martes, 31 de diciembre de 2013

El camino de Mustapha Gueye

Salí de mi ciudad, Potu, con dieciséis años hacia la capital de Senegal, Dakar, y de   aquí pasé a Mauritania. Aquí conocí gente con la que viví dos años, trabajé en la venta ambulante. Conseguí el dinero suficiente para pagar un pasaje en una patera que iba a Canarias.

Embarqué Con dieciocho años, el camino fue muy largo y muy difícil, siete días en el mar, con lluvia y viento. En la patera íbamos ciento cuarentaiséis personas, amontonados; comíamos dos veces, por la mañana y por la noche, un poquito cada vez; muchas peleas, gente enferma, algunos pierden la cabeza y se quieren bajar en mitad del mar
creyendo que ha visto su carro, su coche…

Cuando llevábamos cinco días, la comida  se acabó y los que sabían pescaban para todos. Dos días estuvimos sin comer, aunque por suerte teníamos agua. Yo sobreviví más o menos bien, porque me junté con personas buenas, mayores, que me protegían. Sufrí mucho, porque llevaba una ropa incómoda, la falta de espacio, yo era muy joven y los mayores me mandaban hacer esto y aquello, achicar agua del bote. Yo no recuerdo muchas cosas del barco, porque durante dos días perdí el control de mi mente, no sabía donde estaba. 

Por fin llegamos a Canarias, al puerto. La policía y la Cruz Roja nos acogieron y nos dieron ropa y comida, antes de llevarnos a la comisaría. Aquí estuvimos cinco días, nos cuidaron, y nos repusimos, mientras la policía iba tomando nuestros datos.

Nos llevaron a un terreno militar, donde estuvimos veintinueve días. Luego nos llevaron a Las Palmas, donde pasamos veintisiete días. En el campo nos encontramos con cientos de personas. Aquí la vida era muy dura, poca comida y dormíamos en barracones y en literas; a menudo había peleas o riñas entre las personas allí recogidas.


Nos dejaron en libertad. Nos llevaron en avión a Málaga. La Cruz Roja nos recibió y nos leyeron los Derechos que teníamos, y formó grupos para repartirlos por distintas ciudades. Yo, con gente nueva fui a Granada, a Cruz Roja de Granada.

Aquí estuve esperando la llamada de las personas que se harían cargo de mí en España. Cuando yo les llamaba no querían saber de mí nada. Conocí a una persona en el centro y me propuso llevarme con un hermano suyo. Cuando llegamos me dice que para vivir con él tenía que dedicarme a la venta ambulante. Otro conocido me prestó cincuenta euros para comprar cds y películas. Todo lo que ganaba se lo dejaba al hermano para que me lo guardara, yo no tenía cuenta en el banco.

Durante dos años estuve dándole mi dinero. La venta era muy complicada, con problemas constantes con la policía. La persona que me guardaba el dinero se marchó a Valencia y se llevó mi dinero. Le decía que le mandaría el dinero, dos mil quinientos euros, a través de una cuenta de un amigo. Pero todo era mentira, no mandó nada.


Yo me fui a Valencia a recuperar mi dinero. Él me dice que sólo tengo quinientos, y es lo que me va a dar. La gente allí me aconseja que los coja si no quiero perderlo todo, y para evitar problemas con la policía. Cuando voy a coger los quinientos me dice que sólo me da doscientos. A partir de aquí él no quiere saber nada de mí, cambia su número de teléfono. Aquí pasé muchos problemas, sin dinero, ni amigos. Me fui a Algeciras.

En Algeciras tuve la mala suerte de que la policía me detuvo porque estaba en busca y captura, porque se me había olvidado firmar en el juzgado. Permanecí detenido tres meses, aunque me correspondían ocho, el resto de la condena me la conmutaron por un trabajo social.


Al terminar mi condena conseguí un trabajo de aparcacoches, vovi al. Gracias a este trabajo viví cuatro años tranquilo, guardaba dinero. Encontré una persona que me prometió un trabajo, con contrato legal, pero me pide mil cuatrocientos euros. Yo le di novecientos, y el resto cuando recibiera el contrato. Pero, el contrato era falso. Le reclamé el dinero porque el contrato no era legal. Me dice que no tiene el dinero. No me atreví a denunciarlo porque no tenía mis papeles. Perdí el contacto con este señor.

En este tiempo yo conocí a una chica. Viví con ella en casa de su madre y otras dos hermanas, una de dieciséis y otra de ocho años. Las hermanas no me querían y me insultaban, para que me fuera. Le decían a la madre que solo quería conseguir los papeles y que no quería a la hermana. Me fui de esta casa para vivir en la parroquia del P. Andrés.

Yo seguía viendo a mi chica, a pesar de las hermanas. Dos meses y pico estuve en la parroquia.

Al preguntarle yo como fue su vida, su infancia, en su país, Senegal, si recordaba a su familia, me contó lo siguiente: Mis padres se separaron a los pocos meses de yo nacer, los familiares de mi padre no querían que yo estuviera con mi madre. Ellos me llevaron a un sitio alejado. Mi padre era sordo, no sabía nada de mí, ni lo que sus hermanos hacían conmigo. Hasta los diecisiete años estuve en aquel lugar apartado, hasta que me fui con mi madre, pero ellos me pegaban y me quería retener. Me enfadé y me escapé, mi madre me buscaba y me encontró. Cuando me encontró me llevó con ella, pero los familiares de mi padre me cogieron otra vez. Me volví a escapar y esta vez ya no me encontraron, porque esta vez yo fui el capitán, empecé a conocer amigos y al fin nos fuimos a Mauritania.

Y ahora, le pregunto, como ves tu situación, cómo te sientes, y él me respondió: La vida es muy dura en España, sin papeles no eres nadie. Además tengo problemas de salud, tengo que tomar pastillas para el  estómago, porque me duele de los nervios, estoy triste y por las noches lloro. Yo quisiera tener una vida normal, formar una familia, tener hijos. Pero yo tengo muchos problemas para conseguir esto, le doy muchas vueltas en mi cabeza. No tengo dinero para pagar las medicinas, a pesar de tener mi cartilla sanitaria, pero no tengo ingresos ninguno ahora.

No me conceden los papeles por tener antecedentes penales, dos meses en la cárcel por venta ambulante… y sin papeles no eres nadie, no puedes tener una vida normal.
 A pesar de todo me gusta estar en España, porque aquí viviría mejor, y con todo lo que he contado no puedo pensar en volver a mi país por ahora.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Todos nos equivocamos



José Luís Nunes Martins
jornal i,
28 dezembro 2013

http://www.ionline.pt/iopiniao/todos-erramos

Apuntamos con el dedo casi siempre a quien  yerra… Condenamos a los otros con enorme facilidad. Los comprendemos poco, y los perdonamos aún menos. Pero, ¿puede ser que tirar piedras es lo más justo, eficaz y mejor?

Tenemos una necesidad casi primaria de juzgar los comportamientos ajenos, de analizarlos y evaluarlos hasta el más mínimo detalle, siempre desde un punto de vista superior, como si el sentido de nuestra existencia, nuestra misión, tuviese que pasar por sentenciar a todos cuantos  cruzan  su vida con la nuestra… condenándolos… con la firme convicción de que así ayudamos … a mejorar.

