miércoles, 10 de enero de 2018

GRACIAS, MAESTRO


(Con toda humildad y respeto, hace tiempo que quería agradecer a mi maestro, responsable de que me decidiera a publicar una sola frase que tuviera que ver con otras personas. De él aprendí el respeto sagrado que se debe tener hacia toda persona, porque tiene un alma inmortal, que aspira a vivir plenamente, eternamente. Me alegro enormemente de la concesión de la medalla. Aunque él no se amigo de reconocimientos, somos los demás los que tenemos la obligación de agradecerle tanto bien como hace con su palabra. Por eso me permito publicar aquí esta noticia íntegra, para que más personas sepan quien es José Jiménez Lozano).



El Papa otorga a José Jiménez Lozano la medalla Pro Ecclesia et Pontifice



El próximo 4 de noviembre, a las 11 horas, el cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, impondrá en el arzobispado al Premio Cervantes José Jiménez Lozano la medalla Pro Ecclesia et Pontifice, la máxima distinción que el Papa confiere a seglares, «como premio a su fidelidad a la Iglesia y su servicio distinguido a la comunidad»

El Santo Padre ha otorgado este reconocimiento a solicitud del propio arzobispo y presidente de la Conferencia Episcopal Española, quien en junio de este mismo año trasladó su candidatura, «compartida por muchas personas», convencido de que el galardón será muy bien recibido, dado el común reconocimiento de la sociedad a la persona y la obra del escritor abulense afincado en Valladolid.

El cardenal Blázquez solicitó la medalla para este «intelectual cristiano con exigencias de superación y reforma», que «participa activamente en la vida de su parroquia y se ha manifestado siempre como hijo de la Iglesia» y cuyo modo de vida es «sobrio y discreto» por tres razones fundamentales. La primera es su «asombrosamente» larga y cualificada trayectoria profesional, reconocida por innumerables premios («aunque por su manera de ser no sea proclive» a ellos). «Abarca la corresponsalía en Roma durante el Concilio Vaticano II, la evocación de figuras bíblicas, el estudio de personajes como san Juan de la Cruz, fray Luis de León, Pascal, etcétera. Novelas y cuentos y particularmente el periodismo que culmina como director de El Norte de Castilla», detalla.

El segundo gran argumento es la relevante colaboración de José Jiménez Lozano en la gestación y realización de las primeras exposiciones de Las Edades del Hombre, «un proyecto sorprendente que se convirtió en un éxito rotundo» y que, tal y como explica Ricardo Blázquez al Santo Padre, fue ideado en gran parte por el escritor y su amigo el sacerdote José Velicia, fallecido hace 20 años. El propio Jiménez Lozano, autor de los guiones de las cuatro exposiciones de la primera etapa, explicó que con ellas se persigue «no solo abrir un espacio a la fruición estética, sino emitir un mensaje de índole teológico-catequético. Toda obra de arte está singularmente habilitada para cumplir esa función mediadora del discurso teológico».

Pero hay una tercera motivación para la solicitud del reconocimiento y su concesión, y es la «ejemplaridad» del literato como persona y como cristiano. «El reconocimiento que solicito –enfatiza don Ricardo Blázquez– sería muy elocuente en la situación actual de nuestra sociedad. Cuando entre nosotros se tiende a olvidar las raíces cristianas de Europa, y a marginar la obra de la Iglesia en el presente y en el pasado, es muy significativo subrayar la ejemplaridad de personas como el candidato, que ha unido magistralmente su fe, sus manifestaciones culturales y artísticas y el mensaje de nuestro tiempo (…). Es bueno presentar tales personas, que han realizado una obra tan valiosa, a la consideración de todos».

La medalla

La condecoración fue instituida por el Papa León XIII, en 1888, con motivo de sus bodas de oro sacerdotales. Se trata de una cruz octogonal con la flor de lis en los cuatro cantones y con su imagen rodeada por la frase «Leo XIII PM anno X» (León XIII, Pontífice máximo, año diez de su pontificado). En el anverso de la medalla, sobre los brazos de la Cruz, aparecen representados cometas, que, con las flores de lis, forman el escudo de armas de la familia Pecci, a la cual pertenecía el Papa. Grabadas en el reverso están las palabras Pridie (Día primero), Kal (de las kalendas), Ianuar (de enero) y el año 1888. En el reverso aparecen los emblemas papales (las llaves y la tiara de san Pedro) y el lema Pro Ecclesia et Pontifice. A partir del pontificado de Juan Pablo II los colores de la cinta de la medalla son el amarillo y blanco.

