José Luís Nunes Martins
Todos esperamos que, a continuación de un día, venga otro; a un año, venga otro.
Con el paso del tiempo, más o menos solos, o tal vez cada vez más solos, sentimos que, a pesar de las oscuridades siempre hay luz. La verdad de la noche es también la certeza del amanecer que, aunque pueda tardar, no falla.
Vivir es envejecer. Poco a poco, y a medida que nos alejamos de los días pasados, mejor los vemos y mejor comprendemos las razones de nuestros méritos, y el por qué de nuestros fracasos. Por eso, en unos momentos es reconfortante y en otros es un infierno, porque -como creemos- bastaría una decisión diferente para que todo hubiera sido diferente… y la culpa de la mala elección es solo nuestra… y, a pesar de eso ser un disparate, nos hace sufrir.
¡Pero envejecer es vivir más tiempo y vivir es bueno! Es importante que no desperdiciemos nuestro hoy a la espera de mañana, ni nos dejemos caer por tierra después de cada pérdida.
Muere el corazón de quien ya no tiene a quien amar, ni un rumbo que seguir.
¿Me preocupa el espíritu? ¿Lo que soy? ¿Lo que puedo ser? ¿Lo que ya no soy?
¡Que nadie se canse de sí mismo. Que yo sepa siempre ir al encuentro de los que, como yo, precisan de afecto, tanto como del aire para respirar!
Que to navegue las tempestades de mi vida sin dejar que mi atención se desvíe ni del destino que he escogido, ni de aquello que puedo y debo hacer cada día.
Agradeço, muito, a cada uma das pessoas que é parte de mim e da história da minha vida. A si, por me ler, acredite que sinto, muitas vezes, a sua companhia. Obrigado, muito.
Agradezco, mucho, a cada una de las personas que son parte de mi y de la historia de mi vida. A usted, por leerme, crea que siento, muchas veces, su compañía. Obrigado, muito.
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