Comete error sobre error quien se dedica a juzgar los errores ajenos…

Juzgamos de forma absoluta, la mayor parte de las veces, generalizando un gesto o dos, pretendiendo demostrar que cada pequeña acción  revela todo cuanto hay que saber sobre determinada persona… más aún, damos a entender que cada hombre o es bueno o es malo… como si no fuésemos todos… de carne y hueso… de luces y sombras.

En cambio a nosotros no nos juzgamos ni nos dejamos juzgar. Consideramos que, en el caso específico de nuestra vida, son tantos los factores que  tienen que ser considerados en contra (casi todos atenuantes) que se hace imposible cualquier tipo de veredicto… optando, así, por una especie de sobreseimiento de los procesos dada la complejidad de las cuestiones. Nos reconocemos incapaces de ponderar todo… pero ¿ si no conseguim0s evaluar en nosotros el error, por qué razón estamos tan a favor cuando se trata de los otros?

Es curioso, y prueba de sentido común que, partiendo de la verdad universal de que todos erramos, nos sirva más esto para disculparnos a nosotros mismos que a los otros… después de todo, nosotros no somos superiores a aquellos a los que nos pasamos la vida condenando. Debiéramos ser capaces de disculparlos por cuanto lo hacemos con nosotros mismos. Sin embargo, puede suceder que alguien tropiece, después que nosotros, en una piedra que nosotros no hemos arrojado fuera del camino…

Quien yerra, se hace vagabundo. Va contra su voluntad más profunda, se aparta de la verdad. Erramos cada vez que nos dejamos llevar por la tentación de las pasiones momentáneas, por los juicios precipitados y livianos… siempre que nos dejamos seducir por las falsas y brillantes luces de las apariencias… al errar nos apartamos  de nosotros mismos, nos perdemos… en vacíos.

Creemos que nuestros propios juicios revelan, a través de nuestro siempre muy afinado sentido de justicia,  la superioridad moral de una vida sobre el resto… cuando al final tal consideración precisamente nos aparta, aún más, de la verdad de nosotros mismos.

En una vida acabada es siempre más fácil dar sentido al error… pero, en el día a día de esta nuestra existencia por hacer, ¿quien comete el mayor error: el que no lo intenta para no errar, o el que yerra intentado acertar?

Siempre necesitaremos de quien nos anima a corregirnos, no de quien nos reprueba y sólo sabe hacer daño…

No somos seres perfectos a quienes el error degrada, sino más bien somos seres imperfectos a quienes el error puede enseñar.

Errando, puedo tener noción de lo que soy, de donde estoy y del camino que debo escoger.

En la desorientación general de nuestro tiempo, hay algo que se puede (y debe) hacer: ir al encuentro de quien falla y aceptarlo como igual. Construyendo un camino conjunto, lejos de los enjuiciamientos… abierto a la perfección.

Lo más justo, eficaz y mejor será tanto comprender como perdonar, ya que quien yerra, se engaña. A sí mismo. Y esto, en la mayor parte de los casos, ya es pena suficiente.

Nunca faltará quien nos juzgue… pero será mucho más valioso quien, con humildad, nos acepte… quien nos ame, a pesar de todo.



jueves, 26 de diciembre de 2013

Seducidos por la Navidad




Cada vez son más las personas que pasan por la calle Isaac Peral, se detienen y entran en nuestra oficina del Proyecto Diocesano de Personas sin Hogar, unas vienen para informarse de cómo pueden ser ayudadas, otras vienen en cambio para saber como pueden colaborar, con dinero, en especie o como voluntarios.

De nuevo estas Navidades hemos recibido algunos donativos de personas que vienen expresamente para hacer un donativo especial, unos quieren que sea anónimo, al estilo de siempre, que la mano de…, auténtico; a otros se les firma el correspondiente recibí. En cualquier caso me causa una sensación muy agradable, es una gran satisfacción comprobar como las personas saben donde van a hacer su donativo, lo cual demuestra la importancia de la fidelidad, de la permanencia de ciertos servicios, la gente necesita seguridades que la sociedad no suele dar, unos para recibir la ayuda necesaria otros para ofrecerla y garantizar la continuidad de los servicios de ayuda al necesitado.

Seguro que algunos que pasan estos días por la calle, unos de vacaciones, otros atareados con las compras, regalos, en todo caso con la cartera más llena que de costumbre, y sobre todo con el corazón más grande, más blandito, más o menos tocados por el espíritu de la Navidad, de su inmensa generosidad; al ver el anagrama de Cáritas en la fachada, siguen el impulso de la estrella y entran a dejar su regalo al Dios hecho hombre en los más necesitados, en los que sufren de pobreza, desamparo, soledad…


Siempre nos sorprende la Navidad, se habla de todo, se critica mucho también, pero estas noticias anónimas son preciosas, son la prueba de que los hombres son buenos, o al menos pueden ser buenos; basta darles la oportunidad de demostrar que son capaces de hacer el bien. Por eso me parece tan importante que se mantengan estos “reclamos”, con fidelidad al sitio y a la finalidad a la que se destinan, como cauces de generosidad capaces de salvar a la sociedad del egoísmo, de la falta de fe y esperanza.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Nacer en nosotros



Por José Luís Nunes Martins
jornal i,
21 dezembro 2013


Ponemos poca confianza en nosotros mismos. Estamos muy convencidos de que las buenas soluciones sólo pueden llegarnos desde fuera, como si fuésemos incapaces de crearlas… ¿¡Cuantas veces la fe y la esperanza aparecen como una disculpa confortable en la que  nos instalamos y dejamos de trabajar!? Deseamos que todo cambie (para mejor), de una vez por todas, con sólo una llave mágica y… mientras tanto, a dormir.

El desafío de la existencia humana es otro. Para alguien que sabe esperar, es preciso luchar y sufrir. Esperar no es permanecer a la espera, sino encontrar la forma de que las cosas  sucedan. Lo mejor del mundo está en el fondo de nosotros mismos, pero es preciso que lo hagamos nacer y crecer…

Las soluciones están, en la mayoría de los casos, en el seno de los problemas, casi siempre en el punto exacto donde ellas nacerán. Los problemas no son callejones sin salida, sino muros a escalar: no son algo acabado, sino un proceso … no son qués, son comos.

Dios puede nacer en nosotros, no viene de fuera, como un forastero. Es conocido. Es íntimo nuestro. Son nuestras manos las que lo encarnan… él quiere llegar al mundo a través de nuestras vidas.

Hay muchos que lo quieren en lo alto, lejos (al final) de sus días… no aceptan esta forma de entender. Esperan en otro Dios menos vulgar y más majestuoso… un Dios que trate de todo absolutamente solo y que no dependa de nuestra voluntad, ni, mucho menos, de nuestro esfuerzo.

Nos compete ser la tierra fértil donde las simientes, que también somos,  puedan crecer y fructificar. Abramos nuestra vida a este Dios que quiere nacer… en nosotros y, a través de nosotros, a nuestro prójimo…


La felicidad es fruto de nuestro vientre, del amor que construimos, de la alegría que hacemos nacer…

lunes, 16 de diciembre de 2013

Para Lola

Por Ícaro

Lo conocí en la cubierta de un barco que hace la travesía regular entre el norte del continente y el sur de la península. Desembarcábamos en un pueblo que pertenece a la costa tropical o Mar de Plástico.

