sábado, 21 de marzo de 2026

Las palabras valen poco


José Luís Nunes Martins



Nuestras palabras no siempre son bien entendidas. Son tantas, que en vez de aclarar, terminan por aumentar la oscuridad.


Piensa antes de hablar, di lo que tienes que decir, con calma y claridad. Las palabras son, en la mayor parte de los casos, innecesarias. Una mirada puede decir mucho más que un largo discurso.


En el día a día, nuestras conversaciones, muchas veces, comienzan por algo útil, pasan deprisa a lo inútil y acaban en lo que es condenable. Es casi imposible no hablar de más.


No creas palabras maliciosas. Ten cuidado con lo que oyes. ¿Cuantas personas usan la palabra amor sin saber lo que significa? ¿Qué estarán ellas pensando y queriendo decir? Más vale no creer cuando la mirada de quien habla no es auténtica.


¿De qué palabras, entre todas las que se nos han dicho, nos acordamos? Tal vez de promesas en las cuales asentamos parte de nuestra vida. Pero, porque no hay buenas palabras sin obras, la desilusión ante un compromiso asumido -y no honrado- puede ser terrible.


La sabiduría está en el silencio o en pocas palabras. ¿Cuáles? Aquellas que hasta un niño entendería sin necesidad de cualquier explicación. 


Hónrate. Promete y cumple - o cumple solamente. Tal vez la honra sea aún mayor si no hubiera habido promesa.


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