Desde su institución han recibido este reconocimiento varios centenares de personas públicas y anónimas en todo el mundo, en su mayoría seglares. Entre las españolas, la reina consorte de los belgas, Fabiola de Mora y Aragón, o la vallisoletana Eloísa García de Wattemberg.

http://www.alfayomega.es/130350/el-papa-otorga-a-jose-jimenez-lozano-la-medalla-pro-ecclesia-et-pontifice

El camino de Mustapha Gueye


Salí de mi ciudad, Potu, con dieciséis años hacia la capital de Senegal, Dakar, y de  aquí pasé a Mauritania. Aquí conocí gente con la que viví dos años, trabajé en la venta ambulante. Conseguí el dinero suficiente para pagar un pasaje en una patera que iba a Canarias.

Embarqué con dieciocho años, el camino fue muy largo y muy difícil, siete días en el mar, con lluvia y viento. En la patera íbamos ciento cuarentaiséis personas, amontonados; comíamos dos veces, por la mañana y por la noche, un poquito cada vez; muchas peleas, gente enferma, algunos pierden la cabeza y se quieren bajar en mitad del mar creyendo que ha visto su carro, su coche…

Cuando llevábamos cinco días, la comida  se acabó y los que sabían pescaban para todos. Dos días estuvimos sin comer, aunque por suerte teníamos agua. Yo sobreviví más o menos bien, porque me junté con personas buenas, mayores, que me protegían. Sufrí mucho, porque llevaba una ropa incómoda, la falta de espacio, yo era muy joven y los mayores me mandaban hacer esto y aquello, achicar agua del bote. Yo no recuerdo muchas cosas del barco, porque durante dos días perdí el control de mi mente, no sabía donde estaba. 

Por fin llegamos a Canarias, al puerto. La policía y la Cruz Roja nos acogieron y nos dieron ropa y comida, antes de llevarnos a la comisaría. Aquí estuvimos cinco días, nos cuidaron, y nos repusimos, mientras la policía iba tomando nuestros datos.

Nos llevaron a un terreno militar, donde estuvimos veintinueve días. Luego nos llevaron a Las Palmas, donde pasamos veintisiete días. En el campo nos encontramos con cientos de personas. Aquí la vida era muy dura, poca comida y dormíamos en barracones y en literas; a menudo había peleas o riñas entre las personas allí recogidas.

Nos dejaron en libertad. Nos llevaron en avión a Málaga. La Cruz Roja nos recibió y nos leyeron los Derechos que teníamos, y formó grupos para repartirlos por distintas ciudades. Yo, con gente nueva fui a Granada, a Cruz Roja de Granada.

Aquí estuve esperando la llamada de las personas que se harían cargo de mí en España. Cuando yo les llamaba no querían saber de mí nada. Conocí a una persona en el centro y me propuso llevarme con un hermano suyo. Cuando llegamos me dice que para vivir con él tenía que dedicarme a la venta ambulante. Otro conocido me prestó cincuenta euros para comprar cds y películas. Todo lo que ganaba se lo dejaba al hermano para que me lo guardara, yo no tenía cuenta en el banco.

Durante dos años estuve dándole mi dinero. La venta era muy complicada, con problemas constantes con la policía. La persona que me guardaba el dinero se marchó a Valencia y se llevó mi dinero. Me decía que me mandaría el dinero, dos mil quinientos euros, a través de una cuenta de un amigo. Pero todo era mentira, no mandó nada.

Yo me fui a Valencia a recuperar mi dinero. Él me dice que sólo tengo quinientos, y es lo que me va a dar. La gente allí me aconseja que los coja si no quiero perderlo todo, y para evitar problemas con la policía. Cuando voy a coger los quinientos me dice que sólo me da doscientos. A partir de aquí él no quiere saber nada de mí, cambia su número de teléfono. Aquí pasé muchos problemas, sin dinero, ni amigos. Me fui a Algeciras.

En Algeciras tuve la mala suerte de que la policía me detuvo porque estaba en busca y captura, porque se me había olvidado firmar en el juzgado. Permanecí detenido tres meses, aunque me correspondían ocho, el resto de la condena me la conmutaron por un trabajo social.

Al terminar mi condena conseguí un trabajo de aparcacoches, vovi al. Gracias a este trabajo viví cuatro años tranquilo, guardaba dinero. Encontré una persona que me prometió un trabajo, con contrato legal, pero me pide mil cuatrocientos euros. Yo le di novecientos, y el resto cuando recibiera el contrato. Pero, el contrato era falso. Le reclamé el dinero porque el contrato no era legal. Me dice que no tiene el dinero. No me atreví a denunciarlo porque no tenía mis papeles. Perdí el contacto con este señor. 