Me comentó que era pintor y que había estado viajando dos años por el país, los motivos de sus cuadros eran personajes y sitios donde había vivido. Firma su obra con el seudónimo del astrónomo y matemático que descubrió la rotación de mala tierra. Me dijo también que dos comerciantes en arte le había subvencionado el viaje, y que él a cambio les daba la exclusiva de su obra. Regularmente les mandaba los cuadros que pintaba y ellos le pagaban según tasación. Había aprendido el árabe y el idioma que se habla al norte de ese país. Había vendido toda su obra y estaba muy contento, nos invitamos mutuamente varias veces, y la conversación me resultaba cada vez más amena e interesante.

Había vendido todo menos un cuadro que me enseñó, al verlo, le comenté que no me parecía una pintura, sino más bien un escrito coránico, y él me dio la razón, en cuanto que era un escrito, pero también podía ser bíblico o budista. Me explicó que al llegar al país no hablaba el árabe, y que paseando por las calles de la ciudad, que en tiempos de la segunda guerra mundial fue territorio internacional, en la que transcurría una de las películas mejores de la historia,  se detuvo ante una fachada de una casa porque le llamó la atención una cerámica que contenía los colores que a él siempre le habían gustado, y que eran exactamente, ni uno más ni uno menos, los colores del arco iris. Como no entendía lo que allí había escrito, lo pintó, y como ya sabía el árabe me lo tradujo: “que hoy encuentres la paz; que sepas y confíes en que estás, exactamente, en el lugar que debes estar. Que no puedas olvidar las posibilidades infinitas que surgen a través de la fe en tí mismo y en los otros. Que puedas utilizar los dones que has recibido, y puedas transmitirle a los demás los dones de los que eres portador. Que puedas estar contento con la persona que eres, tal como te sientes ahora mismo. Permite que este conocimiento penetre hasta lo más profundo y deja a tu sentimiento la libertad de cantar, bailar y alabar al amor. Todo ello está ahí, para cada uno de nosotros mismos”.

Hablamos de lo trascendente y de lo temporal, pero hay algo que nunca se me olvidará y que él me comentó: los que hemos viajado mucho y amado mucho, los que hemos… no diré sufrido, pues a través del sufrimiento, casi siempre, encontramos la libertad, sólo nosotros apreciamos el complejo mundo de la ternura, y comprendemos el estrecho vínculo que existe entre el amor y la amistad.


Al desembarcar nos dimos la mano y nos deseamos la paz. Lo vi alejarse con su gran macuto a la espalda, del que sobresalía aquel lienzo enrollado, del que nunca se iba a desprender, y pensé para mí: esto pudiera haber sido el comienzo de una gran amistad.

sábado, 14 de diciembre de 2013

El amor es desinteresado



José Luís Nunes Martins
jornal i,
14 dezembro 2013

http://www.ionline.pt/iopiniao/desinteresse-amor

El amor es un acto íntimo, origina y singular. Una fuerza que se define cada vez que se hace protagonista de una vida concreta.

Amar no supone reciprocidad. Será nuestro natural egoísmo el que tiende a hacernos creer (y querer) que la felicidad pasa por recoger lo máximo sin tener que entregar lo mínimo.

El amor no es universal ni frecuente. Pocos son capaces de comprender que el valor de una existencia es servir a otra. Ser instrumento. Entregar la propia vida a favor de la realización de la felicidad de otra, sin contar pérdidas o recompensas por sus gestos.

Uno de los principales equívocos al respecto del amor resulta de la semejanza que se da  entre mi egoísmo y el amor de otro (por mi)… de hecho, estas dos tensiones tienden a un mismo fin, hay incluso aquello que parece ser una especie de sintonía perfecta, una comprensión plena… pero, en realidad, se trata de un amor y un egoísmo. Una felicidad y una infelicidad, en orden inverso a las apariencias.

Cada vez hay más gente deseosa de ser feliz, creen incluso que es un derecho suyo –resultante de un deber de otros… descubren que se es feliz en recibir… y, así, buscan en todas las fuentes- y todas las fuentes le parecen poco… se fatigan de tanto deseo, sin darse cuenta que, al final, ser feliz comienza en dar… en el talento divino de ser don en la vida de otra persona.

Nadie se ama a sí mismo. Es preciso que nos abandonemos para que nos podamos encontrar. Es para el intervalo entre lo que soy y lo mejor que puedo ser, que debo ser. Potenciando todos y cada uno de mis talentos. Siendo… siempre en el mejor sentido, en aquel que va de mí para el otro.

Cuando se establecen asociaciones con contabilidad organizada, en las cuales se registra cada gesto, donde todo no pasa de una especie de máquina de equilibrios y juegos de cesiones… ahí, no hay amor, la exigencia no es parte del amor – es la esencia del egoísmo.

El amor es natural, no al ser humano, sino al ser divino. Es por el amor,  sin embargo, por lo que el hombre se hace  imagen y semejanza de Dios.


Son muchos los que no consiguen imaginar que alguien ame a quien le quiere mal. Pero la maldad no se combate con maldad… y es a quien escoge el mal quien más precisa del amor para salvarse.

El amor no existe entre los seres humanos, en el sentido de atraerlos mutuamente, brota en el interior de quien lo escoge, y acoge, de forma libre y consciente como el sentido de su  vida, llevando a esa persona al encuentro de otra, a lo mejor de sí, a lo mejor de a otra. Pero el propósito es el otro, la felicidad de otro… nunca la propia.

Por el amor nos aproximamos a la perfección, el camino comienza donde la imaginación ocupa los espacios vacíos que la realidad no ha llenado… poco a poco se aprende que sólo el amor nos torna dignos del mismo, y que es preciso que seamos capaces de liberarnos a nosotros mismos, de las amarras de nuestros narcisismos, de las garras de nuestras cobardías, para llegar a ser quienes podemos (y debemos) ser.

El amor une –el hombre a Dios. Derriba los muros de las incomprensiones y sobrevuela las montañas de la soledad. Es una voluntad creadora, pura bondad, generosidad de quien se atreve a soñar los sueños de otro… en un camino siempre solitario, por donde se sufre y se es feliz a cada paso. Sin condiciones, exigencias o promesas.

Cuando el amor es verdadero perdura, aún sin ningún estímulo para continuar…

¡El amor no exige nada, mas, lo espera todo!

sábado, 7 de diciembre de 2013

Compromiso de compartir…

José Luís Nunes Martinsjornal i, 7 dezembro 2013


El compromiso asusta a los egoístas. Hoy, más que nunca, es difícil que una cosa dure más allá del momento. Son cada vez menos los que se comprometen con su vida…Para siempre es mucho tiempo –dicen. Los argumentos son invariables: debemos seguir el corazón y, dada su naturaleza imprevisible, cualquier obligación que se extienda más allá de su corto horizonte es difícil de imaginar y, por lo tanto, imposible de aceptar.

Pero, ¿un hombre que corre tras su corazón, no es un error tremendo? Nadie debe ser esclavo, menos aún de algo irracional y tiránico como son los sentimientos… nacemos para decidir, no para ser decididos.

Ser humano es ser racional. Nuestra inteligencia supone el dominio de los instintos básicos, la capacidad de integrar de forma estratégica los diferentes apetitos, ideas, y esto, a fin de distinguir el bien más elevado. El cerebro debe encaminar el corazón…

Claro que nadie puede sentir lo mismo, por la misma persona, durante todo el tiempo… La vida humana es una historia compleja, aunque puede ser simple y auténtica. Ser feliz es una forma de vivir, no es un aterrizaje al que se llega y de ahí se vuela lejos de la condición terrena. Ser feliz es construir una existencia con alegrías y sufrimientos. Una autenticidad con significado, valor y rumbo… a cada uno de nosotros nos cabe decidir el sentido de su propia vida.

¿Se puede compartir la existencia? ¿Podrán dos personas vivir una misma vida? ¿Puede una familia funcionar como un sistema donde se potencia la felicidad? Sí, sí y sí. La única condición es tan fácil de enunciar como difícil de concretar: renunciar a los egoísmos y compartir los sufrimientos.

Sí, será necesario sufrir dolores que no han tenido su origen en nosotros. Y llorar por tristezas que comenzaron no siendo nuestras…

El compromiso no anula la libertad, la potencia. Lo que somos emerge de nuestra relación con los otros.

Antes de aprender algo tengo libertad de aprenderlo o no, después, si decido avanzar y aprendo, pierdo esa libertad que tuve… pero en favor de una realización… la libertad se abre y se proyecta en la realización que permite. La libertad es una apertura para la realización.

Una madre se anula a favor de su hijo. Se vacía para la realización de él… en una entrega en la que se funde y participa de la existencia concreta y definida a la cual contribuye.

El dolor que sufrimos nos hace mayores. El amor se edifica con los sacrificios que asumimos en su nombre. Amar es darse, entregar la propia vida… a cambio de la certeza de que así se completa su sentido.

Ningún hombre ha sido creado para ser él solo. Vale más la pena cambiar el placer por el dolor… que vivir sin amor.

Solos somos siempre más ágiles, pero, frágiles, nunca llegaremos tan lejos como los que comparten sus sufrimientos…

Más allá de las incertidumbres del momento podemos asumir el compromiso con lo mejor de nosotros mismos. Abriéndonos al otro. Renunciando a la soledad en favor de algo aún más arriesgado…mucho más bello.

Un compromiso con la vida permite vivir por encima los momentos. Una existencia con sentido es una historia, la realización personal no es una sucesión de experiencias agradables… es algo mucho más profundo.

Las alegrías a penas son la mitad de la felicidad.





lunes, 2 de diciembre de 2013

Una catástrofe maravillosa

Hoy contamos con la colaboración extraordinaria de Ícaro (seudónimo, claro está). Él quiere expresar su agradecimiento a las siguientes personas, Marsó Aldelrif, Rafael Barrios Puente, Pepi Gálvez Torreblanca y Jesús Gálvez Torreblanca.

Una catástrofe maravillosa

Borr día borras talde… camina con el andar inseguro pero enérgico. No es alto pero tampoco bajo, tiene la cabeza muy redonda, con una cicatriz en la parte posterior que se ve si te fijas un poco, consecuencia de un accidente de moto que no fue culpa suya, fue arrollado por un coche cuyo conductor iba borracho.
Trabajaba en una fábrica de conservas; es el único hijo varón, más pequeño que su hermana. Echa de menos poder hablar de vez en cuando tanto con su madre como con su hermana, él dice que tiene la culpa, porque le habían dado muchas oportunidades. Pero desde que tuvo el accidente dejó de trabajar y empezó a beber. Me dicen los que llevan más tiempo en este lugar, que lo recogieron en un parque de una ciudad al sureste, famosa por su pimentón  y las conservas de verduras.
Tenía una novia que estuvo con él los veinte días que pasó en coma. Ella se casó al tiempo con su mejor amigo, los tres se conocían desde el colegio, tienen un hijo al que le pusieron su nombre. Me cuenta que cuando ve al chico se emociona, de vez en cuando los padres le dejan que lo lleve al parque.
Él no es consciente de las secuelas que le dejó el accidente. Cuando tropieza o pierde el equilibrio le echa la culpa al mal estado de las calles o que alguien la ha desequilibrado. Hace dos años que no bebe, cuando alguien no entiende lo que dice, se cruza de brazos muy serio, y comienza la explicación siempre con la misma frase “amu a ve. Cuando se sube al coche siempre me recuerda que me ponga el cinturón a la vez que se lo está poniendo él. De vez en cuando le gasto alguna broma, yendo a una velocidad normal, lo cual hace que él se vuelque hacia el lado contrario, lo que provoca su enfado diciéndome que no tengo ni idea de conducir. Otra de las frases suyas al subir al coche es “avanti tutti”.
Le encanta la música, está empeñado en pertenecer al coro de la iglesia a la que va todos los domingos, muy repeinado y con sus mejores ropas. ¡Ah!, se me olvidaba, cuando en medio de una conversación estornuda o tose, o se le cae un poco de baba, siempre vuelve la cabeza a un lado, poniéndose en la mano un pañuelo, limpiándose rápidamente, y volviendo la cara  con quien está hablando, y diciendo otra de sus frases que a mí me produce mucha ternura: pedón”.
Lo de “borr día y borras tardes” es la forma de pronunciar sus deseos a cada persona que se cruza al andar.
Como ya habréis deducido, lo que él desea son buenos días y buenas tardes, según el momento del día. Vive de la buena voluntad de quien lo conoce, no tiene nada, pero tampoco necesita nada, todo lo que tiene lo da a los demás, un caramelo de menta, un dulce que le han dado en la confitería del al lado, un jersey, un pantalón, un dentífrico.

Yo lo miro y lo admiro, aprendo cómo se puede ser feliz con nada; me dice muy seguro que Dios está con él… Y yo lo creo.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Teoría de la relatividad esencial



Por José Luís Nunes Martins
publicado em 30 Nov 2013 - 05:00

 La mortalidad de los que amamos debía llevarnos a amarlos de verdad. Cada día es un presente magnífico, igualmente para quien no lo reconoce.

La vida exige al hombre un compromiso con la verdad. Es fundamental para la felicidad que se hagan juicios correctos sobre cada uno de los fragmentos de nuestro vivir cotidiano. El punto de vista es esencial a la calidad del resultado final.

Nadie está a salvo de perder a los que ama, los bienes que posee o sus propias capacidades.

Debemos reflexionar de forma seria sobre lo que de malo puede ocurrir en nuestra vida, contemplar todos los infortunios posibles. Las muertes y las pérdidas a todos los niveles.

Reflexionar sobre todo mal posible es una decisión tan drástica como eficaz, porque nos revela de forma evidente lo que hay de bueno en nuestra vida y nos impele a sacar el mayor y debido  provecho de todo esto!

Nuestra habitual insatisfacción nos lleva a un estado de necesidad constante que, por más alta y meritoria que sea la conquista alcanzada, todo acaba, y después, nos  parece poco… y es así ya que, por la lógica del deseo insaciable, nos dejamos demoler por los vacíos que creamos en nosotros. Concentramos nuestra razón, emoción y alma en lo que deseamos y no en lo que tenemos… en lo que somos.

Son muchos los que creen tener asegurado lo que tienen, sin conciencia de  la verdad  de que nada es cierto, de que todo cuanto tenemos hoy es una especie de préstamo de la vida… que tiene que ser devuelto en cualquier momento, sin ningún aviso previo. La familia, la salud, los amigos, la casa, los bienes, los empleos, nuestras capacidades (andar, ver, etc.)…

¡Cuántos padres descubren demasiado tarde el valor de un simple minuto jugando con su hijo!
           
La solución es crear y alimentar un deseo por las cosas buenas que se poseen y, así, construir los fundamentos de una alegría profunda y duradera.

La mortalidad de los que amamos nos debía llevar a amarlos de verdad. Cada día es un presente magnífico, igualmente para quien, tan molesto consigo y con el mundo, no lo reconoce.
Es corriente considerar miserable el contentase con lo que le es dado a uno vivir… pero, será desgraciado quien se ciega por tanto deseo y se hace infeliz por decisión propia.

Pensar en la muerte y las posibles pérdidas no es pesimismo ni tristeza. Todo lo contrario, esta interpretación de la realidad crea las condiciones para que podamos apreciar lo poco (mucho) de que disponemos y así encontrar razones para ser felices. Nunca tiene que vivir la tristeza profunda de las grandes y merecidas culpas y arrepentimientos de los que sólo se dan cuenta del valor de algo después de perderlo.

La tragedia es una cuestión de tiempo. No es un si… sino un cuando. ¡La responsabilidad pasa por no fingir que es imposible!

Cada vez hay más gente apática. Como si sufriesen de una especie de sonambulismo crónico…. Se creen en un nivel superior de madurez pero no llegan siquiera a ser niños. Se someten a una insatisfacción permanente y pasan el tiempo atentos a lo que no tienen… creen que nunca les va a suceder nada malo en la vida, y más aún, llaman  morbosos y deprimentes a los que los alertan sobre la posibilidad y el deber de ser felices. Admiran el valor de lo que sueñan, desprecian lo que tienen en sus manos…

Hay cosas pequeñas que, al final, son dádivas enormes, bellezas sublimes escondidas en las cosas más vulgares… y tantos (¡tantos!) milagros y paraísos dentro de las personas  que muchos creen que son corrientes…

El valor de la vida es absoluto en cualquier espacio o tiempo. La referencia no debe ser lo que se deja, sino el bien que se puede perder. La inminencia de la muerte debía despertarnos a la bondad de la vida y llevarnos a celebrar cada fragmento de lo que tenemos y… somos.

Apreciar lo simple no es un fracaso sino una gracia. En este mundo, nada es común, nada se repite, todo es extraordinario.

Estamos muy cerca del secreto de Dios.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Día de las Personas sin Hogar



Este año Cáritas Diocesana de Cádiz y Ceuta ha organizado varios actos dentro de la campaña  de Personas sin Hogar, y el último, en San Fernando, ha sido la celebración de la misa de Cristo Rey, en el albergue Federico Ozanam. Aunque no sea lo más importante,  sí a contribuido este año a darle a la campaña un toque muy especial, la máxima autoridad religiosa de la Diócesis, el Sr. Obispo, Don Rafael,  ha querido venir a celebrar la misa al Hogar, y a tener un rato de convivencia con toda la familia vicenciana.



Verdaderamente ha sido una iniciativa digna de ser agradecida, y no me cabe duda que ha sido muy bien acogida en el albergue, tanto por las personas que forman la Conferencia de San Vicente de Paúl, las Hermanas, Hijas de la Caridad, y las personas que están allí acogidas en estos días. Yo que estaba de fotógrafo, me vi desbordado por las numerosas peticiones de personas que querían sacarse una foto con el Don Rafael… la verdad es que se me agotó la batería, y la llevaba cargadita.

Para la homilía Don Rafael se bajó del presbiterio y así estar más cerca de nosotros. Nos habló de Cristo Rey, un Rey muy especial, que no recurre a la fuerza sino que con amor  y misericordia conduce a los hombres a una vida mejor. Un Rey al que le pedimos todo tipo de cosas, y hacemos bien en pedirle. Dirigiéndose a la Conferencia y a las Hermanas, recalcó con una sonrisa que son precisamente Hermanas de la Caridad, y que están llamadas a actuar con misericordia por eso mismo. También nos habló, suavemente, del juicio final, y nos lo expuso con una mirada a la edad media y al arte, en las iglesias solía haber dos puertas, en una estaba representado Cristo Rey, en la otra se representaba el juicio final. Y terminó con la frase de San Juan de la Cruz, “al final de la vida, os examinarán del amor”, pero nos examinarán…así no lo dijo el Sr. Obispo exactamente, pero creo interpretarlo correctamente.

En la convivencia Don Rafael departió con todo el mundo allí presente, y se prestó amablemente a dejarse fotografiar con todos. Yo no puede estar en las conversiones, pero quiero dejar constancia de una muy simpática, mi amigo Jaroslav, de Chequia, que lleva algunos meses en el albergue y siempre se ha mostrado muy agradecido, a Cáritas, a las hermanas y a todo el mundo en general, me decía que le había dicho el Obispo: “qué buena cerveza tienen en tu país”. En cualquier caso las fotografías demuestran el buen ambiente y las caras de satisfacción sin excepción alguna.




Como resumen de toda la campaña decir que ha estado muy bien, que si en algún momento se echaba de menos al público ausente, tanto de las propias filas, como de la ciudad en general, pues no se puede achacar a falta de interés, y mucho menos por no haberla preparado con todo esmero y cariño. Como nos dijo Don Rafael,  todos sabemos muy bien que al final sólo se nos va a juzgar por el amor, el amor que hemos puesto en todos los actos de nuestra vida, y por supuesto en socorrer a los más necesitados.



sábado, 23 de noviembre de 2013

Temor y temblor



Por José Luís Nunes Martins
publicado em 23 Nov 2013 - 05:00


En cuanto seres humanos, nuestra esencia depende en gran medida de las relaciones que fuéramos capaces de construir, mantener e inmortalizar. Precisamos de otro, y de nuestro amor por él, para realizarnos a nosotros mismos. Conocer a alguien pasa por comprender sus relaciones, los puentes por donde él se hace quien es.

Nuestro punto de partida es una soledad esencial. Ese aislamiento es el terreno de la conscienia, donde nos juzgamos sin grandes apariencias, mejor o peor, por lo que fuimos, somos y pudiéramos ser…

La muerte asusta por varios órdenes de razones pero, tal vez, la soledad profunda con la que se debe subir a la cima de esa montaña esté en la base de nuestro mayor temor y temblor. Morir es un proceso, y un momento íntimo y personal, no se puede expresar ni compartir… único, colosal y desconocido, donde estaremos solos…

El sufrimiento se enraíza en la soledad de cada hombre. Pero ¿no será a caso apariencia? Cualquier hombre puede estar completamente solo, pero ninguno es en soledad. Hay quien ama,  hay quien solamente huye de la soledad de sí mismo… La soledad es siempre otra cuando estamos a la espera de lo que no depende de nosotros.

Cuanto más se ama, más posibilidad hay de que el  abandono se manifieste como un infierno, se siente más el vértigo de la nada y  la angustia del final del amor. Pero… el amor no tiene fin, sólo estaciones.

Sufrimos soledades pasajeras  que, en cuanto hombres, tenemos que atravesar siempre…  sufrir es parte del camino pero no su destino.

Quien ama nunca duerme completamente solo.


jueves, 21 de noviembre de 2013

Campaña de Personas Sin Hogar 2013: “Encuentro Formativo Diocesano”



Hoy ha tenido lugar el primer acto de la campaña de personas sin hogar 2013: “Encuentro Formativo Diocesano”, en el Centro de día Luz y Sal, en la capital gaditana. Hemos asistido los equipos de Cádiz, Chiclana, San Fernando y Algeciras, más una amplia representación de personas sin hogar acogidos a diferentes centros.

