sábado, 18 de julio de 2026

Deseamos mucho, necesitamos poco

 José Luís Nunes Martins


Nuestros deseos son infinitos, pero son pocas las verdaderas necesidades.


Creemos que la félida está en poseer mucho incluso todo lo que deseamos. Sn embargo, el camino para ir satisfaciendo los deseos no es bueno porque siempre lleva a nuevas y mayor carencia de cosas que, en realidad, no son importantes. La satisfacción de los deseos solo sería buena si supiésemos lo que deberíamos necesitar.


Muchas personas desprecian sus necesidades, que toman por caprichos, mientras consideran esencial aquello que es, en verdad, una inutilidad.


Hoy, o tal vez nunca, las personas ansían y acaban por entristecerse en virtud de sus deseos de cosas superfluas. Muchos incluso tienen más de lo que necesitan para ser felices, pero es su deseo de poseer lo que no tiene verdadero valor lo que las hace infelices -tal vez con alguna justicia.


¿Qué es más importante: una casa o una familia? ¿Y si solo podemos escoger una de ellas?


¿Es necesario oro o pan para ser feliz?


Muchas veces imaginamos lo que haríamos si ganásemos una enorme fortuna en un sorteo cualquiera. Pero, por ejemplo, yo no cambiaría ninguna de mis hijas por el mayor premio de euromillones. ¿Sin embargo, por qué razón no me siento más feliz por ser adrede ellas que me sentiría si ese premio me hubiera tocado?


Necesitamos vivir con todo el corazón todo cuanto ya somos y tenemos. Dejemos la lucha por las cosas materiales para quien crea que en ellas está su paz y serenidad.


Tenemos que tener el coraje de saber en lo más íntimo de nosotros mismos el valor, sin que nos importe lo que el mundo dice. Confiemos en la vida y en todo lo que nos llega. Muchos obstáculos son señales del buen camino.


Necesitamos amor ny centrarnos  en eso más que en cualquier deseo superficial que nos puede distraer y…destruir.

 

Necesitamos menos de lo que deseamos y más de lo que merecemos.


martes, 14 de julio de 2026

Un honrado buscdor de la verdad III

Newman, John Henry. La Iglesia de los Padres. Kindle Edition. 


Agustín y los vándalos


En la primavera del año 428, los vándalos, de credo arriano, y bárbaros de nacimiento y costumbres, cruzaron el estrecho de Gibraltar y avanzaron a través de este fértil distrito produciendo en todas partes devastación y cautividad.

Esto sucedía al tiempo en que se reunía en Éfeso el tercer Concilio Ecuménico.


Conversión de Agustín


A los veinte años abrazó la herejía maniquea, en la que prosiguió durante nueve años. Su conversión y bautismo tuvieron lugar a los treinta y cuatro años.La conversión de san Agustín tuvo lugar, según lo más probable, en el verano de 386.  


No necesita una morada aquel cuyo hogar es la Iglesia católica; no teme desolación de bárbaros o de herejes aquel cuyo credo está destinado a durar para siempre.


Si no se someten a la legítima autoridad de la religión, los espíritus dotados se vuelven muy infelices.  Aborrecía la seguridad y las sendas sin peligros. Porque tenía dentro hambre por falta del alimento interior, que eres Tú mismo, Dios mío; mas no era esta el hambre que yo tenía todo el tiempo, antes estaba sin deseo de los manjares incorruptibles; no porque estuviese lleno de ellos, sino que estaba tanto más hastiado cuanto más vacío.


¡Quién sabe si la misma muerte, al cortar el hilo de la vida, pone fin a todos nuestros cuidados! Pues también esto es menester averiguarlo. Pero lejos de mí pensar que así sea. No sin razón ni fundamento la fe cristiana se ha elevado por todo el orbe a tan alta cumbre de autoridad. No obraría Dios tantas y tales cosas por nosotros, si con la muerte del cuerpo feneciese también la vida del alma. Entonces ¿por qué no detenernos, dejar las esperanzas del siglo y consagrarnos totalmente a buscar a Dios y la vida feliz?



