miércoles, 19 de agosto de 2026

II Apocalipsis

Castellani, Leonardo,   El Apokalypsis de San Juan


Cita (APA): Castellani, L. (2022). El Apocalipsis de San Juan [Kindle iOS version]. Retrieved from Amazon.com



Thyatira 

Es la Iglesia del Dominio, desde Carlomagno hasta Carlos V de Alemania y I de España, el Emperador de la Contrarreforma…pero también los años de la represión religiosa, de la Inquisición, de la Muerte Negra, de la gran Rebelión Religiosa y las guerras religiosas y nacionales...


Cristo ya está reconocido como hijo de Dios en todo el mundo civilizado, esta Edad es la edad «fiel», «llena de buenas obras», mas Cristo tiene ojos de fuego para ver la corrupción oculta que la recorre en el fondo, como a todas las otras.

Cada una de las Iglesias tiene su prez y su reproche; y una amenaza sigue al reproche, y un premio es prometido después a los «Victoriosos» del reproche, que superándolo irán a constituir la «Iglesia», o sea la Edad siguiente: «el residuo», los «restantes», que dice tantas veces la Escritura

«Jezabel» simboliza las herejías de la Edad Media, principalmente la intromisión del gobierno feudal en la Iglesia, y la intromisión de la Iglesia en la política; verdadera y nefasta herejía que se llama cesaropapismo o papocesarismo. Nada mejor, como símbolo,  la famosa Lucha de Investiduras.


El tiempo de esta Iglesia (diez siglos) es mayor que el de todas las pasadas. «Fornicar con los reyes de la tierra» llama la Escritura a las debilidades y contubernios de la Religión (Sinagoga e Iglesia) para con el poder civil. El instrumento del adulterio se convierte en instrumento de tortura; … No puede uno menos de recordar las tremendas epidemias de la Edad Media, y su culminación en la Muerte Negra, la Tribulación Magna en que zozobró el siglo XIV; uerras nacionales, cisma de Occidente, guerras feudales, conflictos eclesiásticos, corrupción del clero, divisiones en las familias, amenaza del Turco, banditismo, epidemias, hambres, sediciones... 


Así nace la pena de muerte por herejía, las hogueras, la Inquisición.  Los abusos de la Inquisición la vuelven odiosa a toda Europa–palabras de Descartes después de la condena de Galileo–y precipitan la rebelión protestante. Nace la Inquisición con Santo Domingo después de la insurrección albigense, para investigar (inquisitio) con el fin de librar al Estado  de los  herejes aparentes o solamente engañados...


Más a vosotros os digo Los restantes de Thyatira–Todos los que tenéis esta doctrina–Los que no sabéis (como dicen) Las profundidades de Satán: No arrojo sobre vos otra carga–Solamente, lo que tenéis, tenedlo fuerte Hasta que Yo venga. Perícopa sumamente difícil  para los intérpretes de cualquier sistema o escuela. Diremos modestamente lo que Dios nos dé a entender: Se dirige a los «que quedan», a las «reliquias», como llama siempre la Escritura a los que permanecen fieles en una corrupción general.


Son mucho más graves los pecados cometidos en pleno apogeo cristiano que los de las Iglesias anteriores. Cuando la Iglesia se debatía entre los paganos, Satán estaba como en un trono (Iglesia anterior), manifiesto y patente en los cultos idolátricos. Ahora la idolatría se vuelve encubierta y profunda, trabaja por debajo.

Los escritores protestantes se han regodeado con las historias de curas amancebados o putañeros en la Edad Media; es uno de los grandes argumentos de la apologética protestante, la popular al menos.


El Concilio de Trento fija las instituciones de la Iglesia Medieval, y desde entonces no se hacen cambios, en el sentido de reformas, reestructuraciones, creaciones. La Iglesia Antigua y la Iglesia Medieval crean el culto, la liturgia, el derecho canónico, la Monarquía Cristiana, las costumbres católicas: de todo eso, que parece definitivamente dado, vivimos nosotros.

