miércoles, 8 de julio de 2026

Un honrado buscador de la verdad

 

Newman, John Henry. La Iglesia de los Padres. Kindle Edition. 


[Durante un tiempo de convalecencia aproveche para leer aquellos libros que me hubiera gustado leer y no había podido anteriormente. Me interese por los conversos, como fue su proceso de conversión, y también por  los santos Padres, para entender mejor como la Iglesia no solo sobrevivió sino que se expandió por el mundo conocido entonces. Este libro cumple con creces este doble interés, así que, igual que yo disfrute y aprendi de él, si alguien tiene a bien echarle un vistazo y sacarle algún provecho, habrá merecido la pena el esfuerzo y la osadía de ofrecerlo. 

No ha sido tarea fácil tratar de condensar contenido tan rico y minucioso, así como el propósito del autor al desarrollarlo. Pido disculpas por ello. Dividiré el contenido en varias partes para que no resulte demasiado pesado] 


El autor trata de descubrir cual es la Iglesia verdadera, la que sigue la doctrina y las enseñanzas de los apóstoles hasta la actualidad, y para ello nada mejor que acudir a los santos Padres, continuadores directos de los apóstoles. 


La identidad con la Iglesia de los Padres la tenía la Iglesia de Roma. Se considera este ensayo el aporte más importante de Newman a la teología posterior, un testamento intelectual y a la vez un acta religiosa antes de su conversión.


 Las Pruebas de Basilio


Así como Atanasio fue el gran campeón de la Fe Católica cuando los arrianos estaban en ascenso, así también, una vez que se hubo disipado el furor de esos asaltos, los principales instrumentos de la Providencia para reparar y consolidar sus murallas por medio de la palabra, los escritos y los actos fueron Basilio y Gregorio en Oriente, y Ambrosio en Occidente.


Basilio y Gregorio [Nacianceno] : uno tuvo que enfrentarse a un soberano arriano; el otro, a la población arriana; y los dos triunfaron, uno en su propio campo de batalla, el otro con el sacrificio de su vida.


… el celo de Basilio por las iglesias, como misionero y predicador, se extendía más allá de los límites de su propia jurisdicción, pues primero fue sacerdote y luego obispo de Cesarea, y desde 358 hasta 379 exarca de la remota y bárbara Capadocia. 

En 358 ocupaba la sede Dianius, que se había plegado durante veinte años a la facción de la corte, contra Atanasio y su santa causa.  Eusebio, el sucesor de Dianius, era un obispo que profesaba la ortodoxia, pero su saber teológico y su fuerza de carácter eran escasos para enfrentar la formidable herejía. 

Basilio,  no queriendo excitar al pueblo ni crear facciones en la Iglesia, se retiró de la ciudad metropolitana a la salvaje región del Ponto, donde había fundado numerosos monasterios y presidía uno de ellos. En poco tiempo sus monasterios se convirtieron en escuelas de aquella santa enseñanza que había sido casi desterrada en las sedes de Asia; 

No habían pasado tres años cuando el ataque de los arrianos contra la iglesia de Cesarea, bajo el emperador Valente, hizo necesaria su presencia, y su amigo Gregorio de Nacianzo interpuso con éxito su mediación entre él y Eusebio.  Con carácter vigoroso Basilio pronto rectificó los desórdenes y discordias que habían sido el escándalo de la iglesia de Cesarea y, asistido por Gregorio, venció por completo a los partidarios de Eunomio. Y en 370, cuando Eusebio murió, Basilio, como era de esperar, fue elegido sin mayor oposición para ocupar su lugar, a la edad de cuarenta años. 

Pero la oposición  fue atizada por el poder gubernamental, al que se sumaron algunos obispos del exarcado y el partido irreligioso de la ciudad.

El emperador Valente, que era arriano, marchó hacia el oriente, desde Constantinopla hasta Antioquía, en 371-372, decidido a deponer a los obispos católicos.  Gregorio nos ha conservado el diálogo que tuvo lugar entre Basilio y  el enviado de Valente; la respuesta de Basilio fue: “Yo tengo un Soberano cuya voluntad es distinta, y no puedo consentir adorar ninguna criatura. Yo soy una criatura de Dios, quien me manda ser como Él”.