Comenzaré diciendo que hemos pasado un buen día, que ha habido un ambiente  extraordinario, una gran colaboración entre todos, y hemos salido muy satisfechos, un poco cansados quizá, pero satisfechos.

Comenzamos el día según es costumbre en los encuentros de Cáritas con la acogida y entrega de la carpeta con el programa y en esta ocasión la careta para el flashmob.
Tras la oración, la presentación del día y de la campaña. Luego un descanso y la preparación del flashmob.

Como estaba previsto, para coincidir con todos los  flashmob que se escenificaban en otras ciudades de España, a las doce salimos de la plaza de la Catedral hasta la plaza de las Flores, donde dimos tres vueltas ante el asombro de muchas personas. Además del fotógrafo oficial de Cáritas, estaba la prensa de la ciudad y la televisión, que entrevistaron al P. Alfonso, Delegado Diocesano de Cáritas, que nos acompañaba.

Hasta la hora de comer cambiamos impresiones sobre el flasfmob y a las dos menos cuarto llegó la comida, por cierto, muy buena y abundante, tanto que hasta hicimos espontáneamente una cadena de la cocina al comedor. Café y dulce exquisito.

Y por fin la ponencia: “La salud en las personas sin hogar”, por Segundo Soriano Fuentes, médico de Algeciras, que colabora como voluntario en el Comedor “Padre Cruceira”. Muy interesante. Él había realizado un gran trabajo exponiendo las cifras y estadísticas a la vez que intercalaba retazos de la película “El intérprete”. Quizá fue un poquito larga la exposición, pero no le quitó interés a juzgar por la cantidad y calidad de las preguntas que le hicieron, sobre todo las personas sin hogar presentes, fueron ellos los verdaderos protagonistas.

Sólo voy a destacar algunas de las ideas que aportaron los intervinientes, en primer lugar fue el mismo ponente quien nos manifestó su sorpresa al comprobar que muchas de las consultas están motivadas por el dolor…de manera amplia. Como lo normal es culpar y atacar a las instituciones, en este caso a las de salud, pues alguien quiso poner de manifiesto que es mucho más decisiva la voluntad de la persona que quiere salir de la situación de exclusión, marginación o enfermedad,  que la propia administración; y,  además, en realidad esta sociedad ofrece muchas posibilidades y hay  muchas personas dispuestas a ayudar a quienes lo necesitan, pero no siempre es aceptada su ayuda.

El tema central de la película era la esquizofrenia, y precisamente es la falta de atención adecuada y suficiente a la salud mental la denuncia más fuerte. Una persona de las presentes que padece esquizofrenia manifestó su desacuerdo en como se trata en la película, y surgió un pequeño debate sobre si es absolutamente imprescindible tomar los medicamentos o no, hubo quien afirmaba que se encontraba mejor cuando no los tomaba…

El ponente concluyó con la idea de que sí son necesarios los medicamentos, aunque matizando que cada persona es diferente y reacciona de modo diferente, por lo que requiere un tratamiento personalizado.


Con un cerrado aplauso al ponente, otro a los técnicos y voluntarios, y otro para todas las personas sin hogar, como los verdaderos protagonistas de la jornada,  terminó el encuentro. Terminó con más de media hora sobre lo previsto, y terminó con este entusiasmo, lo cual prueba que habíamos pasado un buen día, y bien aprovechado.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Campaña Nadie Sin Hogar 2013



Hoy es imprescindible dar a conocer en este blog, concebido para dar voz a personas sin hogar, la campaña de este año. Sobran los comentarios ante estas conclusiones, no porque no los merezca, sino porque en cierto modo ya tratamos de reflejar en este sencillo blog, día a día, la realidad de muchas de estas personas que acuden en busca de ayuda o unos días de albergue. La relación prolongada con ellos, en muchos casos, prueban que la ayuda principal que requieren es la escucha, la comprensión, la acogida, hablarles con todo el respeto, como personas que son.

Campaña Nadie Sin Hogar 2013

Este año, bajo el lema “Nadie sin salud. Nadie sin hogar”, las entidades promotoras de esta jornada quieren llamar la atención sobre las limitaciones del derecho a la salud a las que se enfrentan las  personas que tienen que vivir en la calle:

  • Demandan que el Estado garantice la universalidad y gratuidad del derecho a la salud  que tienen todos los ciudadanos, especialmente, a los más desfavorecidos.

  • Denuncian que los problemas de salud pueden ser tanto causa de exclusión social como efecto de la misma.
Que la enfermedad mental tiene una especial relevancia en las personas en situación de sin hogar (30%).
La estigmatización y la discriminación que sufren las personas sin hogar por razón de su enfermedad.
Que la actual reforma sanitaria afecta sobre todo a las personas más desprotegidas.

Po eso demandan a las Administraciones y a la sociedad:
  • la planificación e implementación de estrategias adecuadas en salud mental;
  • la formación del personal sanitario en áreas como psiquiatría, psicología clínica, drogodependencias y alcoholismo, para prevenir el trato discriminatorio a las personas en situación de sin hogar;
  • la coordinación socio-sanitaria entre salud, asuntos sociales y vivienda, que permita abordar los problemas de salud de forma integral.

  • Los medios de comunicación deben dar visibilidad a la realidad de las personas en situación de sin hogar, desde su humanidad y dignidad plena, durante todo el año. Muestren también las “buenas noticias” sobre esta realidad: los proyectos, las propuestas, las acciones...
  • las entidades invitan al conjunto de la sociedad, a “tener siempre presente que no hay derechos para nosotros y `sobras´ para las personas que están en situación de calle, de pobreza, de sin hogar.

Campaña europea “Nadie Sin Hogar 2010-2015”
Este año, el lema de la campaña --“Nadie sin salud. Nadie sin hogar”-- supone un paso más hacia el cumplimiento del compromiso, adquirido por el Parlamento Europeo en 2008 de terminar con el ‘sinhogarismo’ para el año 2015.

El Informe 2013 de Cáritas sobre la salud de las personas sin hogar, bajo el título:
recoge un análisis del acceso a la salud realizado con la colaboración de 35 Cáritas Diocesanas de todo el país.

Estas son algunas conclusiones:
Las personas sin hogar
  • viven 20 años menos que el resto de la población.
  • Presentan entre 2 y 50 veces más problemas de salud físicos que la población en general, y tienen en su mayoría enfermedades crónicas de tipo físico/orgánico.
  • padecen mayoritariamente trastornos de salud metal crónicos. 27 años después de la Reforma Psiquiátrica en nuestro Estado, las personas en situación de sin hogar con trastornos mentales continúan sin encontrar una respuesta integral y especializada.
  • Tienen dificultades en el acceso a los recursos públicos de salud. En un 60% ello se debe a que carecen de tarjeta sanitaria.

Los profesionales de las Cáritas Diocesanas establecen que las principales dificultades en el acceso a la salud:
  • El trato que reciben de los facultativos y la estigmatización que padecen;
  • la falta de recursos, de profesionales y de plazas (especialmente en la atención especializada y en la hospitalaria);
  • las listas de espera, que dificultan el acompañamiento integral a las personas sin hogar que están enfermas.


sábado, 16 de noviembre de 2013

La belleza, armonía entre los diferentes mundos



Por José Luís Nunes Martins
publicado em 16 Nov 2013 - 05:00



La creación artística no es un acto aislado sino un proceso… nos es un rasgo espontáneo sino un trabajo arduo que consume fuerzas y talento. Lleva tiempo, se extrae de la vida. Es un trabajo de amor. Como el que cría un hijo…

Existen varios mundos. El natural, el íntimo y personal, el humano y el absoluto. Cada hombre vive en todos.

