salvar a la humanidad. …Quiere construir otra torre de Babel que llegue al cielo. 


La herejía de hoy, descrita por Hilaire Belloc en su libro Las Grandes Herejías, pareciera explícitamente no negar ningún dogma cristiano, sino falsificarlos todos….De los despojos muertos del cristianismo protestante, galvanizados por un espíritu que no es de Cristo, una nueva religión se está formando ante nuestros ojos...


¿Adónde va el mundo?, claman todos. A esta hambre actual de profecía se le propinan profecías falsas. Es menester dar la buena profecía, que para eso la tenemos.


Hay que dar, pues, la gran profecía primordial, la profecía esjatológica de Jesucristo, de San Pablo, del Apokalypsis de San Juan…Este mundo terminará. Su término será precedido de una gran apostasía y una gran tribulación. A ellas sucederá el advenimiento de Cristo y de su Reino, el cual no ha de tener fin.


Toda profecía se desenvuelve en dos planos y se refiere a la vez a dos sucesos: uno próximo, llamado typo, otro remoto, llamado antitypo.El profeta se interna en la eternidad desde la puerta del tiempo, y lee por transparencia trascendente un suceso.


Cristo describe el fin del mundo en la caída de Jerusalén y en la dispersión milenaria del pueblo judío. ….Cristo describió en un mismo cuadro pantografiado la ruina de la Sinagoga, que era el final de una edad, y el final de todas las edades, o, como ellos decían, «la consumación del evo».

«Esta generacion» significa, pues, a la vez los Apóstoles allí presentes con referencia al typo, que es el fin de Jerusalén;   Los Apóstoles vieron el fin de Jerusalén, la Iglesia verá el fin de Roma.


No es posible, pues, que caigan los escogidos. Un ángel les marca la frente y los cuenta. Dios ordena suspender las grandes plagas hasta que están todos señalados. Dios abrevia la persecución por amor de ellos. El Anticristo reinará solamente media semana de años (42 meses, 1.260 días). Todos los mártires serán vengados.

Dos grandes santos defenderán a Cristo y tendrán en sus manos poderes prodigiosos. 



Misterio de iniquidad


La adoración del hombre  a Dios ha existido siempre junto al odio. «Ya funciona el Misterio de Iniquidad—dice San Pablo a los de Tesalónica—; solamente está sujetado, y vosotros sabéis cuál es el Obstáculo». 


El Misterio de Iniquidad es el principio de la Ciudad del Hombre, que lucha con la Ciudad de Dios desde el comienzo; ….es la raíz de todas las herejías y el fuego de todas las persecuciones;…. es la continua rebelión del intelecto pecador contra su principio y su fin, eco multiplicado en las edades del «No serviré» de Satanás. 


El Misterio de Iniquidad tiende a corporizarse en cuerpo político y aplastar a los santos….  El Espíritu Santo abandonará quizá este cuerpo social histórico, llamado Cristiandad, arrebatando consigo a la soledad más total a los suyos, dándoles dos alas de águila para volar al desierto. Y entonces la estructura temporal de la Iglesia existente será presa del Anticristo, 


Meretriz Magna


Su nombre es Misterio, Babilonia magna, Madre de las fornicaciones y abominaciones de la tierra. 

Las tres tentaciones que sufrió Cristo no son quizá sino esta tentación misma desenvolviéndose en tres grados. …Los bienes de la Iglesia no son el Bien de la Iglesia. A veces, por desgracia, son la cola que arrastra por la tierra.  …«Todo esto es mío y te lo daré, si hincándote me adoras». Es decir: busca para la  religión un reino en este mundo; y búscalo con los medios más eficaces, que son los satánicos. 


El Cisma Griego ha imputado siempre a la Iglesia Romana haber ya sucumbido a esta tentación suprema de conseguir el Reino de Cristo en este mundo por medios terrenales, bastardos y aun perversos. 