Tagaste, su ciudad natal, fue su primera residencia, y se instaló en los suburbios para, a la vez que vivía retirado, ser útil en lo que fuese necesario en la ciudad.

Como tras su conversión varios amigos se habían convertido, logró convencerlos, al igual que a ciertos conciudadanos, de que se le uniesen, y ellos naturalmente lo consideraban como jefe de su comunidad religiosa. Todos pusieron en común sus posesiones, que se repartían según las necesidades de cada uno. Sus ocupaciones eran el ayuno y la oración, la limosna y la lectura de la Escritura; y Agustín asumió la tarea de instruirlos y ayudarlos de distintos modos. Además se ocupó de crear una escuela o seminario para la Iglesia.y formó una comunidad religiosa clerical en la casa episcopal.


La virgen Demetria


Por lo tanto queda claro con respecto al monaquismo, sea o no sea justificado en sí, que los protestantes se equivocan al menos en el sentido de que difieren en carácter y en espíritu de aquel primer sistema cristiano que llegó a ser monástico.


Un gran objetivo del monaquismo en los primeros siglos fue mantener la Verdad en tiempos y lugares donde grandes cantidades de católicos se habían apartado de ella. En tales circunstancias, la esposa de Cristo «huyó al desierto, donde Dios le había preparado un lugar».


Este fue el caso de la gruta de Belén donde se retiró Jerónimo. En cambio, los monasterios de Agustín no respondían a este fin. Su propósito era servir de refugio a la piedad y a la santidad en momentos en que la expansión creciente de la religión hacía que los cristianos se volviesen más secularizados.


No creo que  haya una manifestación más lamentable del carácter cruel del protestantismo que el espíritu inflexible, amargo y burlón que lo hacen oponerse a las instituciones que confieren dignidad e independencia a las mujeres en la sociedad.


Y si en este estado de cosas es tanto lo que han perdido las mujeres, ¡cuánto más han perdido los pobres, los enfermos, las personas de edad, a cuyo loable servicio se consagran aquellas que renuncian al matrimonio! ¡Cuánto han perdido los ignorantes, los pecadores, y los desgraciados, entre quienes solamente pueden ejercer su celo con dignidad aquellas que están revestidas de un carácter religioso…  cuyo «santo voto» les permite consagrarse por entero a la única tarea celestial a la cual se han entregado con toda sencillez!


En 410 Roma fue tomada por Alarico.


En el año 413, la rica y noble Demetria, … se consagró a la vida solitaria en Cartago.


…Destacaron, entre otras cristianas, tres mujeres: Faltonia Proba, Juliana y Demetria, hija—, dos viudas y la última célibe….finalmente liberada y autorizada a salir de Roma, Proba se embarcó hacia África con su nuera y su nieta, y un buen número de viudas y vírgenes aprovecharon para escapar de la misma forma.


La continuación de esta historia está en una carta que san Agustín le escribió a esta dama tan prominente por su alcurnia y sus relaciones familiares: Tengo presente tu petición y mi promesa de escribirte acerca de la oración…El que hizo todas las cosas con Su palabra, no necesita las palabras del hombre. Competid en la oración, una competición pacífica y santa, que no consiste en combatir una contra otra, sino con el demonio, enemigo de los santos.

La oración encuentra especial ayuda en los ayunos, las vigilias y las mortificaciones corporales. Mas cada una haga lo que pueda. Así pues, que la más débil no estorbe a la más fuerte, ni la más fuerte ser dura con la más débil. La conciencia ha de responder ante Dios, no ante las demás; ni os debéis nada entre vosotras, salvo el amaros entre sí. Que os escuche Dios, capaz de otorgaros mucho más de lo que pedimos o entendemos»


Cuando Demetria llegó a la mayoría de edad, manifestó su resolución de consagrarse con voto de virginidad. La noticia llegó hasta Oriente, donde Proba tenía propiedades, y penetró hasta el monasterio de Belén, en el que residía san Jerónimo.

Este Padre célebre tenía entonces ochenta y tres años, pero «ni su vista se había empañado, ni había perdido siquiera un diente».

A pedido de Proba y de Juliana, se dirigió a Demetria en una carta, o mejor dicho, en un pequeño tratado con el fin de reafirmarla en su determinación.