Cada mundo tiene sus contenidos, formas y lógica.

Comenzamos, como niños, por reproducir en nuestro mundo los aspectos del mundo exterior que nos parecen importantes… jugamos con las apariencias. Aprendemos a imitar y a crear. Después, pasamos a dejarnos tocar más profundamente por detalles de lo que nos rodea y creamos para nosotros mismos representaciones libres donde los elementos de la realidad que valoramos se funden en un orden nuevo… Los artitas son quienes son capaces de trazar estos retazos de belleza de su mundo hasta el nuestro, o el de todos. Exceden lo posible. Crean mundo a través del amor con que se dan.

La creación se da entre la impresión y la expresión. Por la primera, alguien siente la realidad en su interior, es tocado por  lo que  hay en el mundo. Por la expresión (artística) se lleva la intimidad al mundo, entregándole lo que hay de bello en el fondo de sí. Como una respiración,  dar y recibir. El artista se inspira en el mundo, crea, y después se ofrece, como una fuente de algo sublime que es tan suyo como del absoluto.

Lo bello es una armonía que el artista extrae entre los diversos mundos. Los liga. Revela que el interior de cada hombre tiene profundidades que tocan las profundidades de otros, que hay un camino simple por donde llega a lo más profundo del otro… es así, de la admiración por la vida en general emerge la certeza de que hay un camino por donde se llega a lo esencial. Presintiendo a cada paso la verdad del amor. Como si el esplendor de la belleza fuese la estrella que orienta el camino.

El arte es la producción de objetos capaces de llevar placer verdadero a la sensibilidad humana. Sea con palabras, piedras o formas, la experiencia artística es un placer verdadero que resulta de la capacidad de encontrar los puentes entre los diferentes mundos… ¿lo que hay de mí en el otro, y del otro en mí; lo que tengo de natural, y de divino; son partes esenciales de la naturaleza y de la divinidad, lo que hay de común en todo?

Dejarse tocar por el mundo es una arte, al alcance de todos. Quien con ella se encuentra… en ella se descubre.

La creación artística no es un acto aislado sino un proceso… no es un rasgo  sino un trabajo arduo que consume fuerzas y talento. Lleva tiempo, se extrae de la vida. Es un trabajo de amor. Como quien cría un hijo.

Escultores, pintores, poetas y músicos, son como espejos, nos revelan el hombre a sí mismo… revelando la fuente de nuestra propia vida, lo sublime que nos anima. La vida de cada hombre es siempre su opera prima. Se hace de gestos auténticos, razones y afectos, sueños y fe, en una unidad tan original como valiosa…

Después de la creación, hay que comprender que el arte escapa de las manos de quien la creó, volará por sí sola…y llegará lejos… tocará a otros que han de, tal vez, reproducirla en su intimidad… integrándola en sí mismo.

La belleza es siempre simple y buena. El esplendor de la vida es la generosidad inmensa con que nos presenta momentos de otros mundos… un detalle con 2 piedras, la idea en dos palabras, un silencio entre dos notas… una sonrisa, un toque, una mirada.

La imaginación precede y determina lo real.


En el arte, la sensibilidad se funde con la espiritualidad. Se comprende que todos los mundos son uno solo… y que el camino, la verdad y la vida que hay en cada una de las más pequeñas partes es, ¡el amor!

jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Qué nos pasa…, como sociedad?


 
La Sabiduría es un espíritu inteligente, santo, único…, bondadoso, agudo, benéfico, amigo del hombre, firme, seguro, sereno, todopoderoso, todo vigilante, que penetra todos los espíritus inteligentes, puros, sutilísimos…
Siendo una sola, todo lo puede; sin cambiar en nada, renueva el universo y, entrando en las almas buenas de cada generación, va haciendo amigos de Dios y profetas; pues Dios ama sólo a quien convive con la sabiduría. [del Libro de la Sabiduría (7, 22-8,1)]



 Hoy sumo más datos preocupantes, unos afectan a la sociedad, a la justicia sobre todo; es el mundo al revés, los criminales redimen sus culpas precipitadamente, por decisión de jueces impíos que se imponen a los justos y a las demandas de justicia de las víctimas.


Por este lado, que representaría el norte de una sociedad  digna de tal nombre, hay desolación y tristeza; por el sur, la economía, que da calor y energía, soplan vientos helados; por el este, el mañana, no amanece todavía, vivimos un invierno polar… y por el oeste, la despedida tranquila y serena, fruto de la satisfacción del deber cumplido, de la tarea bien hecha, la esperanza, nos amenaza la incertidumbre, el miedo, la desesperanza.

No quisiera ser tan pesimista, no quisiera expresar estas conclusiones, pero si no lo hago sería por cobardía o por comodidad, y así los que me confiesan su sufrimiento se quedarían encerrados en el laberinto de su sufrimiento. Hoy he terminado indignado y tengo que decir algunas cosas.

La primera es que ya la noche anterior recibí la mala noticia de unos amigos que se han arruinado, lo habían tenido todo y ahora esperan el embargo de sus bienes, pues ni malvender pueden lo que tienen.

Comencé el día con este peso, pero bueno, lo alivié sirviendo un café tras otro, así hasta cinco o seis cafeteras hoy, el personal estaba animado, y no había impacientes, nerviosos por el retraso en ser recibirlos por la trabajadora social.

Desde el mediodía fueron las noticias generales y sobre todo las de la justicia las que me hicieron volver a soportar una pesada carga, la que describo al principio. Con la cual llegué a cáritas de mi parroquia por la tarde, donde pensaba  ponerme a preparar, sin falta, unas huchas para repartirlas por las tiendas del barrio, porque no sabemos cuanto resistiremos dando lo que damos y cada vez a más personas y familias.

En vez de eso tuve que atender a una familia numerosa que han estado aguantando hasta decir basta, en paro ya cincuentaiséis meses, y acabada la ayuda del salario social y la posibilidad de pedir otra hasta la de mayor de cuaretaicinco. En la entrevista surgieron algunos temas que son los que me hicieron perder un poco la calma.

Una fue el papeleo absurdo, incómodo y humillante, que les obliga a gastar lo que no tienen en copias, y que la única finalidad es retrasar las citas o lograr el desistimiento por aburrimiento. ¿Cómo se explica si no, que para ser atendidos por la trabajadora social de zona, para pedir encima un certificado para cáritas que diga si está o no está percibiendo alguna ayuda, tenga que solicitarlo por escrito y esperar…? ¿Les negamos la ayuda en cáritas hasta que traigan el papelucho?... ¡Qué absurdo, cuántas discusiones inútiles, qué pérdida de energías tantas veces…!¡Cómo juegan con la sociedad!, ¡Qué duros y exigentes con los más desfavorecidos y qué clementes con los criminales, y condescendientes con los que malgastan del dinero público, o sencillamente lo roban!

