sábado, 3 de enero de 2026

Falsas promesas de felicidad

José Luís Nunes Martins



¿Es que alguien es feliz por ser rico, por nada más que eso, solo por tener mucho? Tal vez no. Por eso es muy común que cuanto más se tiene, más se quiere tener, porque al final lo que se quería, es que,  mientras tanto, se alcanzó, no funciona como se esperaba. 


Hay quien viaja mucho en busca de algo que no existe en ningún lugar: una paz que no depende de nosotros. Un lugar que nos hace felices sin que siquiera tengamos que comprometernos en ello. Una especie de premio en una caza del tesoro. 


El más precioso de todos los bienes es la vida que ya tenemos. El ser que se nos ha dado. ¿Qué más necesitamos? Vivir bien, no desperdiciar nuestro tiempo, invertir nuestro tiempo en el bienestar de los que están cerca de nosotros. De aquello n uestros familiares o colegas con quien compartimos los mismos espacios.


¿Puede alguien ser feliz mientras aquellos que ama no lo son? No. Ahora bien, o tratamos de ser felices en conjunto o nunca lo seremos, por más que tengamos y/o por más vueltas que demos a este mundo. 


La felicidad no es rápida, ni fácil, menos aún gratuita. No hay dinero, reconocimiento o placer que hagan a alguien feliz.


La vida está hecha de muchas pérdidas, frustrataciones  y adversidades. O aprendemos a ser felices a pesar de todo esto o...seremos infelices, por nuestra culpa.


Solo el amor es capaz de generar la verdadera felicidad. sin espectáculo ni euforia. Una sonrisa aunque con lágrimas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario