sábado, 30 de julio de 2022

¡Sin locura no hay salvación!

 José Luís Nunes Martins


Es necesario que estemos locos para llegar a ser felices. Sobrepasar todas las razones hasta el punto de confiarnos a la fe, y saltar adelante. ¡El mal está tan enraizado en este mundo que es preciso estar loco para ser bueno!

No se debe confiar en las personas sin alguna locura. Pueden ser muy organizadas, pero no son humanas. Pueden ser seguras de sí mismas, pero no tener la belleza de lo original. Pueden ser muchas cosas, pero desconocen lo que es el genio.

Es preciso tener coraje para asumir una vida en desacuerdo con lo que otros tienen por bueno. Es necesario el coraje para decir al espejo que queremos ser así, que nuestro sueño es ser quien somos. Diferentes. Únicos y auténticos.

La educación parece pasar por enseñar a los niños a reprimir su creatividad. Viven en el presente, en lo más profundo del presente. Están locos por vivir y viven como ninguno de nosotros somos capaces de vivir. Están contentos y tristes a continuación, pero son felices porque explotan hasta el final la vida que hay en cada día. Nos dan envidia hasta el punto de no ser capaces de ver en ellos la vida, de forma mucho más pura y abundante, a querer vivir.

La locura de una pasión es más valiosa que cualquier sosiego que nazca de la indiferencia o de la cobardía. Serán muchos los errores y las tonterías que se hacen, pero lo que se busca vale mucho más que cualquiera de esos accidentes.

¡Son precisos muchos instantes de locura para componer una vida digna! Al final, sin locura no se crea nada grande, firme, bello.

Es necesaria mucha locura para soñar y construir nuestros caminos hacia el cielo, es preciso que renunciemos a los miedos y que no perdamos el entusiasmo con los fracasos que se suceden, muchas veces parece que sin fin.

Hay algo que debemos decir y repetirnos a nosotros mismos: “¡Mi vida no es de este mundo!”

 


https://agencia.ecclesia.pt/.../sem-loucura-nao-ha-salvacao/

domingo, 24 de julio de 2022

El amor arruina todos los planes

 José Luís Nunes Martins


¡Amar exige una dedicación tan grande que nuestros proyectos son arruinados casi todos los meses!

Cuando amas, tú dejas de ser de tu propiedad. Solo tienes un camino. Tu felicidad solo es posible si consigues que la alcance a quien amas. Cuanto más ames, más será así.

¡La vida es una sorpresa, un viaje hecho de muchos imprevistos! ¡Nunca pidas lo que es imposible, sino que debes prepararte para todo, ¡incluso para lo que te parece imposible!

Nuestros planes pueden ser bellos, pero la realidad los supera siempre. El amor no se planea, es necesario que tengamos el corazón abierto a todo lo que se crea donde nada existe.

Los proyectos que hacemos para nuestra vida, por más organizados que estén, acaban siempre en ensayos. ¡En este mundo, todo cambia en un instante, solo nuestro objetivo debe continuar siendo el mismo! Es importante planificar, pero es más importante aún que seamos fieles a quienes somos y no perder la fe en la felicidad.

Amar es traer al presente todo lo futuro. Es sentir, en un instante concreto, toda la eternidad.

El plan es sencillo: amar. De nada te valdrá tratar de dominarlo, en cambio podrás todo si aprendes a admirarlo y servirte de su fuerza.

Sé humilde y paciente. Si fuera necesario sufrir, y va a ser, deja que el amor te fortalezca, renueve, ilumine y oriente. Entrégate. No procures tenerlo dentro de ti, busca antes vivir tú en el corazón del amor.

Al final de tu vida en este mundo, si el amor te hubiere complicado días y  años  sin cuenta, puedes tener la certeza de que del otro lado -donde somos evaluados de acuerdo con el peso de nuestro corazón-  tu existencia será tan importante y preciosa cuanto lo fue aquí.

¡El amor no tiene fin! ¡Y tú, si amas, tampoco!



domingo, 17 de julio de 2022

Que tu limosna seas tú.

 José Luís Nunes Martins


Cuanto tienes en abundancia, debes compartirlo con quien tiene poco o nada. Así es con los bienes materiales, pero también con los talentos de cada uno de nosotros. No se trata de educación, simpatía o generosidad, es una obligación.

¡Si no tuvieras nada, más que una palabra o una sonrisa, puedes y debes dar de tu tiempo, que siendo de tu vida, tal vez no sea para ti!

Cuanto más pobre seas, mayores son tus limosnas. Y si lo haces con alegría, es cierto que ganarás el cielo.

También cada día es una limosna que te olvidas de agradecer. Da tu vida. Date como limosna. Así la recibiste, así la debes dar, sin juzgar a quien debes o no debes dar.. la lluvia y el sol, los árboles y el mar tratan a todos por igual.

No seas ingrato, no te quejes de la ingratitud de los demás. Lo más importante es la buena acción, no la forma como es recibido o devuelto. Además, si la acción espera algo a cambio, entonces no tiene la pureza de una buena acción. Da en secreto.