«¡ Consolida lo que te queda, aunque de todas maneras haya de perecer!». Y al victorioso y al observante hasta el fin de mis obras Le daré el dominio sobre los Gentiles.


El mundo moderno se ha olvidado bastante de que Cristo es Rey, cosa que ha recibido de su Padre; por lo cual se instituyó poco ha la festividad de Cristo Rey, contra la herejía del liberalismo.

La Edad Medía, investida por la fe, fue una imagen de la Reyecía de Cristo; y los reyes cristianos no fueron muy dulzones con los que estaban en el error, o los que amenazaban el orden de la sociedad cristiana. 

El espíritu pagano y herético que tiende a relegar la Religión al Templo y absolutizar al Estado fuera del Templo, resistió obcecadamente, progresó lentamente y al fin venció con Lutero y la Revolución Francesa.

La exhortación a entender el arcano que hay detrás de la letra, está puesta aquí al final y no antes de la promesa: las promesas y profecías que seguirán son las más grandes y misteriosas. Ojo a los tres misterios que vienen.


E. Sardes 

(Sardes es la edad llamada Renacimiento, desde Carlos V hasta la Revolución Francesa; o bien hasta nuestros días. Elijan.

Sardes, capital del reino de Lydia, era proverbial en la antigüedad por sus riquezas: su rey Creso, hoy Midas,

El llamado Renacimiento no fue un nuevo nacimiento de la civilización, como se ilusionó el mundo mundano; ni una nueva creación, ni una resurrección de la cultura; eso es un engaño…Los historiadores protestantes y liberales crearon esa burda ilusión, de que el Renacimiento–y la Reforma–marcan el fin de las Épocas Oscuras, y el Alba de los gloriosos y refulgentes tiempos... en que vivimos: más oscuros que nunca.


Junto con el reencuentro del arte griego y las obras de los grandes sabios antiguos, la invención de la técnica moderna, y la estructuración estatal de los grandes reinos europeos, el paganismo, mantenido durante la Edad Media en el subsuelo, irrumpe a la superficie de la vida europea, al mismo tiempo que afluyen a ella las riquezas de todo el orbe, y estalla la gran revolución religiosa.

«Tienes el nombre de viviente [renacido] pero en realidad vas a la muerte».Otra recomienda de la Tradición: desde ahora la Iglesia lo que tiene que hacer es conservar lo que le queda, los restos (ta loipa) aun sabiendo que son cosas perecederas y van a la muerte; por ejemplo, el Vaticano, el poder temporal del Papa, la liturgia ya ininteligible a la mayoría, el boato regio en San Pedro: apariencias de un Rey que ya no es obedecido, las excomuniones y el «index»... Todo esto y mucho más, que entendemos como la herencia de Occidente, que podríamos llamar Romanidad (el «Obstáculo» al Anticristo, que dice San Pablo)

Las creaciones modernas son bajo el signo de Satán; son destrucciones en el fondo y creaciones sólo en apariencia; son parasitaciones enormes e hipertróficas de antiguas creaciones, enormes escapes de fuerzas por la ruptura de antiguos equilibrios: la «técnica» moderna es una degeneración y una desviación de la Ciencia; el capitalismo es estructura enfermiza de la industria y el comercio; la actual cultura (« cultolatría»), degeneración del antiguo esfuerzo del intelecto por procurar al hombre un poco de felicidad, que ha virado hacia el ideal de los goces materiales…


Tercera exhortación a lo tradicional: a lo que has escuchado. Pero eso hay que practicarlo (téerei). Hoy día las palabras de la religión resuenan por todas partes, pero muchas veces vacías por dentro, no practicadas, no vividas.

Por primera vez en estas Epístolas proféticas aparece la Parusía, y en forma de amenaza: «vendré como ladrón»…

La canonización, inscripción del nombre de los Taumaturgos y los Mártires en el catálogo oficial de los bienaventurados y la solemne confesión en San Pedro, se vuelve hábito de la

Iglesia en este tiempo.  Aquí esto significa la canonización de la otra vida, la Vida Eterna; de

la cual estotra es signo y figura. …Desde Sardes la Iglesia debe ocuparse ya de los individuos y no de las naciones.


Filadelfia

La Iglesia de la Parusía; quizás esta misma época de la «era atómica».


Lo que caracteriza  la epístola a Filadelfia–que significa amor de hermanos–son

dos cosas bien gordas y claras: la conversión de los judíos y la inminencia de la Tentación Mundial; y al final della se halla la frase típica: «vengo pronto» y la mención de la «Jerusalén Nueva», que es el final del Apokalypsis.


Pongo ante ti una puerta abierta Y nadie puede cerrarla Porque tienes poca fuerza Más has guardado mi palabra

San Pablo usa la expresión «puerta abierta» para indicar la posibilidad de conversiones; expresión que pasó a la Cristiandad, 

La conversión de los judíos en los últimos tiempos está profetizada por San Pablo de la manera más categórica. Nos parece imposible que un suceso tal (« resurrección de un mundo» le dice Pablo) no esté marcado en el Apokalypsis. Nosotros lo vemos en este lugar, y en la Visión de la Parturienta; y posiblemente también en la Visión de los Dos Testigos.

Mencionaré que Billot cree se puede interpretar del gran movimiento de las Misiones en nuestro tiempo (« puerta abierta»). Mas el texto sagrado menciona literalmente a los Judíos.


«Vengo pronto», la palabra que abre y cierra el Apokalypsis. «Mantén lo que tienes», otra vez la consigna del Tradicionalismo, de la Iglesia anterior. No es tiempo ya de progreso, cambio o evolución. El actual Concilio VaticanoII no cambia nada,  ¡se entretiene con pequeñeces de liturgia! Lo único grande que se propone es la renovación de la vida cristiana conforme a la ley del Evangelio y la unión de las Iglesias: que Dios quiera sea conseguida.


Nuestra prodigiosa era atómica parece ser la última del ciclo histórico; lo malo es que no sabemos cuánto durará. Los judíos se han reunido en una–pequeña–nación, parte de ellos; pero no parecen por ahora muy cercanos a la conversión en masa, ni mucho menos.


Laodicea 

En nuestra interpretación, Laodicea no puede ser sino la Iglesia de los Mil Años, o sea, desde el retorno de Cristo hasta el Juicio Final.

Laodicea significa Juicio de los pueblos (Laon-diké), que puede referirse al Juicio Final. Pero San Hipólito Mártir en su Comentario dice–y nadie sabe de dónde lo sacó–que en los últimos tiempos los Reinos serán «democracias»: gobiernos sedicentes «del pueblo».

La tibieza irá invadiendo esa Iglesia próspera, que realmente se creerá «rica»; y llegará un tiempo en que no tendrá ni la frialdad del paganismo–que es susceptible de ser calentado–ni el calor prístino de la caridad cristiana que la inauguró; y eso es una cosa que da náuseas.

Si se interpreta literalmente el Capítulo XX, hay que admitirlo….«estoy a la puerta». Quien oyere mi voz Y me abriere la puerta Entraré donde él Y cenaré con él Y él conmigo

Lo definitivo promete aquí Cristo: la cena, el último acto del día; su propio trono al que venciere; o sea la gloria absoluta.



 Termina el libro con una serie de excursus…


El Apokalypsis es una profecía: lo dice San Juan en el título, en el cuerpo del libro (« verba prophetiæ hujus») y en el final….Es una profecía de los últimos tiempos. Es una profecía coherente: no es un centón de imágenes truculentas sueltas. Es decir, es un libro, no una recopilación de rapsodias. No es un libro indescifrable: aunque sea difícil… En un sentido, este libro abraza «todo el tiempo de la Iglesia, desde la Ascensión de Cristo–en que un ángel anuncia a sus Discípulos el Retorno futuro–hasta la Segunda Venida», como dijo San Agustín: con el acento puesto en el término. 



Apokalypsis significa revelación. Si fuera indescifrable sería lo contrario de una revelación.


