José Luís Nunes Martins
Sin que me aceptes, no consigo amarte. Por más que lo intente, solo si abres tu corazón podré vivir en él. Es preciso que sientas necesidad de mi amor.
Por más gratuito que sea -y es- cuanto quiero dar de mí, no es por necesidad que lo debes aceptar, sino por elección.
Cuando se ama a alguien, esa persona se vuelve esencial para nuestro equilibrio. Aquello que soy, cuando amo, pasa a depender de aquel a quien amo.
Como el amor no es una prisión, la libertad con la que amo debe respetar la de quien es amado y ser correspondida por ella. Nadie puede amar a quien no acepta ese amor, a no ser en una espera firma, larga y paciente, asentada en la esperanza de que ese rechazo se disipe.
Nadie se basta a sí mismo; por eso amo y es preciso ser amado y sentirlo.
Amarte implica aceptar que paso a depender de ti para ser yo.
Aunque aceptes mi amor, es preciso que yo acepte también que nada es gratuito y… que puedo perder todo, en cualquier momento y hasta sin sentido. Lo más bello de esto es que cada día y cada momento en que cuento contigo dan más valor aún al amor con que me entrego, porque lo aceptas de forma libre.
Cuando amo, arriesgo lo que soy, porque puedo perderme por completo, pero también solo de esa forma puedo ganarme, realizarme… y ser yo.
El valor del amor está en el presente, no en garantías futuras. La verdad es que , si me dedico a lo que ya pasó o a lo que puede estar por venir, no estaré aquí ni ahora. ¡Y, sin eso, no es posible amar a nadie!
Amarte es una elección mía, aqui y ahora, que precisa de tú, también aqui y ahora, elijas aceptarlo.
¿Mañana? Si fuera verdadero amor, escogeré amarte y necesitaré, también mañana, que escojas aceptarme.