Tampoco nadie les había informado que podían solicitar ayuda para pagar el alquiler, o el recibo de la luz. Bueno, en el caso de la luz la culpa no es de las instituciones sino de las personas, ciudadanos y corrientes y molientes. Como el dueño de la casa donde viven es colectivo, y han de ponerse de acuerdo los hermanos, no se deciden a pedirles un cambio de nombre en el contrato la luz y así poder acogerse a ese descuento al que tendrían derecho. ¿Qué les impide a esas personas hacer un favor a quien lo necesita?

Es como si una mente malvada dirigiera esta sociedad y quisiera atraparnos en sus redes, poniéndose una careta de humanitario, un flautista de Hamelin que nos conduce a su guarida para esclavizarnos.




Menos mal que la Sabiduría… Es más bella que el sol y que todas las constelaciones; comparada a la luz del día, sale ganando, pues a este le releva la noche, mientras que a la sabiduría no le puede el mal. Alcanza con vigor de extremo a extremo y gobierna el universo con acierto. Así sea

sábado, 9 de noviembre de 2013

Vivir es renunciar



Por José Luís Nunes Martins
publicado em 9 Nov 2013 - 05:00



Podemos conocer el corazón de alguien por sus afectos… pero tal vez se consiga llegar mejor a través de un análisis de aquello a lo que renunció, o que decidió no querer…

En la vida humana nada está determinado de antemano, más bien al contrario, la libertad  nos ofrece un universo infinito de posibilidades.

No existe el destino, pero escoger es siempre preferir una opción, desechando todas las demás. Cada hombre escribe su propio destino. Uno solo. De principio a fin.

La existencia humana es un viaje hecho de elecciones. La vida implica la necesidad de decidir a cada momento, siempre, cada uno de nuestros pasos. Podemos ir en cualquier dirección, podemos hasta decidir no movernos, seguir un rumbo y después otro, hasta ir hacia atrás… pasos más largos o más prudentes… podemos escoger todo, menos dejar de escoger.

Siempre es posible volver a empezar. Siempre. Pero nunca en el punto exacto donde ya escogimos y estuvimos. Seremos siempre nuevos a cada instante y nadie se demora una hora más o menos, ni puede vivirla más de una vez…

El tiempo nos hace volar y la trayectoria revela nuestra identidad… en la separación que introduce entre aquello que preferimos y aquello a lo que renunciamos.

Podemos conocer el corazón de alguien por sus afectos… pero tal vez se consiga mejor a través de un análisis de aquello a lo que renunció, o decidió no querer… al final, lo que es, y lo que tiene valor, ¿será aquello que desechó para realizar lo que escogió?

Todo se complica mucho más porque las elecciones no siempre se hacen entre el bien y el mal… buena parte de las veces la vida nos exige que escojamos uno de entre dos bienes o uno de entre dos males… el error y el arrepentimiento son probables y casi garantizados… la felicidad parece imposible… al hombre nunca le corresponde el lugar de Dios, pero, ¡aún así, sin saber distinguir las esencias de las apariencias es posible escoger (el) bien!

La responsabilidad es la capacidad de sumir las razones y emociones que son o fueron  causa de un acto nuestro. Podemos revelar nuestra grandeza tanto cuando  erramos como cuando lo asumimos de forma reflexiva.
Hay quien nunca cede a la tentación suprema de considerar todo absurdo y la felicidad imposible, hay quien nunca desiste de aceptar que todo tiene sentido aunque lo que a él le pueda suceder ahora… hay quien hace su camino de aquí al cielo en la certeza íntima de que este mundo no es el suyo.

Son muchos los que quieren conocer las modas para nunca apartarse del camino de la multitud, suben al tren sólo por ver a los otro hacerlo… pero hay también quien escoge hacer un camino por donde nunca nadie fue… ninguna de las dos opciones es cierta, ninguna es errada… sólo quien desiste de sí es el que nunca se encontrará.

Quien se aproxima a un destino, se aparta de su origen… cambia el valor de lo que elige por el de lo que renuncia. Pero, ¿lo que mueve a alguien que se encuentra en el camino entre A y B, será el deseo de B, o el miedo a A? Si el amor es un excelente motor de nuestras acciones, el miedo también lo es… lo cual provoca una tremenda confusión: Hay quien finge amar por miedo a la soledad y quien vive en verdadera soledad por miedo al amor… hay quien teme todo… y quien ama sin miedo a nada.

En el amor, hay quien encuentra el sentido último a la existencia.

Por amor hay quien entrega la propia vida.


lunes, 4 de noviembre de 2013

“El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”

De la homilía del P. Ignacio. Domingo XXXI. (Lc.19, 1-10)

He creído oportuno publicar aquí esta homilía por la aportación que hace a cómo debe ser la labor de cáritas en general.

“El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”, con esta frase del evangelio, en el que San Lucas  nos narra el encuentro de Jesús con Zaqueo, comenzó su homilía el P. Ignacio.

Todos nos acordamos de Zaqueo, un caso en verdad muy curioso. Cuando Jesús llega a Jericó se está arriesgando, a su llegada todo va bien, es aclamado por una multitud, las autoridades religiosas incluso lo escuchan, curiosos, pero ya lo tienen en el punto de mira, es observado con inquietud.

En medio de este recibimiento festivo se produce el encuentro con Zaqueo. Zaqueo no es un hombre cualquiera, es rico, amigo de los dominadores romanos, un recaudador de impuestos, por tanto un explotador y un pecador para los judíos. Y es este personaje el que siente curiosidad por ver al maestro del que tanto se habla y cuyas palabras causan admiración en todos los que lo escuchan.

Como Zaqueo es de baja estatura no puede ver a Jesús en medio del gentío, entonces es cuando se produce el “milagro”: Zaqueo se ha adelantado, se ha subido a un árbol por donde va a pasar Jesús, y es Jesús mismo el que al pasar junto a él le dice: “Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa”. Allí están el jefe de la sinagoga, los sacerdotes… y Jesús se va a hospedar en la casa de un pecador, le importa muy poco lo que puedan pensar de él, ha venido a salvar lo que estaba perdido, es a donde quiere llegar, a descubrir lo que es el hombre.

Zaqueo se convierte, y dice al Señor: “Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres, y si de alguno me he aprovechado le restituiré cuatro veces más”. Es una conversión a lo que es importante para el Maestro, y Jesús lo acoge, “hoy ha llegado la salvación a esta casa. También este es hijo de Abraham…”

Estos hechos tienen una gran importancia para nosotros hoy, cuántas veces ponemos la etiqueta a los demás y no les permitimos que cambien su conducta o sus opiniones. Hizo luego hincapié el P. Ignacio en que era el domingo de cáritas, y quiso llamarnos la atención sobre una actitud muy frecuente entre nosotros, semejante a la de los que criticaban a Jesús, muchos critican a las personas que acuden a cáritas, dicen que sólo acuden para que les ayuden pero  luego no lo agradecen, o no tienen en cuenta la parroquia para nada más.

Sin embargo, siguió el P. Ignacio, no tenemos en cuenta cuántas veces estas personas, al sentirse acogidas como Zaqueo, cambian, y se ofrecen como voluntarios para ayudar a otros o hacer cualquier tarea. Esto tiene que hacernos pensar, estas personas que acuden a cáritas no tienen riqueza como Zaqueo, pero son capaces en su pobreza de ayudar a otros.

Dios ayuda por medio de nosotros, con ese poquito que aportamos, cuánto bien podemos hacer, podemos hacer que esas personas sientan que Dios llega hasta ellas.