En este tiempo yo conocí a una chica. Viví con ella en casa de su madre y otras dos hermanas, una de dieciséis y otra de ocho años. Las hermanas no me querían y me insultaban, para que me fuera. Le decían a la madre que solo quería conseguir los papeles y que no quería a la hermana. Me fui de esta casa para vivir en la parroquia del P. Andrés.
Yo seguía viendo a mi chica, a pesar de las hermanas. Dos meses y pico estuve en la parroquia.

Al preguntarle yo como fue su vida, su infancia, en su país, Senegal, si recordaba a su familia, me contó lo siguiente: Mis padres se separaron a los pocos meses de yo nacer, los familiares de mi padre no querían que yo estuviera con mi madre. Ellos me llevaron a un sitio alejado. Mi padre era sordo, no sabía nada de mí, ni lo que sus hermanos hacían conmigo. Hasta los diecisiete años estuve en aquel lugar apartado, hasta que me fui con mi madre, pero ellos me pegaban y me quería retener. Me enfadé y me escapé, mi madre me buscaba y me encontró. Cuando me encontró me llevó con ella, pero los familiares de mi padre me cogieron otra vez. Me volví a escapar y esta vez ya no me encontraron, porque esta vez yo fui el capitán, empecé a conocer amigos y al fin nos fuimos a Mauritania.

Y ahora, le pregunto, como ves tu situación, cómo te sientes, y él me respondió: La vida es muy dura en España, sin papeles no eres nadie. Además tengo problemas de salud, tengo que tomar pastillas para el  estómago, porque me duele de los nervios, estoy triste y por las noches lloro. Yo quisiera tener una vida normal, formar una familia, tener hijos. Pero yo tengo muchos problemas para conseguir esto, le doy muchas vueltas en mi cabeza. No tengo dinero para pagar las medicinas, a pesar de tener mi cartilla sanitaria, pero no tengo ingresos ninguno ahora.

No me conceden los papeles por tener antecedentes penales, dos meses en la cárcel por venta ambulante… y sin papeles no eres nadie, no puedes tener una vida normal.
A pesar de todo me gusta estar en España, porque aquí viviría mejor, y con todo lo que he contado no puedo pensar en volver a mi país por ahora.









































































































































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Consejos para la Vida.



Fernando Pessoa

http://www.citador.pt/textos/conselhos-de-vida-fernando-pessoa

1 - Haga las menos confidencias posibles. Mejor no hacerlas, pero, si hiciere alguna, haga como si fueran falsas o vagas.

2 - Sueñe tan poco como le sea posible, excepto cuando el objetivo directo del sueño sea un poema o un producto literario. Estudie y trabaje.

3 -Manténgase y sea sobrio cuanto le sea posible, anticipando la sobriedad del cuerpo con la sobriedad del espíritu.

4 - Sea agradable sólo para agradar, y no para abrir su mente  o discurrir abiertamente con aquellos que están prisioneros de la vida interior del espíritu.

5 - Cultive la concentración, atempere la voluntad, conviértase en una fuerza al pensar de forma tan personal cuanto sea posible, en realidad usted es una fuerza.

6 - Considere que son pocos los amigos reales que tiene, porque pocas personas son aptas para ser amigos de alguien. Intente seducir por el contenido de su silencio.

7 - Aprenda a ser diligente en las pequeñas cosas, en las cosas corrientes de la vida mundana, de la vida en casa, de manera que ellas no lo aparten de usted.

8 - Organice su vida como una obra literaria, haciéndola tan única cuanto sea posible.






domingo, 7 de enero de 2018

INDIGNACIÓN. TRISTEZA. FATALIDAD. POR ENCIMA DE TODO, ESPERANZA




Hoy he vuelto a casa con una profunda tristeza, con una pesadez y una desgana difícil de vencer. Quizá es que me faltan las fuerzas para ponerme a gritar a los cuatro vientos las cuatro verdades que la sociedad pretende ignorar, o trata de disfrazar para no se vean los desgarrones y  los feos que le van saliendo, cada vez más evidentes y descarados.

No puedo evitar sentir tristeza e impotencia al ver a mi vieja amiga Ana, con la que tanto hemos charlado, viajado con la imaginación a los lugares más remotos y exóticos, postrada en una cama, a oscuras, en una habitación sin ventana, de una casa abandonada,  ocupada por personas como ella, sin techo propio, que la han acogido, ‘para que no muera en la calle’, ‘porque es un ser humano’, pero necesitan ayuda para proporcionarle las medicinas y la comida.