 El cardenal Newman escribió una frase enigmática: «el Anticristo se parecerá a Cristo; por lo tanto, Cristo se parece al Anticristo»…

Esto es lo que la Escritura y la Tradición nos revela acerca dése misterioso personaje, que es realmente la clave metafísica de la historia humana, pues es el Hombre ensoberbecido y levantado contra su Creador; y será la encarnación de las fuerzas del Mal; y el Mal en su lucha con el Bien es la metafísica de la historia del hombre.

martes, 18 de agosto de 2026

Apocalipsis

Castellani, Leonardo,   El Apokalypsis de San Juan


Cita (APA): Castellani, L. (2022). El Apocalipsis de San Juan [Kindle iOS version]. Retrieved from Amazon.com


[Me ha costado mucho intentar hacer un resumen del libro, y también decidirme a publicarlo. No es tarea fácil por la enorme documentación que aporta, por su forma de escribir tan vivaz, tan rica en citas y comentarios de múltiples autores, que sin duda enriquecen y ayudan a clarificar las ideas, y a valorar y juzgar las diferentes interpretaciones de un tema tan complicado e importante. Sea como fuere voy a publicarlo en dos partes, como un modo de agradecerle al autor que me ha ayudado a entender y a cuestionarme mi propia fe, y a interesarme  más por este libro imprescindible para un cristiano.]






Cuando más tradicional sea una exégesis de la Sagrada Escritura, mejor es. La presente interpretación no podría exactamente llamarse mía, por lo cual es llamada nuestra. Proviene del trabajo de innumerables intérpretes, comenzando por los Santos Padres antiguos. 


Son muchos los libros que se han escrito del Apocalipsis, «Enigma Sacro»–como lo llamaba San Jerónimo–, y diversas escuelas de interpretación: la Esjatológica, que se remonta a la edad apostólica; la Histórica, inaugurada por el Abad Joaquín de Floris sobre la autoridad de un texto de San Agustín; la Alegórica, nacida del racionalismo contemporáneo. 


Las varias Visiones del Apokalypsis vuelven atrás continuamente: todas ellas terminan en la Parusía, pero empiezan de nuevo cada vez, tomando toda la materia o parte de ella desde otro ángulo: a veces en la eternidad, a veces en el tiempo, a veces en un espacio intermedio, que podríamos llamar Evo.


El texto del Apokalypsis fue escrito todo seguido, sin divisiones: la división en veintidós capítulos de nuestras Biblias proviene del inglés Esteban Langton y es por tanto del siglo XIII. Hay una división más natural en siete partes de San Beda el Venerable. Mas para el intérprete, la división más cómoda es la de las diversas Visiones, que resultan unas veinte. 


PRIMERA PARTE: HISTORICO-Esjatológica


Revelación:  literalmente, desde-lo-oculto; del verbo griego kalypto: cubrir, velar, ocultar; y la preposición apó,  des-en-velar, desenvelación.


El encabezamiento del libro contiene: El título, Su autoridad divina, sus destinatarios, los cristianos, la brevedad del tiempo, el modo de la revelación (visión imaginaria), el nombre del Autor, su condición de apóstol y su condición de testigo ocular de los hechos de Cristo.


San Juan, Obispo de Éfeso, metropolitano del Asia Menor, se dirige a sus siete comunidades cristianas sufragáneas, una de las cuales hoy día es de dudosa localización: Thyatira. Las Siete Iglesias representan simbólicamente, y a la luz profética,  las siete épocas históricas de la Iglesia Universal. Éste es el fundamento de la escuela llamada Histórico-Esjatológica, junto con el carácter profético del libro, y su innegable unidad literaria; …como fue indicado por San Agustín en el siguiente texto: Todo el tiempo que el libro éste abraza, a saber, desde la Primera Venida de Cristo hasta el fin del siglo, en que será su Segunda Venida»)


El Apokalypsis hormiguea de citas y alusiones del Viejo Testamento, engarzadas con naturalidad en el texto, de acuerdo al procedimiento común de los recitadores de estilo oral. No las indicaremos en adelante porque se hallan en las Biblias comunes.


«Yo, Juan, hermano vuestro, es decir, partícipe en la paciencia de la tribulación sufrida por el Reino de Jesús…»…pone fin a la visión-marco, y da comienzo de los mensajes a las Siete Iglesias. 