Y en el panegírico que hizo Gregorio después de su muerte, dice que «no tenía más que una prenda de ropa exterior y otra interior; su lecho era el suelo; poco sueño, no baño; su comida, pan y sal, y su bebida agua común» (Orat. 20). Dormía con una camisa de arpillera u otro hábito rugoso; su fuego era el sol; y desafiaba las más crudas heladas del crudo clima de Capadocia. Aun siendo obispo, vivía de la caridad de sus amigos, y no se guardaba nada.”


Los trabajos de Basilio


Basilio aparece como principio de verdad y orden, suscitado y erigido por Dios para armonizar los elementos discordantes y reconducirlos a la unidad de la fe y el amor.

 

Se dirigió a la totalidad de los obispos de Occidente en dos cartas que dan cuenta del lastimoso estado de Oriente:  «Por causa de la desobediencia que abunda, se enfriará el amor de muchos»....Los dogmas de los Padres son despreciados, las tradiciones apostólicas son tenidas en nada, …Los pastores son desterrados, y son acogidos los lobos que saquean el rebaño de Cristo. 

 Lamentad lo que nos pasa, que el Hijo Único es blasfemado, … Introducen el politeísmo, hablando de un gran Dios y otro menor; por la palabra «Hijo» no entienden la esencia, sino un mero título honorífico. El Espíritu Santo no completa la Trinidad, ni participa de la naturaleza divina, sino, cual si fuese una criatura, lo agregan negligente e inútilmente al Padre y al Hijo.


Basilio y Gregorio


Tanto Basilio como Gregorio eran nativos de Capadocia. Basilio había nacido en una buena familia, y de antecesores cristianos. Gregorio fue hijo del obispo de Nacianzo,  que  se unió en 360 al credo arminiano, lo cual  le trajo muchos problemas, pero del cual finalmente fue rescatado por su hijo.

 La estrecha relación entre ambos comenzó en Atenas, a la cual llegaron cada uno por distintas sendas con propósitos de estudio. Esto era alrededor del 350, cuando tenían ambos 21 años.llegaron a conocer a Juliano, luego tristemente conocido en la historia como «el Apóstata». “éramos una sola alma alojada en doble marco corporal”.El pensamiento de Dios por encima de todo”.

Los dos amigos se habían formado para ser retóricos, y sus poderes oratorios eran tales, que prometían todo el éxito para la mundana ambición. Sin embargo,… tomaron la extraordinaria resolución de retirarse del mundo juntos. Ellos resolvieron pedir el bautismo a la Iglesia y dedicar sus talentos al servicio de Aquel que se los había dado.

Temperamentos muy distintos—el uno grave, el otro vivaz; uno proclive a deprimirse, el otro sanguíneo; el uno con graves pensamientos, el otro con pensamientos agudos y cálidos—, llegaron de mutuo acuerdo a la conclusión de que las cosas visibles no pueden compararse con las cosas invisibles. 

Nunca se les pasó por la cabeza la idea de casarse y ordenarse, ni de construir o hermosear parroquias, ni de dedicarse a obras caritativas o buenos oficios, ni de ocuparse de una familia.

Después de partir de Atenas, Basilio no tardó mucho en poner en práctica su resolución, y habiendo fijado su lugar de retiro en el Ponto, le escribió a Gregorio recordándole su promesa. Como Gregorio vacilara, volvió a escribirle para quejarse. Gregorio le contestó así: “…estoy actuando contra mi deseo, por un deber que anula otro deber: el deber de respeto filial al deber de amistad… Con todo, podría aún cumplir mi promesa hasta una cierta medida, si es que aceptas esto: iré a tu encuentro por un tiempo”.


… La elección de Basilio para el Exarcado de Capadocia,  se debió en buena medida a la intervención de Gregorio y de su padre en su favor. Este hecho, fue sin duda en ese momento motivo de crecimiento en el afecto entre los dos amigos, pero pronto habría de ser la ocasión del distanciamiento y la frialdad…


Elevación y caída De Gregorio:


Gregorio había formado una Iglesia en Constantinopla; Pablo, el que fuera elegido al comienzo de aquel período, había sido desterrado cuatro veces por el partido arriano y sufrió al cabo el martirio.

El conjunto del pueblo y, cosa rara, en su mayoría las mujeres, permanecían aferradas al arrianismo… amenazaban (los arrianos) con violencias a quien se atreviese a predicar la doctrina verdadera.