Lo más indignante es que vuelve a la calle tras haber estado hospitalizada largo tiempo. Se había llegado a un acuerdo oficial para trasladarla a un centro, ya que no estaría en condiciones de sobrevivir en la calle sin cuidados médicos adecuados. Nos indignamos al saber que el Hospital le había dado el alta, sin que aún se le hubiera asignado centro alguno. Pero al menos quedaba en el Albergue de Cádiz…

Hoy nos informan, desde otro centro de atención a personas sin hogar, que Ana está aquí, en el pueblo, y que está muy mal, que habría que llamar una ambulancia para llevarla de vuelta al Hospital. La habían echado del albergue porque no la podían atender allí, ahora otro centro llama a Cáritas para que el trabajador de este servicio vaya a ver a Ana y haga lo que tenga que hacer…

Hemos ido a verla y efectivamente, está en malas condiciones. Pero ella no quiere salir de esa casa,  pues ahí ha pasado  mucho tiempo conviviendo con esas personas cuando estaba bien, la considera su casa, y a los que la atienden, su familia… Pero, tiene un serio inconveniente, no puede valerse por sí misma, y ahora es una carga demasiado pesada para sus compañeros. Por eso quieren que vuelva al hospital.

¿Pero es que los servicios sociales municipales no tienen una atención a domicilio? ¿Es que no puede desplazarse algún funcionario a ver cómo está esta persona, y si requiere atención especial ofrecérsela? ¿Es que el hospital puede dar el alta sin más, a un enfermo que es una persona sin hogar, que no tiene donde cobijarse para `lamer’ sus heridas, o quién sabe si para consumir en soledad sus últimos días de sufrimiento?   

Últimamente se ha convertido en una costumbre, cuando alguna persona con problemas de difícil solución acude a otros servicios, mandarlos a Cáritas. Pero, Cáritas no tiene una barita mágica, ni infraestructura, ni facultad para disponer de los servicios públicos para personas sin hogar, ni economía para sufragar determinados gastos.

Creo que mandan a esas personas a Cáritas porque la palabra en sí es ‘mágica’; piensa todo el mundo que allí todo se resuelve, o por lo menos se le presta atención. Ciertamente la fuente de la Caridad es Inagotable, pues tiene su origen en el mismo Dios. Y de verdad que a veces, al menos hace algún tiempo, recuerdo los primeros años de la crisis, se ‘hacían milagros’. Ahora todo es diferente: la crisis no se acaba, se hace crónica, y la gente se cansa de dar, y sigue aumentando el número de personas necesitadas, nacionales y extranjeros;  también aparecen nuevas necesidades conforme la sociedad se hace más y más compleja, más consumista; los sueldos disminuyen y las jornadas de trabajo se reducen; no se cuida debidamente de la  protección social a las familias…  También han cobrado carácter oficial y universal de ‘beneficencia’ los Bancos de Alimentos, que se abastecen de productos elaborados especialmente para el banco por diferentes marcas comerciales, de campañas periódicas de recogida de alimentos en los centros comerciales de toda España. Cáritas es una entidad más colaboradora del banco de alimentos.

Pero también sigue siendo algo más que una entidad de reparto de víveres, y todo el mundo sabe que Cáritas recibe menos ayudas, que carece de recursos económicos  para mantener los servicios que tiene en marcha, para la promoción de las personas marginadas; por eso hace una llamada urgente para que más personas colaboren con sus donativos, ya que  como dice su eslogan actual: “Tu compromiso mejora el mundo”.

sábado, 6 de enero de 2018

¿Cómo llegamos a tomar una decisión?




Opinión de JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS


Decidir es preferir entrar por una puerta, lo que implica desechar todas las otras. Y hay quien no consigue aceptar que la vida está hecha de sacrificios que exigen dejar atrás cosas buenas, a la vista de otras, mejores.

Pensamos para decidir bien, pero el momento de la decisión no es racional. Decidir es pasar de la deliberación a la acción, dejando el pensamiento a un lado. La decisión implica siempre una escisión, una ruptura, un corte.

El momento crítico de la decisión es una especie de salto interior que establece una distancia enorme entre el antes y el después. Un instante llega para que cambiemos de rumbo y comencemos un nuevo capítulo en la historia de la vida.

Decidir es preferir entrar por una puerta, lo que implica desechar todas las otras. Y hay quien no consigue aceptar que la vida está hecha de sacrificios que exigen dejar atrás cosas buenas, a la vista de otras, mejores.