Reafirmación del carácter profético del libro: las cosas que vendrán (antitypo), prelibadas, sin embargo, en las cosas que hay ahora (typo) . Hay que acostumbrarse a la imaginería oriental, a las hipérboles, y a los símbolos. Los símbolos de la Sagrada Escritura significan algo; pero no necesariamente cada uno de los rasgos de ellos, hay que buscar solamente el sentido de la imagen total y no el de sus pormenores, …San Basilio el Grande, en el año 330, …tomo todos estos términos en sentido literal; porque «no me avergüenzo del Evangelio».


Éfeso: significa ímpetu según Billot. Representa la primera edad de la Iglesia, la Iglesia Apostólica, hasta Nerón….Riquísima en estas tres cosas (obras, labor y paciencia) fue la Iglesia Apostólica, que se difundió en poco más de un siglo por todo el Imperio: «vuestra fe es conocida en el Universo Mundo», dijo San Pablo; «somos de ayer y ya lo llenamos todo», Tertuliano.


Habían comenzado los primeros martirios, por la expoliación y rapiña de los bienes de los cristianos palestinos, que testifica San Pablo;


La Iglesia Apostólica surgió directamente de Cristo. El texto griego dice «péptokes»: «de donde decaíste»….Cuando una Iglesia–o una época de la Iglesia–decae y se corrompe, lo que hace Dios simplemente es retirarle su luz, con lo cual termina de pudrirse, surgiendo en otro lugar el resplandor de la fe y el fervor. 


La primera herejía, atribuida a Nicolao, uno de los siete primeros Diáconos, estaba muy extendida, pues la veremos luego repetida en Pérgamo y Thyatira. La primera herejía, por lo que sabemos de ella, se parece a la última herejía; quiero decir, a la de nuestros tiempos; y se puede decir que transcurre transversamente toda la historia de la Iglesia, y es como el fondo de todas las herejías históricas. Era una especie de gnosticismo dogmático y laxismo moral, un sincretismo. Era una falsificación de los dogmas cristianos, adaptándolos a los mitos paganos, y la adopción de las costumbres relajadas de los gentiles, como la lujuria, la idolatría ( De Nicolao cuenta  San Alberto el Magno que puso su mujer a disposición de todos; lo imitaron sus secuaces, y se hizo rito... cornudo).


Todos los «premios al vencedor» de las siete cartas, menos el cuarto, es decir el de Thyatira, se pueden referir a la vida de ultratumba y a la gloria del cielo;Así los interpreta el mártir Victorino, en el siglo IV, primer comentador del Apokalypsis. Sea como fuere, lo cierto es que todos los «premios» aluden literalmente al enigmático Capítulo XX; o sea, que el Capítulo XX los resume; lo cual prueba una vez más la unidad literaria y profética del libro.


Smyrna,  en griego significa mirra; substancia usada en la antigüedad para restañar o restaurar  las heridas y para preservar de la corrupción.


Las persecuciones fueron de carácter satánico: su crueldad superhumana, la iniquidad con que caían sobre los mejores ciudadanos y hombres más de bien del Imperio, su objetivo de hacer renegar de la fe... Las calumnias de los judíos contra los cristianos  eran realmente blasfemas: que Jesús fue el hijo adulterino de un soldado romano, que los cristianos comían en sus ágapes el cadáver de un niño asesinado para la ocasión (la Eucaristía), que adoraban a una cabeza de burro, etcétera.

San Policarpo, Obispo de Esmyrna, sufrió el martirio por haberse negado a proferir la fórmula idolátrica: «El César es el Señor [absoluto]». Los judíos impulsaron al pueblo a pedir su muerte, calumniándolo de «antipatriota»; 


La Segunda Muerte es el Infierno, la muerte definitiva; supuesto que por la primera, «nuestra hermana la muerte corporal», serán muchos alcanzados antes de tiempo, como ha anunciado el Profeta. Esta expresión de la «Muerte Segunda» repercute, como hemos notado, en el capítulo del Triunfo Final (XX, Visión del Reino Milenario), donde es contrapuesta a la Primera Resurrección.