La actuación de Gregorio y sus peripecias en Constantinopla pueden ser resumidas en pocas palabras. Gracias a la generosidad de un pariente, se le preparó un lugar de culto. Allí empezó a predicar la doctrina verdadera, al principio, en medio del desprecio, luego en medio de la rabia y la violencia de la población arriana. Su auditorio fue creciendo; él fue lapidado por la multitud y llevado ante las autoridades civiles, acusado de provocar un motín. Sin embargo, finalmente fue reconocido como obispo por Teodosio, quien, al visitar la capital, le atribuyó las prebendas temporales de su sede.


 Gregorio aparece ante nuestros ojos como un hombre de cálidos afectos, disposición amable, y vida inocente… el estilo retórico de sus sermones, o mejor dicho, sus discursos, como justamente se les llama: Yo le he dicho a la Sabiduría: «Tú eres mi hermana». Con esto refreno mi ímpetu colérico, con esto apaciguo la devastadora envidia, con esto aquieto la pena que encadena el corazón, con esto contengo la ola del placer, con esto pongo un freno, no a la amistad, sino a la antipatía.

…Pero cuando nació Jesucristo de una Virgen—cumpliendo así su radiante paso desde lo alto del Cielo a la tierra dejando al Padre por la condición mortal—, fue entonces cuando consagró a Eva y sus hermanas: disolvió las leyes de la carne, y en lugar de la letra nos dio el espíritu y la palabra de gracia.

Brilló entonces el glorioso celibato fulgurando con los deslumbrantes rayos de su fuerza, sobrepasando los encantos de la vida y la alianza matrimonial.










sábado, 4 de julio de 2026

La vida es una enorme incertidumbre

José Luís Nunes Martins


Por más seguros que nos sintamos en relación a algunas cuestiones de nuestra vida, eso es más señal de emoción que de razón. Nadie puede sentirse seguro aquí.


La fe es un don que muchas veces confundimos con una especie de negación de la realidad. Cada uno de nosotros es llamado a hacer algo más que esperar, colocando sus talentos y fuerzas al servicio del bien.


La realidad nos sobrepasa, pero nunca seremos meros espectadores. Estamos llamados a ser autores y actores de muchas escenas que componen nuestros días.


Con un palco lleno de personas, cada una decidiendo por sí mismo lo que hace, son muchos los encuentros y desencuentros, los atropellos y los desencuentros. Como si eso no bastase, la existencia es, en sí misma, imprevisible; el palco, las luces y todo lo que no es humano parece tener también  voluntad propia.


La existencia es un enorme viaje por un mar que tan pronto nos ofrece la mayor paz como a continuación nos revela que al final no conseguimos agarrar nuestra vida con fuerza suficiente.


La esperanza, así como la desesperanza, tiene sentido. Sin embargo, nos toca escoger lo que esperar. ¡Es tan cierto que los males de ahora pasarán como que otros, hoy desconocidos, vendrán. Del mismo modo es cierto que los bienes que disfrutamos hoy se perderán, pero otros, que hoy ni siquiera imaginamos, están en el camino de nuestra vida!


¡Los sueños siempre tienen sentido, más aun si nos dispusiéramos a trabajar y a luchar para que se materialicen!

lunes, 29 de junio de 2026

El Señor

 


Guardini, Romano. El Señor .  Kindle Edition

 Hace ya un tiempo que me encontré con este libro, que es como un libro abierto, que permite entender algo más y mejor quien es verdaderamente Jesús, aunque en mi sea solo un poco más. Lo cierto es que le estoy muy agradecido, así como a quien me facilitó el encuentro, al Gran Padre de la Iglesia reciente, Benedicto XVI. No me había atrevido hasta ahora a publicar las frases que fui seleccionando,  pero alguien me sugirió que haría bien, así que si mi decisión ha sido acertada y este pequeño resumen le sirve para acercarse al libro y sobre todo, si le acerca más al Señor, pues ya no tendré de que arrepentirme.



Si en Cristo se halla, vitalmente unida y operante, toda la divinidad—el Padre y el Espíritu Santo—, la vida religiosa de los cristianos ha de consistir en insertarse vitalmente en ese espacio sacro, participar de él, y elevarse así al nivel de lo que llamamos «vida eterna». 