Lo que  admiraba a Demetria era el ardor de Ana, hija de Fanuel, quien sirvió al Señor en el templo hasta su extrema vejez, con oraciones y ayunos. Y su anhelo iba en pos del coro de las cuatro hijas de Felipe, con el deseo de ser una de ellas, la que por su virginal castidad mereció el don de profecía. Con estas y otras meditaciones semejantes ella nutría su espíritu.

sábado, 11 de julio de 2026

¡Es tan bueno que existas!


José Luís Nunes Martins


Tal vez todos seamos más frágiles de lo que nos parece. Necesitamos unos de otros, y cuando nos ayudamos, nuestras fuerzas y cansancios casi pierden importancia.


Todos fallamos. Y por eso necesitamos siempre mucho más amor del que merecemos. En esa medida, solo el exceso de amor consigue elevar nuestra pequeñez. El perdón es uno de los dones más sublimes del amor, tal vez el mayor, porque acepta al otro tal cual es, a pesar de todas sus imperfecciones. 


La existencia de quien nos ama da sentido a nuestra vida. La verdad es que con el amor podemos levantar al otro del suelo y hacerlo llegar hasta las nubes, no porque él lo merezca ni porque precise de él, sino porque decidimos amarlo.


Hay quien cree que solo debe amar a quien lo ama. Sin embargo, eso nunca es amor, porque el amor es generoso y desinteresado, contrario a cualquier tipo de comercio o trueque. Cuando el amor no e gratuito, no es amor.


Es cierto que todos necesitamos ser amados. Ser humano es ser carente, es como si viviera todos los dias una soledad incómoda, ansiando un abrazo y una mirada cariñosa.


Ninguna vida existe para sí misma, por más que los egoístas estén convencidos de lo contrario. La necesidad aumenta cuando es escondida o disfrazada por quien la tiene. El egoísmo es muchas veces una tentativa de negar esa dependencia de los otros, pero no resulta. No hay egoístas felices. Ni uno. Parecen, pero ninguno-ni ellos mismos- cree que lo sean.


Agradezco que existas, por darte a mí, más de lo que merezco, y así me ayudarás a ser feliz.


Agradezco que existas, por aceptarme así, aunque merezcas más que de lo que soy capaz, y así me ayudarás a ser feliz.


¡Es tan bueno que existas!

La Adoración

[Hoy no puedo resistir la tentación de ofrecer este resumen personal de este magnífico libro libro de este extraordinario maestro, Romano Guardini. No cabe duda que él tiene una gran capacidad de penetración en las verdades tan esquivas para la mayoría de nosotros, que quisiéramos creer con más firmeza y constancia, pero ¡ay esa voluntad, y esa imaginación tan inquieta! Pues, sin más cometarios, os deseo que disfrutéis con su lectura, y disculpad mi torpeza y atrevimiento.]



Guardini, Romano. La adoración (Revolcaderos nº 6) (p. 10). (Function). Kindle Edition. 


Una mirada al Apocalipsis



…Después de esto, miré y vi una puerta abierta en el cielo; y aquella primera voz, como de trompeta, que oí hablando conmigo, decía: «Sube aquí y te mostraré lo que tiene que suceder después de esto».


Enseguida fui arrebatado en espíritu. Vi un trono puesto en el cielo, y sobre el trono uno sentado. El que estaba sentado en el trono era de aspecto semejante a una piedra de diamante y cornalina, y había un arco iris alrededor del trono…


…los veinticuatro ancianos se postran ante el que está sentado en el trono, adoran al que vive por los siglos de los siglos y arrojan sus coronas ante el trono diciendo: «Eres digno, Señor, Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado».


Juan dice: después de esto, miré y vi. Interiormente, desde Dios, se le aparece una imagen. Es introducido en un estado en el que se le revela una verdad divina.


Es arrebatado en espíritu, en un estadio superior de consciencia, elevado a una mayor libertad de movimiento, y de ese modo atraviesa la puerta.

Allí ve un trono. Sobre él está sentada una figura, de la que no se aprecia detalle alguno. Permanece escondida en la inmensidad de su gloria.


…mirando más atentamente vemos que esos signos salen del trono, no de la figura que está sentada. Ella está completamente en silencio. Su silencio es más magnífico que todos los truenos y más potente que todos los relámpagos.


…los ancianos son las cimas últimas de la creación y representan a esta delante de Dios.


…todas sus figuras están repletas de ojos. Son todo ojo, todo fuerza de visión; totalmente abiertos a la gloria de Dios; dotados con la fuerza de soportar esa gloria y llenos de anhelo por contemplarla. Finalmente, tienen seis alas, que significan la fuerza para ascender a las alturas del espíritu, sondear su amplitud, penetrar en sus profundidades. Son querubines, los más altos en la jerarquía angélica.


Estos querubines están completamente llenos de la realidad divina que contemplan, y proclaman su admiración, su estremecimiento, su adoración con una eterna aclamación y una alabanza celestial: Santo, Santo, Santo es el Señor Dios, el todopoderoso; el que era y es y ha de venir.


Los veinticuatro ancianos les responden. La cumbre de la creación, los ángeles, dan la señal con su alabanza, y los príncipes de la creación les responden con una acción que expresa el más profundo temor reverencial: se levantan de sus asientos, se quitan las diademas de sus cabezas, las arrojan


Una respuesta al poder de Dios


El que está sentado en el trono es Dios, Dios Padre… Él mismo no actúa, tan solo está ahí; pero su ser tiene un poder que trasciende todo pensamiento… sostiene en la mano el libro con los siete sellos, el sentido de la existencia, y se lo entrega al Cordero para que este abra sus sellos.


el Todopoderoso, el que era, es y viene. Señor, por tanto, no solo sobre todo espacio, sino también sobre todo tiempo: el pasado, el futuro y el instante presente siempre nuevo.


Su poder tiene la forma de la paz perfecta. No relampaguea, no truena, sino que está sentado sobre el trono. Alrededor de su trono hay tormenta;

Poder perfecto, en perfecta serenidad. Dominio más allá de todo esfuerzo y toda duda; dominio silencioso y en reposo que lo puede todo.


Sin embargo, ¿es realidad ese poder? ¿Es Dios en el mundo realmente el Todopoderoso? En el cielo, entre los ángeles lo es, pues ellos le obedecen y le sirven. Pero ¿lo es en la tierra?…


Dios ha querido que el ser se construya desde las leyes mudas de las cosas en ascenso hasta la claridad del espíritu; que sobre el reino de la necesidad se eleve el de la libertad…

a veces podría parecer como si Dios fuera impotente y tuviera que tolerar al hombre, el cual se rebela contra Él, lo niega y dice que no existe. Pero precisamente eso es verdadero poder, pues este se mantiene fiel a la Verdad. Está seguro de sí mismo y es capaz de tener paciencia ya que sabe que nada se le puede escapar, a pesar de la apariencia de propio poder y la voluntad de rebeldía del hombre.


Un día el tiempo terminará y entrará en la eternidad. Entonces la existencia de cada hombre tendrá el sentido que él mismo ha escogido en el tiempo y será tanto más real cuanto más se haya decidido por la voluntad de Dios.


En la tierra, en el tiempo, las cosas están cerradas: contra su propio sentido, porque este no puede expresarse en la inaccesibilidad del ser contingente; unas contra otras, porque cada una puede ser solo en la medida en que mantiene lejos de sí a las otras; contra el todo, porque están separadas unas de otras, duras y fragmentadas, opacas de tal modo que en último término todo parece desmembrarse.


La creación aún no está completa. Ella está en su primer estado, el terrenal-temporal, que está ordenado al primer estado del hombre, a la libertad del deber-elegir, a la historia y a su prueba.


Cuando el hombre haya entrado, a través de la muerte, el juicio y el sufrimiento purificador, en la segunda libertad, que significa el ser uno con la voluntad de Dios y la apertura a la verdad, entonces también las cosas, pasando por el fin del mundo y su hundimiento, habrán entrado en este segundo estado. Se convertirán en un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que la esencia de las cosas estará abierta en el ser de las mismas, una cosa estará abierta para otra, y el todo en cada cosa.


Volvamos todavía un momento a la visión que aquí nos ocupa. La honra que le tributan los ángeles y los ancianos es de un tipo especial: es adoración. ¿Qué significa la adoración? 

No es sumisión o rendición ante un ser poderoso. Los ángeles y los ancianos, se postran ante Dios de otro modo: no solo porque Él es poderoso sino también porque Él es digno. Este pensamiento es decisivo en nuestra relación con Dios. No somos nada ante Él; no obstante, tenemos la dignidad de nuestra persona, no por nosotros mismos, sino desde Él; pero la tenemos realmente y ella nos obliga.


Adorar la sencillez de la salvación


¡Misterio dichoso y grande, la adoración! En ella el hombre cumple su último deber, pero también en ella está presente la garantía de su más honda salvación pues en ella tiene lugar la verdad.

La adoración es el fundamento, el soporte, la bóveda, la esencia de la verdad: que Dios es Dios y el hombre es hombre.


La adoración es la garantía de nuestra salvación, de nuestra salud espiritual más honda. El espíritu se pone enfermo cuando se aleja de la verdad. Ya no cuando miente, ni aun cuando miente con frecuencia. En ese caso se pone en peligro; pero en el arrepentimiento se vuelve a encontrar y en la renovación de la buena voluntad sana el daño realizado.


Sí que enferma el espíritu cuando apostata de la verdad. Cuando no la toma en absoluto en consideración; la desprecia, la usa para sus propios fines…el orden de su ser se ha tambaleado. Ya no ve lo que es fin y lo que es medio. Ya no tiene la seguridad de la dirección interior. Le falta la respuesta a las últimas preguntas por qué y para qué. Este desorden actúa en todo su ser.


…el hombre que adora a Dios nunca puede salirse completamente del orden. Puede hacer muchas cosas mal, pero en último término las orientaciones y prioridades de su ser están aseguradas.


 Cada vez que adoramos ocurre algo; en nosotros y a nuestro alrededor. Las cosas se enderezan. Vamos hacia la verdad. La mirada se agudiza. Somos liberados de algunas de las cosas que nos oprimen. Las cosas encubiertas que trae consigo la vida diaria, los aplazamientos y falsificaciones de nuestros criterios vuelven a colocarse, al menos en parte, en su lugar adecuado.


Llas cosas religiosas han de ser ejercitadas si han de prosperar. Dios exige la adoración y nuestra alma la necesita; por tanto, debemos realizarla como deber y como servicio.


Para la adoración, si es posible, nos pondremos de rodillas. El arrodillarse es la adoración del cuerpo…a continuación, permanecer en silencio; En el instante de la adoración estamos ahí solo para Dios, para nada más…entonces decirse a uno mismo: «Dios está aquí. Estoy delante de Él, tal como lo estaban las figuras de la visión delante del trono.

La persona se volverá confiada y firme para lo que la vida exige de ella. Se sentirá protegida en lo más interior de sí misma y el centro de su ser ganará suelo firme en la verdad de Dios.

La adoración de Dios en medio del velo del tiempo tiene una belleza especial…Se anticipa a la apertura del tiempo venidero. Sea donde sea que el hombre adora, allí penetra la nueva creación. 

Él es digno de recibir la honra, el honor y el poder, Esto es, quizás, lo más grande que puede sentir un ser humano: saber que él es un ser pasajero y aprisionado en la confusión de la vida terrena a quien el Dios humilde da lo que solo a Él corresponde.

viernes, 10 de julio de 2026

Un honrado buscador de la verdad II

 Antonio en tiempos de conflicto

Un escrito de la época del mártir Justino expresa esto clara y elegantemente: «Los cristianos—dice—no difieren de otros hombres, en cuanto al país, el lenguaje o las costumbres. No viven en ciudades propias … se someten a las costumbres de su país en cuanto a vestimenta y comida, y a las formas de vida en general, llevan, sin embargo, un sistema de vida interior, el cual—más allá de toda controversia—es admirable y extraño. 