Cuando la estructura temporal de la Iglesia pierda la efusión del Espíritu y la religión adulterada se convierta en la Gran Ramera, entonces aparecerá el Hombre de Pecado y el Falso Profeta, «Pseudoprofeta» El Anticristo será a la vez una corporación y una persona individual que la encarnará y gobernará: 

sábado, 25 de julio de 2026

A lo lejos, el mar y el cielo se tocan

José Luís Nunes Martins


El mar y el cielo se tocan en el punto más distante que alcanza nuestra vista. Sin embargo, la línea del horizonte no señala el fin f¡del mar; solo esconde lo que existe más allá de lo que conseguimos alcanzar desde el punto donde nos encontramos. La línea que parece el fin es, en verdad, el inicio de todo cuanto aún no vemos y que es, también él, casi infinito.


Al navegar entre nuestros días, aprendemos que también en nuestra historia los horizontes se suceden y que hay siempre uno, y  más allá de aquel está aquello que nos llama. A veces, preferimos quedar y no arriesgar. Otras veces, somos capaces de lanzarnos e ir incluso contra viento y marea.


La muerte no acaba con la vida. Esconde la vida que hay más allá de ella.


Así como los azules del mar y del cielo, la vida pasa por la muerte depurando, sin dejar de ser vida, se eleva a otra forma de ser, aún más bella: de imperfecta a perfecta.


Hay quien no cree en la eternidad. Cree que el yo con que piensa y siente es solo una ilusión finita. No es. Lo que piensa en mí es que soy yo, más aún que mis manos y mi cara. Esta voz que es luz no es una alucinación. ¿Cómo saben ellos que este yo, que no ven, también deja de existir con la muerte del cuerpo?


Sabemos que existe n infinito más allá de lo que conseguimos ver. Más aún, el cielo siempre nos toca en ese limite que no es más que un punto de encuentro al que un día llegaremos, por el cual pasaremos y, sin dejar de ser quien somos, a partir del cual hemos de ser más. 


Con los pies siempre en el suelo y con el pensamiento más allá de las nubes, también ahora, en mí, el mar y el cielo se encuentran. 

miércoles, 22 de julio de 2026

Un honrado buscador de la verdad IV

 Newman, John Henry. La Iglesia de los Padres. Kindle Edition

Martín y Máximo


Su historia  nos ha llegado de una fuente auténtica,  Sulpicio Severo, un discípulo suyo, un íntimo, un testigo ocular y además un hombre cultivado, de formación clásica, que redactó sus recuerdos en vida de aquel y cuando estaban muy frescas sus impresiones.


Nacio en 136 en Panonia, en una ciudad que actualmente forma parte de Hungría.

a los diez años, por voluntad propia y contra la de sus padres, se acercó a la Iglesia y se inscribió como catecúmeno.

A los quince años, a instancias de su padre, se enroló en el ejército donde permaneció cinco años como soldado, y en ese tiempo fue enviado a la Galia.

Se cuenta que a los dieciocho años una noche fría partió su capa en dos para darle la mitad a un pobre. la noche siguiente tuvo un sueño: vio a Nuestro Señor cubierto con la mitad de la capa que él había dado a un pobre hombre. Esta divina visión atrajo la atención del joven y, dirigiéndose a los ángeles que estaban alrededor, dijo: «Martín, que no es más que un catecúmeno, me ha vestido con esta capa».

Martín logró ganar a su madre, pero su padre permaneció pagano. En esa zona de la Ilírica, que entonces era casi por entero arriana, Martín confesó la doctrina católica, fue apresado, azotado y expulsado de la ciudad.


En Poitiers  fundó el primer establecimiento monástico de Francia. Fue consagrado obispo de Tours en 372.  Había partidos que se oponían a su elección alegando, según cuenta Sulpicio, que «era persona despreciable, indigno del episcopado, descuidado en su modo de vestir y mal peinado». Pero esto se debía a que era monje, y no dejó de ser monje cuando se convirtió en obispo. 

A raíz de sus conquistas se lo considera el Apóstol de las Galias y esta alta misión basta para explicar su poder milagroso, semejante al de Agustín, el apóstol de Inglaterra.

… Martín entró en conflicto con el emperador Máximo, el usurpador de Gran Bretaña, de la Galia y de España.  Mientras muchos obispos se comportaban ante el usurpador como esclavos lisonjeros, Martín no olvidaba su condición y autoridad de apóstol, obligado a tratar a aquel soldado encumbrado, no según su éxito, sino según su conducta.