Algunos ricos revelan su pobreza espiritual cada vez que tratan de que otros les den la limosna de su envidia. La vanidad es sinónimo de inferioridad.

¿Qué sucedería si todo eso que, siendo tuyo, no usas y no consideras importante? ¿Quedarías más pobre, o más rico?

Se humilde, si colocas tu corazón en lo más bajo, elevarás tu oración a lo más alto.

Nuestra existencia es semejante a la del mendigo que extiende la mano a quien pasa…manteniendo la esperanza, a pesar de tantos que pasan sin mirar siquiera. Algunos miran, otros miran y dan, otros miran, dan y nos tocan la mano… otros más aún, miran y nos dan la mano.

Que tu vida sea un pedazo de amor que se realiza en acciones concretas, te hace cercano y cuida de aquellos que tanta gente ni quiere ver.



sábado, 9 de julio de 2022

Necesitas escuchar más

 José luís Nunes Martins


El silencio es una forma sencilla y muy eficaz de dar espacio y tiempo al otro. De darle la importancia que otros le niegan cargándole con discursos sin fin ni mucho sentido.

Es increíble cuánto se puede aprender sobre alguien solo estando a su lado en silencio y con atención. ¡Para mucha gente, el silencio es incómodo, por lo que intentan llenarlo, hablando de sí! ¡Se revelan, porque no se soportan! Casi como si tuvieran vergüenza de ser como son… sienten su voz interior como una amenaza.

¡Cuando escuchamos, podemos oír lo que nos dicen, pero también, y tal vez aún más importante, lo que no nos dicen!

A veces, hablar es una forma de vanidad que se alimenta a sí misma. Algunos solo hablan porque son incapaces de callar…

Lo mismo las conversaciones que comienzan sobre algo útil, en poco tiempo llegan a asuntos innecesarios y, siempre que continúan por ahí, acaban en despropósitos, con afirmaciones casi siempre imprudentes.

Aprender a hacer silencio es esencial, porque nos coloca en nuestro lugar. Los sufrimientos nos enseñan el arte del silencio. La felicidad también.

Pensar la vida, y cada una de sus dimensiones concreta en nosotros, detiene. Exige calma y concentración, atención al exterior, y paz interior.

Pero, incluso aunque tengas algo importante que decir, aun así, eso no te da derecho a declarar sin que tengas que esperar al momento oportuno para hacerlo.

Necesitas escuchar más. También porque lo más probable es que haya mucha gente que necesita que tú los escuches.

Y cuando alguien comparte contigo su corazón, acéptalo. Escucha con toda atención. No estés solo a la espera de tu oportunidad de hablar y pensar en lo que vas a decir.

Cuando escuches, escucha.

¡Escuchar ya es una respuesta!



jueves, 7 de julio de 2022

Solo es libre quien es firme

 José luís Nunes Martins


Es un error enorme creer que la libertad es la capacidad de tener siempre por donde escoger. No es.

Después de haber escogido un camino es preciso ser fiel a él. Apartando las tentaciones para cambiar de rumbo, que parecen así que comienzan a surgir adversidades más fuertes.

Ser libre es decir “sí” a una opción y “no” a todas las otras. Resistiendo al tiempo, a las apariencias y a los apetitos. Continuando, incluso cuando el mal nos seduce a volver atrás y quedarnos allí…sin elegir nada. ¡Es curioso como el mal nos quiere desviar siempre del bien, al punto de que las contrariedades inesperadas pudieran ser una especie de señal de que estamos en el camino acertado!

Tal vez todo comience con el descubrimiento de nuestros valores. Es necesario tiempo y serenidad para que lleguemos a las profundidades de nuestro corazón y para allá encontrar esas balanzas y brújulas, que saben pesar las hipótesis y señalan para el bien.

Después, así que surge una posibilidad de elección, tenemos que escoger de acuerdo con lo que somos y con lo que queremos ser.

En el momento exacto en que decidimos, no se acaba la libertad, antes bien comienza su etapa más bella e importante: ser fieles a nosotros mismos. Sin temores ni temblores, porque de nada le vale a alguien la mayor riqueza del mundo, si se pierde a sí mismo, si se quiere desviar buscando de ser otro…

¿Y si hubiéramos escogido mal? ¿Si cometemos un error? Entonces no volvamos atrás. Asumimos el fracaso, y todas las consecuencias, y seguimos adelante, sin disculpas ni explicaciones. Con renovada responsabilidad para que elijamos bien, para que elijamos mejor.

Ser libre no es querer todo, intentando hasta elegir dos o tras cosas al mismo tiempo. Volviendo atrás así que sentimos perder algo bueno de otro camino.

Estamos condenados, felizmente, a escoger un camino. Uno solo.

Ser libre es saber querer, pero es, en especial, saber ser leal a lo que elegimos antes.

Ser libre es comprometerse consigo mismo.