Jesús procede del misterio de Dios y allá vuelve, después de haber «vivido con nosotros... y ser llevado al cielo» ...Todas sus palabras, sus acciones, sus luchas significaban un avance continuo hacia su propio ser: el Jesús humano hacia su propia naturaleza divina.


El Hijo de Dios no tiene una «historia» en sentido humano. Con su nacimiento entró en la historia humana y vivió en ella trabajando y sufriendo; con su muerte se consumó su destino, y con su resurrección traspasó de nuevo las fronteras de la temporalidad. Dentro de este destino temporal, Jesús es plenamente histórico,


 Dios reina en mí sólo en la medida en que la pluralidad de las cosas, que todo lo llena, le deja sitio; Dios reina en mí, en cierto modo…


No es una persona con sensibilidad social que ve las situaciones de precariedad e intenta ordenar mejor las cosas; que se rebela contra las diferencias sociales y lucha por la justicia.


Jesús ve el sufrimiento humano en toda su profundidad, es decir, enraizado en la propia existencia humana, ... Lo percibe como elemento de una existencia que, aunque esté abierta a Dios, o al menos pueda estarlo, es consecuencia del pecado... Pero al mismo tiempo, lo ve como camino de purificación y conversión, tal como se deduce de sus palabras sobre el seguimiento, llevando la propia cruz (Mt 16,24).


Desde la plenitud del cielo, reservada a Dios, Jesús trae una realidad sagrada; desde el corazón del Padre trae un río de vida para el mundo sediento;  … Para participar en esto, el hombre tendrá que abrirse. Tendrá que liberarse del apego a la existencia natural y tender hacia la venidera…. En todo esto late una inquietante «transmutación de valores» que provoca escándalo…. provocan al mundo desde «el cielo».


Algo sobrenaturalmente poderoso late en las bienaventuranzas. No son la nueva doctrina de una ética superior, sino que proclaman la irrupción en este mundo de una realidad eminentemente sagrada.


el pueblo demuestra simpatía por Jesús….El pueblo percibe la trascendencia de su figura, pero con cierta oscuridad y sin una orientación precisa...  ¿quién estaba realmente abierto a él? En primer lugar, personas silenciosas. los proscritos de la sociedad: «recaudadores y descreídos». 


Aquí se percibe el aspecto más chocante del ser cristiano. Las otras «divinidades» eran poderes de este mundo; y el mundo reconoce y ama lo que es suyo…. Pero aquí sucede realmente algo que viene de otra parte ¡Y el mundo responde de otra manera! Sin duda, «mundo» no es sólo lo que está a nuestro alrededor; también nosotros somos mundo. Y nos resulta extraño hasta lo que hace referencia a ese Dios…Tenemos, pues, motivos sobrados para temer que pueda repetirse entre nosotros lo que sucedió entonces, el segundo pecado original, o sea, que nos cerremos ante Dios.


Cuando él llama, el mundo con sus leyes se somete ineludiblemente a su dominio... Él es «el Señor»….Su relación con el mundo no es de índole natural, sino personal …el propio mundo no está encerrado en lo puramente natural, sino que está ordenado a lo personal, porque procede de un libre acto de amor del Dios vivo.


El hecho de que tenga que luchar contra el poder satánico pertenece a los contenidos esenciales de su conciencia mesiánica…. . Satanás no puede vencerlo en lo esencial; por eso quiere destruirlo en su humanidad...   la actitud del redentor se eleva a la incomprensible grandeza del sacrificio;… acepta su inmolación y la convierte en expiación. Lo que debería ser instrumento de aniquilación, se convierte en redención….. 


El hombre de la Edad Moderna ha liquidado a Satanás y su reino. Esto ha sucedido de manera un tanto peregrina. Se empezó ridiculizándolo y poco a poco se ha convertido en una figura cómica….El hombre reivindica  para sí mismo el hecho de ser persona...   ¿O preferimos decir que la inteligencia del hombre lo ha convertido en un insensato, que confunde los medios con el fin, o que convierte al dueño de la máquina en su esclavo? Pues eso es, precisamente, la expresión de lo demoníaco... Y aún hay más, ciertamente, es difícil de ver y de expresar, que permanece enredado en ello, no ve más que cosas, hechos, consecuencias, lógica. Pero al enemigo no le ve.