Pérgamo (libros), la Iglesia de los Doctores y de las Herejías, hasta Carlomagno.


Pérgamo era el baluarte del paganismo, una de sus fortalezas (« el trono de Satán») habiendo sido la primera donde se levantó un templo al Divino Augusto y según parece en ella comenzaron los martirios: «el mártir Antipas, mi testigo, mi fiel, que fue muerto entre vosotros, allí donde Satán mora».

En el Anticristo habrá dos cosas, un sacrilegio y una herejía (Segunda Bestia). Se hará adorar como Dios, lo cual es un sacrilegio, y por cierto el máximo; y para ello se servirá  de un culto religioso derivado espuriamente del mismo Cristianismo: es decir, de una herejía cristiana, que pareciera ha nacido ya en el mundo...

La Iglesia se enfrentaba ahora a otra prueba, no menos peligrosa y más sutil, la pululación de las herejías. Está «teniéndose firme, con fuerza» (krateis), está sosteniendo el nombre de Cristo, en medio de la misma Sede de Satán, es decir, en el corazón del paganismo; y lo que es más de notar, arrebatándole a Satán sus arsenales, la cultura y las letras, que los apologistas y Doctores convertidos asimilan, sirviéndose de sus propios argumentos para demostrar su error y para defender al Dios verdadero… trabajo que culmina en la gran obra de San Agustín La Ciudad de Dios.  


San Juan cita  el decreto del Primer Concilio de Jerusalén–donde estuvo presente–que   manda a los cristianos  no comer de carnes sacrificadas a los ídolos,  y no ser complacientes en lo referente a los concubinatos; liberando en cambio a los neófitos de la–pretendida–obligaciónde circuncidarse.


El fondo de todas las herejías es la racionalización del Cristianismo, y el intento de podar y suprimir el misterio, lo cual muestra la influencia del paganismo: reducir los misterios de Dios a la medida del hombre.  El Arrianismo añadía el aprovechamiento de la religión para las ambiciones personales, penetró en el Ejército romano–después de haber contaminado a varios emperadores–y fue adoptado y protegido por numerosos «comandantes» que rompieron sus lazos con el centro político y comenzaron a proceder independientemente, originando la formación de los diferentes «reinos» de la Europa Moderna.


“Y le daré una piedrita blanca Y en la piedra un nombre escrito nuevo Que nadie lo sabe sino el que lo recibe»…  lo patente es que este premio designa  la vida de la gracia (« nombre nuevo»), el libro de la Vida (« que nadie más que el recibidor lo sabe») y la vida eterna; que está indicada, como hemos dicho, en todos estos prometidos premios finales menos uno.

sábado, 15 de agosto de 2026

La esperanza de ser comprendidos


José Luís Nunes Martins



Nos gusta que gustemos a otros. En la mayor parte de los casos, ese deseo es señal de que somos carentes, de que necesitamos de la atención y afecto de los otros para sentirnos completos y realizados.


Hoy, hasta llamamos amigos a personas con las que a penas tenemos contacto, pero sabemos, en el fondo, que ser amigo de verdad es mucho más que tener un contacto en el mundo virtual.


Detrás de esa confusión entre contacto y amistad está el deseo de no estar solos. Es un deseo profundo, que corresponde a una íntima e inmensa necesidad de abrazos que nos acojan , de quien nos acepte, comprenda y le guste como somos. 


Claro que la responsabilidad también pasa por la ilusión que creamos y alimentamos. Una gran ilusión es el principio de la desilusión. Es importante saber soñar y moderar el deseo que que gustemos a los demás.


Después, acostumbramos a esconder nuestras facetas más sombrías y complejas, mientras soñamos que los otros gusten, o por lo menos nos acepten, también aquello que, por miedo a ser rechazados, escondemos de ellos…


Con nosotros anda siempre una esperanza secreta de que podamos ser comprendidos por los otros, más aún por aquellos que nos son próximos.