…El catolicismo no nos oprime con un fanatismo irracional, prescribiéndonos hasta los menores detalles del pensamiento, de tal forma que el hombre nunca pueda tener opinión propia; al contrario, su credo sigue siendo siempre lo que fue y nunca se aleja del terreno originalmente ocupado; es cauto y preciso en sus decisiones, distinguiendo entre las cosas que es necesario creer y las que es piadoso creer, entre la obstinación y la ignorancia.


La vida de Antonio escrita por su amigo, el gran Atanasio, ha llegado hasta nosotros.

Antonio había nacido en el 251, mientras Orígenes aún vivía, ; vivió hasta el 353, muriendo a la edad de 105 años, cuando Atanasio luchaba con el emperador Constancio, nueve años después del nacimiento de san Juan Crisóstomo y dos años después del de san Agustín.


Retrayéndose del trato con sus iguales y despreciando el mundo exterior al compararlo con su vida interior, se puso en contra de lo que se considera una educación liberal, esto es, del estudio de la filosofía e idiomas extranjeros.

Tan atento era a la lectura sagrada, que no dejaba que parte alguna de la Escritura se le escapara, reteniéndolo todo, y reemplazando el libro por la memoria.

Sus declarados conflictos con los espíritus malignos…El enemigo,  temeroso de que antes de poco tiempo Antonio conquistara también el desierto con sus prácticas santas, lo asaltó una noche con una horda de espíritus que lo azotaron de tal forma que quedó echado en el suelo por el castigo que, según contó, fue mucho más fuerte que los golpes que un ser humano puede infligir.

Veo a Satán atemorizado ante la invasión de su reino por parte de la Iglesia; lo veo despojado por el ayuno y la oración, como fue predicho; lo veo retrocediendo paso a paso; y lo veo haciendo todo lo posible por resistir como sea.


Antonio en tiempos de calma


… en cuanto la fe comenzaba a actuar, se convertía en el instrumento para obtener el conocimiento de verdades que la razón solo podía intuir débilmente, o tal vez ni siquiera imaginar. …lo que importa es la pureza interior.

Adquiere una visión tan aguda que es capaz de ver más cosas y más lejanas que los demonios, al tener a Dios, que se las revela.


Es necesaria mucha oración y autodisciplina para adquirir, merced al Espíritu Santo, el don de discernir entre los distintos espíritus, para descubrir su naturaleza,

Cuando el Señor vino a la tierra, el enemigo cayó, su poder se debilitó, derritiéndose; pero, siendo como es un tirano, aunque sin poder, no se aquieta, a pesar de su caída, sino que amenaza, ya que no puede hacer otra cosa.


Antonio tomó una parte muy activa en las controversias religiosas de su época, reverenciando a las autoridades de la Iglesia y oponiéndose tenazmente tanto a los cismáticos melecianos como a los arrianos.


«La ira se va a apoderar de la Iglesia, que será entregada a hombres que parecen brutos irracionales. Porque vi el altar de la casa del Señor cercado por mulas que estaban coceando con sus cascos a todo lo que tenían a su alcance, como lo hacen las bestias salvajes. Veis ahora por qué gemía tanto; porque oí una voz diciendo: ‘Mi altar va a ser violado’». Esto vio el anciano; dos años después tuvieron lugar los asaltos de los arrianos, cuando saquearon las iglesias y entregaron los vasos sagrados para que los llevaran los paganos, y sacando a estos de sus talleres, los obligaron a asistir con ellos a sus reuniones religiosas, y en su presencia lanzaron soeces insultos al altar del Señor (ç 82).


El autor del libro vuelve darnos prueba de su enorme sinceridad:  ciertamente preferiré aquella que requiere abnegación e implica valor y desprecio de lo mundano, a cualquiera de las religiones apreciadas ahora, que le roban a la fe toda su sustancia, su gracia, su nobleza y su fuerza, y disculpan su autocomplacencia con argumentos apoyados en el orgullo espiritual, la confianza en uno mismo y la seguridad; lo cual, en suma, justifica ese alarde suyo de que son más confortables que aquel antiguo credo que, a la par que con alegría, induce a los hombres a golpearse el pecho continuamente y a pedir perdón, y a anhelar el día del juicio.