Creer no significa, simplemente, aceptar la verdad de Dios, sino percibir la voz que viene precisamente de la «debilidad» de Dios, es decir, tener esa sagrada caballerosidad del corazón que aboga por la verdad indefensa, mantener la vigilancia de espíritu que reconoce la verdad en la oscuridad, abrirse a la sensación del amor y a la intuición del deseo.


En Dios hay un gran misterio, su paciencia. Él es el Señor. Él no habla de la justicia como ley que rige «para todos» y, por tanto, también para él.   … a ello se añade la revelación de la misericordia de Dios. Y eso es una auténtica revelación, pues contiene el misterio de que él puede ampliar el plazo; Que esta persona única e irrepetible sea a la vez el Hijo del Dios vivo, el Logos eterno, por el que todo fue creado, y el Redentor de todos nosotros, es realmente la gracia inefable que todo lo trasciende. El que lo ame de ese modo investigará los relatos de su vida como si fueran noticias del amigo más querido.


El corazón cristiano siempre ha sido consciente de la preeminencia de la vida silenciosa, que busca la verdad interior y la profundidad del amor, sobre la acción externa, aunque sea la más honrada y eficaz.


Llegará un día en que el ruido enmudecerá. A todo lo visible, palpable y audible le llegará la hora del juicio y se producirá la gran transformación.Llegará un día en que las cosas se pondrán en su sitio. Lo que ahora calla, se manifestará como lo realmente fuerte. Lo que está oculto, como lo decisivo. 

sábado, 27 de junio de 2026

Donde hay amor, hay oración

José Luís Nunes Martins



La oración es la expresión máxima del amor. El amor exige presencia, silencio y tiempo, hasta el punto de que quien ama se olvida de sí. La oración es igual.


La oración es una manifestación de cariño y de fragilidad. El amor es la voluntad de entregar toda la riqueza y, al mismo tiempo, una pobreza que tiende la mano.


Amar eleva nuestra alma, rezar también.


Estamos llamados, si quisiéramos ser felices, a amar y pedir por los que nos aman y por los que no amamos.

 

Y, por tanto, en el silencio de nuestro cuarto y en el interior de nuestro corazón debemos hablar con Dios sobre los que amamos y de los que no amamos, procurando amar más a unos y a otros.


La oración tiene siempre algo tanto de bello como de clandestino. No es un trueque ni una respuesta concreta que se desea; es una confianza que se deposita en quien se ama y se quiere amar. Una palabra susurrada puede valer mucho más que un discurso a una multitud. 


El amor con que se reza es más importante que cualquier palabra que se use.


Los que creen que se bastan a sí mismos, que no precisan ni dependen de nadie, viven en una ilusión peligrosa que se puede desmoronar en cualquier momento. La vida tiende a dar lecciones muy duras a quien no aprende lo que es evidente.


La oración camba a quien la hace.Perfecciona los sentimientos y acerca el pensamiento a la verdad. El amor también.


Quien ama abre, extiende y entrega su corazón al cielo y al otro. Quien reza también.

sábado, 20 de junio de 2026

Cuanto más hondo, más alto


José Luís Nunes Martins



Los dolores nos engrandecen y ennoblecen. Pueden hacer de cualquiera de nosotros un héroe o un fugitivo. Un cambio brusco en la vida puede crear una revolución interior. Aquello que cambió en el exterior nos obliga a transformar el interior, y eso siempre duele -incluso cuando es para mejor.


El dolor nos revela incluso a nosotros mismos, porque donde nos duele el dolor es también donde reside aquello que nos salva -que solo despierta cuando llevamos al límite nuestras fuerzas -que creíamos ser todas cuando teníamos, pero que… al final teníamos más. Y bien fuertes.


El sufrimiento es, a pesar de todo, una fuente de significado, autenticidad y sabiduría. La vida es una enorme secuencia de decadencia y crecimiento, de descomposición y renacimiento, de podredumbre y regeneración, de pérdidas y ganancias. Solo el amor permanece y resiste a todo. Si el amor no subsiste o se pierde, será otra cosa que incluso se puede confundir con amor en la superficie, pero que, en verdad, no es. 