Pero intercedió entre el emperador y algunos herejes para evitar su muerte. 

Cuando salía  de Tréveris, a diez millas aproximadamente, su ruta se hundía por caminos profundos y solitarios. Dejó que sus compañeros se adelantasen y se quedó solo examinando su conciencia, primero reprochándose y luego aprobándose por lo que había hecho. Estaba en eso cuando recibió una visión sobrenatural; se le apareció un ángel y le dijo: «Martín, con razón está lleno de remordimientos tu corazón, pero no tenías otra alternativa. Retoma tu valor, tu confianza, no sea que arriesgues, no tu renombre, sino tu salud».

Cuando se puso en camino, sus fuerzas lo abandonaron de pronto y fue presa de la fiebre. Comprendiendo que su muerte estaba próxima, Martín reunió a sus discípulos y les anunció que se iba. Ellos se lamentaron y le imploraban que no abandonase al rebaño, no fuera que cayese en manos de lobos.

Ellos hubieran querido ponerlo de lado para que fuese menos duro, pero él les dijo que prefería ver el cielo, no la tierra, para emprender su último viaje. Y viendo cerca un mal espíritu, lo increpó: «Miserable, no hallarás nada en mí; he aquí el seno de Abraham que me recibe». Diciendo estas palabras expiró.


Sus restos fueron conservados en su ciudad episcopal hasta la época de los hugonotes, que los quemaron. Se dice, no obstante, que han sobrevivido parte de ellos.

San Martín es famoso por su poder de hacer milagros y hasta se afirma que resucitó a algunos muertos. Al igual que san Antonio, Martín fue perseguido por el diablo en persona.


 Concluye el libro con una cronología muy útil y pormenorizada de los acontecimientos contemporáneos De los Santos.

sábado, 18 de julio de 2026

Deseamos mucho, necesitamos poco

 José Luís Nunes Martins


Nuestros deseos son infinitos, pero son pocas las verdaderas necesidades.


Creemos que la félida está en poseer mucho incluso todo lo que deseamos. Sn embargo, el camino para ir satisfaciendo los deseos no es bueno porque siempre lleva a nuevas y mayor carencia de cosas que, en realidad, no son importantes. La satisfacción de los deseos solo sería buena si supiésemos lo que deberíamos necesitar.


Muchas personas desprecian sus necesidades, que toman por caprichos, mientras consideran esencial aquello que es, en verdad, una inutilidad.


Hoy, o tal vez nunca, las personas ansían y acaban por entristecerse en virtud de sus deseos de cosas superfluas. Muchos incluso tienen más de lo que necesitan para ser felices, pero es su deseo de poseer lo que no tiene verdadero valor lo que las hace infelices -tal vez con alguna justicia.


¿Qué es más importante: una casa o una familia? ¿Y si solo podemos escoger una de ellas?


¿Es necesario oro o pan para ser feliz?


Muchas veces imaginamos lo que haríamos si ganásemos una enorme fortuna en un sorteo cualquiera. Pero, por ejemplo, yo no cambiaría ninguna de mis hijas por el mayor premio de euromillones. ¿Sin embargo, por qué razón no me siento más feliz por ser adrede ellas que me sentiría si ese premio me hubiera tocado?


Necesitamos vivir con todo el corazón todo cuanto ya somos y tenemos. Dejemos la lucha por las cosas materiales para quien crea que en ellas está su paz y serenidad.


Tenemos que tener el coraje de saber en lo más íntimo de nosotros mismos el valor, sin que nos importe lo que el mundo dice. Confiemos en la vida y en todo lo que nos llega. Muchos obstáculos son señales del buen camino.


Necesitamos amor ny centrarnos  en eso más que en cualquier deseo superficial que nos puede distraer y…destruir.

 

Necesitamos menos de lo que deseamos y más de lo que merecemos.


martes, 14 de julio de 2026

Un honrado buscdor de la verdad III

Newman, John Henry. La Iglesia de los Padres. Kindle Edition. 