El mayor problema de esta actitud es que, en el ansia de buscar comprensión, no intentamos siquiera comprender a los otros: ni a los próximos, que creemos conocer ya muy bien, ni a los extraños, de quien muchas veces la apariencia nos basta para juzgar que sabemos quien son.


Sería bueno que aprendiésemos a mirar y a escuchar al otro, sobre todo a aquellos que nos nos próximos, con atención y respeto, partiendo siempre del principio de que todo cuanto creemos saber a cerca de ellos no es, ni de cerce, suficiente.

sábado, 8 de agosto de 2026

El precio de escoger bien

José Luís Nunes Martins


El mal se nos presenta bajo la apariencia de bien. Nos desvía de lo mejor, llevándonos a cambiar lo mejor por aquello que es solo bueno. Es sutil, pero eficaz, porque nos va apartando del camino del bien supremo.


La mayoría de las elecciones decisivas de nuestra vida no son entre el bien y el mal, sino entre dos o más bienes. ¿Habrá algún mal en escoger algún bien que, aunque no sea el mayor, continua siendo un bien? Sí. Al hacerlo, renunciamos a un bien mayor.


Hay situaciones en que  somos forados a escoger entre dos o más males. Todas las opciones son malas, pero aquí es donde es más evidente que tenemos el deber de escoger el mal menos.


Es importante tener el coraje de escoger el bien mayor y renunciar a los bienes menores. Siempre es duo asumir que dejar para atrás buenas opciones forma parte del precio a pagar para alcanzar lo mejor. Al final, es como si solo mereciese lo mejor quien fuese capaz de las renuncias que eso implica.

 

Es interesante que asociemos la idea de libertad a algo muy agradable. La verdad, por eso, es que la libertad no es aquello que sentimos después de escoger bien; es aquello que hace posible  esa elección. Todos somos libres y eso no es una elección. Estamos condenados a ser responsables de las elecciones que hacemos - las buenas y las malas.


Somos responsables de lo que somos, de lo que hacemos a los otros y a nosotros mismos. Más que escoger un bien, debemos procurar siempre el mejor de todos los bienes. Solo así estaremos escogiendo bien.

sábado, 1 de agosto de 2026

Comparte tus alegrías

 José Luís Nunes Martins



La alegría de alguien puede y debe ser fuente de alegria para muchos, porque, si no fuera compartida, perdería fuerza y sentido.


Sucede que, en algunos momentos, alguno de nosotros tiene alguna alegría y no tiene con quien compartirla. Es tan triste que esa alegria termina por transformarse en un dolor profundo.


Lo mismo que es importante escuchar a quien nos expresa un sufrimiento, es también esencial que pongamos toda nuestra atención a quien se que quiere dividir y multiplicar algo bueno en su vida. Las alegrías florecen en cuanto son sembradas, pero solo si hubiera tierra fértil: un corazón abierto al otro, casi olvidado de sí mismo.


¿Quién de entre nosotros es capaz de alegrarse con la alegria de alguien? No es fácil. Lo más natural es que esa alegria sea superficial y pasajera. ¿Por qué será? Tal vez porque, ante una tristeza de otro, tampoco nos abrimos por completo. El otro, muchas veces, no es visto como un igual.


Así, cuando somos nosotros -cuando soy yo-, es muy raro encontrar a alguien capaz de dejar de lado todo lo que en sí es motivo de júbilo para entristecerse conmigo o para alegrarse con mi alegria, olvidando las propias desgracias. Encontrar a alguien así es encontrar un tesoro. Ser alguien así es ser un ángel.


Por maior que seja um bem, se não tivermos com quem o partilhar, não será uma alegria conquistá-lo.


Por mayor que sea un bien, si no tuviéramos con quien compartirlo, no sería una alegria conquístalo.


Quien esconde los altos y los bajos de su vida vive una especie de pobreza: la miseria de estar solo. Y, sin embargo, tal vez sean los pobres -los que tienen poco que dar- los más felices, porque comparten lo poco que tienen.


Seamos nosotros capaces de dar sin esperar nada a cambio y de recibir sin sentirse obligado a cualquier retribución. El amor es puro y gratuito.