Quien ama se vuelve capaz de florecer en medio del sufrimiento. Las más bellas flores surgen en los contextos más adversos, como si el dolor se hiciese su raíz.


Cuidado hay muchos ojos que sonríen y que, aí, esconden grandes dolores. A veces, esa es una forma de incrementar el sufrimiento de la soledad al sufrimiento ya existente. Otras veces, en cambio, la sonrisa puede ser el principio del triunfo. De hecho, es difícil para la mayoría de nosotros creer en el dolor de quien lo comparte con una sonrisa.


Los grandes dolores llegan a imponer una especie de ley del silencio. Ni lágrimas ni sonrisas. Pero es muchas veces quien sufre el que más deprisa y mejor socorre el dolor de los otros.


Los dolores que en nuestra vida se suceden son como una escala hacia el cielo: nos edifican, nos elevan y nos divinizan.

sábado, 13 de junio de 2026

No somos mejor que ellos

José Luís Nunes Martins


Paso mucho tiempo criticando a muchas personas, cuando, verdaderamente, ellas no son peores que yo.


Todos tenemos cualidades y defectos. Reparar en los defectos de los otros  y compararlos con mis cualidades no es mentira, ni tampoco es justo. Estoy negando algo mucho más importante: Tal vez nos parezcamos unos a otros más de lo que creemos a primera vista.


Somos mucho más hábiles y perspicaces detectando en los otros los defectos que nosotros mismos tenemos y, de alguna forma, dominamos esa técnica. Alguien que miente es ideal para recoger las mentiras de los otros. Ahora bien, eso significa que, cuando me dedico a encontrar faltas en los otros, seré mucho mejor en esa tarea cuanto más parecido a ellos fuera yo -lo que es inquietante.


¿Cuántas veces encontramos en la negación de la realidad nuestra forma de ver el mundo? Negamos nuestros defectos, lo que nos impide actuar sobre ellos. De la misma forma, negamos las cualidades de aquellos con los que convivimos, lo que nos permite llegar a creer que somos mejores que ellos.


La humildad no es una virtud, es la base de todas las virtudes. La humildad es la verdad. Ninguno de nosotros es más que poco. Somos muy importantes, pero también somos insignificantes.


En los caminos de la existencia, nunca nadie se perdió por ser humilde.


Si fuéramos quien somos, si luchamos por ser mejores haciendo frente a las faltas que reconocemos en nosotros, si encontramos en nosotros y en los otros los dones de cada uno, entonces viviremos con autenticidad y verdad.


Quien niega la realidad vive, al final ¿En qué realidad?


domingo, 7 de junio de 2026

¿Quién mira por ti?

José Luís Nunes Martins



Podemos saber por quién miramos, ¿pero, conseguiremos saber quién mira por nosotros?


Alguns de nosotros afirman que no tienen a nadie, que están solos. Tal vez pudiese incluso ser verdad en algunos casos, ¿Pero cómo pude alguien tener esa certeza?


Creo que cualquier persona que lea este texto consigue hacer una lista por lo menos con 25 nombres de personas importantes en su vida. No es una tarea sencilla, porque quien se lo propone asume siempre que debe apuntar el nombre de aquellos que ama o por los cuales alberga buenos sentimientos.


¿Pero cuántos de los que constan en mi lista me tienen en la de ellos?


Más aun, ¿Es que mi nombre no aparece en las listas de personas que yo desconozco o de quien ya ni me acuerdo que existan?


No somos importantes solo para quien lo queremos ser. Algunas veces, esos no nos aceptan como tal.


Por otro lado, nuestra vida pues ser un don para personas cuyo nombre nunca conoceremos o que creemos meramente actores de nuestra existencia.


Otros aún pueden mirar por nosotros y amarnos sin dejar grandes pistas que nos permitan encontrarlos. Si existieran -¡Y existen !- ¿por qué razón no quieren siquiera que se lo agradezcamos?


Es bueno ser bueno, más aún sin esperar ser reconocido por eso. 


¿Me acuerdo -y guardo en el corazón- a todos los que me hicieron y hacen bien, que me amaron y aún me aman?



¡Cuántas veces, a lo largo de la vida, caí en desgracia y fui encontrado por alguien en el suelo, levantado para un abrigo -y, cuando estuve consciente, no supe bien como fui a parar allí?