Agustín y los vándalos


En la primavera del año 428, los vándalos, de credo arriano, y bárbaros de nacimiento y costumbres, cruzaron el estrecho de Gibraltar y avanzaron a través de este fértil distrito produciendo en todas partes devastación y cautividad.

Esto sucedía al tiempo en que se reunía en Éfeso el tercer Concilio Ecuménico.


Conversión de Agustín


A los veinte años abrazó la herejía maniquea, en la que prosiguió durante nueve años. Su conversión y bautismo tuvieron lugar a los treinta y cuatro años.La conversión de san Agustín tuvo lugar, según lo más probable, en el verano de 386.  


No necesita una morada aquel cuyo hogar es la Iglesia católica; no teme desolación de bárbaros o de herejes aquel cuyo credo está destinado a durar para siempre.


Si no se someten a la legítima autoridad de la religión, los espíritus dotados se vuelven muy infelices.  Aborrecía la seguridad y las sendas sin peligros. Porque tenía dentro hambre por falta del alimento interior, que eres Tú mismo, Dios mío; mas no era esta el hambre que yo tenía todo el tiempo, antes estaba sin deseo de los manjares incorruptibles; no porque estuviese lleno de ellos, sino que estaba tanto más hastiado cuanto más vacío.


¡Quién sabe si la misma muerte, al cortar el hilo de la vida, pone fin a todos nuestros cuidados! Pues también esto es menester averiguarlo. Pero lejos de mí pensar que así sea. No sin razón ni fundamento la fe cristiana se ha elevado por todo el orbe a tan alta cumbre de autoridad. No obraría Dios tantas y tales cosas por nosotros, si con la muerte del cuerpo feneciese también la vida del alma. Entonces ¿por qué no detenernos, dejar las esperanzas del siglo y consagrarnos totalmente a buscar a Dios y la vida feliz?



Tagaste, su ciudad natal, fue su primera residencia, y se instaló en los suburbios para, a la vez que vivía retirado, ser útil en lo que fuese necesario en la ciudad.

Como tras su conversión varios amigos se habían convertido, logró convencerlos, al igual que a ciertos conciudadanos, de que se le uniesen, y ellos naturalmente lo consideraban como jefe de su comunidad religiosa. Todos pusieron en común sus posesiones, que se repartían según las necesidades de cada uno. Sus ocupaciones eran el ayuno y la oración, la limosna y la lectura de la Escritura; y Agustín asumió la tarea de instruirlos y ayudarlos de distintos modos. Además se ocupó de crear una escuela o seminario para la Iglesia.y formó una comunidad religiosa clerical en la casa episcopal.


La virgen Demetria


Por lo tanto queda claro con respecto al monaquismo, sea o no sea justificado en sí, que los protestantes se equivocan al menos en el sentido de que difieren en carácter y en espíritu de aquel primer sistema cristiano que llegó a ser monástico.


Un gran objetivo del monaquismo en los primeros siglos fue mantener la Verdad en tiempos y lugares donde grandes cantidades de católicos se habían apartado de ella. En tales circunstancias, la esposa de Cristo «huyó al desierto, donde Dios le había preparado un lugar».


Este fue el caso de la gruta de Belén donde se retiró Jerónimo. En cambio, los monasterios de Agustín no respondían a este fin. Su propósito era servir de refugio a la piedad y a la santidad en momentos en que la expansión creciente de la religión hacía que los cristianos se volviesen más secularizados.


No creo que  haya una manifestación más lamentable del carácter cruel del protestantismo que el espíritu inflexible, amargo y burlón que lo hacen oponerse a las instituciones que confieren dignidad e independencia a las mujeres en la sociedad.


Y si en este estado de cosas es tanto lo que han perdido las mujeres, ¡cuánto más han perdido los pobres, los enfermos, las personas de edad, a cuyo loable servicio se consagran aquellas que renuncian al matrimonio! ¡Cuánto han perdido los ignorantes, los pecadores, y los desgraciados, entre quienes solamente pueden ejercer su celo con dignidad aquellas que están revestidas de un carácter religioso…  cuyo «santo voto» les permite consagrarse por entero a la única tarea celestial a la cual se han entregado con toda sencillez!


En 410 Roma fue tomada por Alarico.


En el año 413, la rica y noble Demetria, … se consagró a la vida solitaria en Cartago.


…Destacaron, entre otras cristianas, tres mujeres: Faltonia Proba, Juliana y Demetria, hija—, dos viudas y la última célibe….finalmente liberada y autorizada a salir de Roma, Proba se embarcó hacia África con su nuera y su nieta, y un buen número de viudas y vírgenes aprovecharon para escapar de la misma forma.


La continuación de esta historia está en una carta que san Agustín le escribió a esta dama tan prominente por su alcurnia y sus relaciones familiares: Tengo presente tu petición y mi promesa de escribirte acerca de la oración…El que hizo todas las cosas con Su palabra, no necesita las palabras del hombre. Competid en la oración, una competición pacífica y santa, que no consiste en combatir una contra otra, sino con el demonio, enemigo de los santos.

La oración encuentra especial ayuda en los ayunos, las vigilias y las mortificaciones corporales. Mas cada una haga lo que pueda. Así pues, que la más débil no estorbe a la más fuerte, ni la más fuerte ser dura con la más débil. La conciencia ha de responder ante Dios, no ante las demás; ni os debéis nada entre vosotras, salvo el amaros entre sí. Que os escuche Dios, capaz de otorgaros mucho más de lo que pedimos o entendemos»


Cuando Demetria llegó a la mayoría de edad, manifestó su resolución de consagrarse con voto de virginidad. La noticia llegó hasta Oriente, donde Proba tenía propiedades, y penetró hasta el monasterio de Belén, en el que residía san Jerónimo.

Este Padre célebre tenía entonces ochenta y tres años, pero «ni su vista se había empañado, ni había perdido siquiera un diente».

A pedido de Proba y de Juliana, se dirigió a Demetria en una carta, o mejor dicho, en un pequeño tratado con el fin de reafirmarla en su determinación.


Lo que  admiraba a Demetria era el ardor de Ana, hija de Fanuel, quien sirvió al Señor en el templo hasta su extrema vejez, con oraciones y ayunos. Y su anhelo iba en pos del coro de las cuatro hijas de Felipe, con el deseo de ser una de ellas, la que por su virginal castidad mereció el don de profecía. Con estas y otras meditaciones semejantes ella nutría su espíritu.

sábado, 11 de julio de 2026

¡Es tan bueno que existas!


José Luís Nunes Martins


Tal vez todos seamos más frágiles de lo que nos parece. Necesitamos unos de otros, y cuando nos ayudamos, nuestras fuerzas y cansancios casi pierden importancia.


Todos fallamos. Y por eso necesitamos siempre mucho más amor del que merecemos. En esa medida, solo el exceso de amor consigue elevar nuestra pequeñez. El perdón es uno de los dones más sublimes del amor, tal vez el mayor, porque acepta al otro tal cual es, a pesar de todas sus imperfecciones. 


La existencia de quien nos ama da sentido a nuestra vida. La verdad es que con el amor podemos levantar al otro del suelo y hacerlo llegar hasta las nubes, no porque él lo merezca ni porque precise de él, sino porque decidimos amarlo.


Hay quien cree que solo debe amar a quien lo ama. Sin embargo, eso nunca es amor, porque el amor es generoso y desinteresado, contrario a cualquier tipo de comercio o trueque. Cuando el amor no e gratuito, no es amor.


Es cierto que todos necesitamos ser amados. Ser humano es ser carente, es como si viviera todos los dias una soledad incómoda, ansiando un abrazo y una mirada cariñosa.


Ninguna vida existe para sí misma, por más que los egoístas estén convencidos de lo contrario. La necesidad aumenta cuando es escondida o disfrazada por quien la tiene. El egoísmo es muchas veces una tentativa de negar esa dependencia de los otros, pero no resulta. No hay egoístas felices. Ni uno. Parecen, pero ninguno-ni ellos mismos- cree que lo sean.


Agradezco que existas, por darte a mí, más de lo que merezco, y así me ayudarás a ser feliz.


Agradezco que existas, por aceptarme así, aunque merezcas más que de lo que soy capaz, y así me ayudarás a ser feliz.


¡Es tan bueno que existas!