Las dudas y la incertidumbre no desparecen con la decisión. Muchas veces, si le damos espacio interior, incluso aumentan. Mientras tanto, como es tiempo de aplicar lo que se decidió, debemos guardar para después los análisis y vacilaciones. Si pasamos el tiempo a la espera de resultados, no hacemos nada. Hay tiempo para pensar y tiempo para actuar. Decidir no es solo cambiar de un tiempo de meditación a otro.

No debemos caer en la tentación de quedar a la espera de que las circunstancias y el tiempo decidan por nosotros.

¿Cuántas decisiones importantes son tomadas con base en detalles o estados de espíritu pasajeros? Al contrario de las que a costa de la cobardía hace frente al miedo se demoran al punto de renunciar a lo esencial de nuestra libertad.

A cada uno de nosotros corresponde determinar sus objetivos y descubrir su misión.

Decidir no es solo escoger donde colocar el pie en el próximo paso, es también decidir cuándo será dado. Pero, es darlo en el sentido y en el tiempo acertado.

Las vacilaciones no son prudentes, son fútiles y fatigosas. La existencia es determinada por nuestras decisiones, no por nuestras circunstancias. ¿De qué vale saber la solución pasado el tiempo? ¡Quien espera por la perfección para actuar nunca hará nada! Querer saber todo para después decidir es lo mismo que vivir en un mundo donde no hacemos falta.

Los compromisos son duraderos y tienen decisiones concretas como los pilares. Dejamos de ser el que decide  para pasar a ser la propia decisión.

El miedo ronda en torno a los que escogen ser señores de su destino. ¡Su fuerza está en aceptar que la vida es así: una aventura llena de altos y bajos donde la felicidad es la alegría de sentir que, a pesar de todo, nunca dejamos de seguir adelante! Lo que pasa será pasado, presentémonos nosotros al mañana.

Las consecuencias de nuestras resoluciones son siempre más que aquellas que nos es posible prever. Pero decidir es abrir las puertas para avanzar, no cerrarlas y escondernos.

Si no supieras para donde ir, pon atención al viento que sopla… y ve, no para donde él va sin ti… sino a donde tú quieres ir, con él.
Ilustración Carlos Ribeiro





jueves, 4 de enero de 2018

LA ADORACIÓN (segunda parte)





Pablo Garrido Sánchez





El establecimiento de algunos matices ayuda a la precisión. Al identificar la adoración como una postración ante DIOS resulta insuficiente para  algunos. Veamos, pues: DIOS es siempre bueno y amoroso, misericordioso y justo, por lo que no requiere la postración de nadie por amor propio, sino por el bien del que es capaz de reconocerlo como DIOS mismo. Cuando DIOS induce a la adoración lo hace revelando de forma gradual su Plan trazado desde antes de todos los siglos (Cf Ef. 1,9). DIOS nos quiere libres, en amor filial, perfección y santidad. La adoración, por nuestra parte, es una respuesta acorde con lo que DIOS es y lo que se requiere de nosotros. Por tanto, entremos en la esfera de lo divino, aunque nos movamos en una oscuridad que obliga andar a tientas, con cierta imprecisión y reclamando entre balbuceos y gemidos (Cf Rm 8,26-27) lo que da aliento a nuestro espíritu.



Ámbito divino




Si alguien considera que la adoración es una cosa para personas elevadas espiritualmente es preciso que empiece por abandonar dicha idea, pues somos las personas normales las que estamos necesitadas de reconocernos en la atmósfera invisible, pero real, que nos envuelve y nos proporciona la existencia: “En TI vivimos, nos movemos y existimos” (Cf Hch 17,28). Cada persona debe respirar el aire que le envuelve para vivir la vida psicobiológica y debe respirar  la atmósfera espiritual menos perceptible pero presente, que es el mismo DIOS todo poderoso y todo penetrante (Cf. Slm 138).



La otra mitad de la Creación




Nos toca asumir  una condición humana en la que vamos aprendiendo de forma paulatina, lenta y en pequeñas entregas. La Palabra de DIOS, la experiencia de la vida y esa  acción interior de DIOS mismo nos van enseñando. En lo tocante a la Palabra de DIOS, resulta un tesoro a descubrir, pero nunca en un cuarto de hora. Las lecturas rápidas de las liturgias a las que asistimos es muy posible que no sean suficientes, por lo que hay que buscar otras estrategias. Entre los tesoros encerrados dentro de la Palabra de DIOS están los Ángeles. ¿Qué nos pueden enseñar los Ángeles con respecto a la adoración? Ellos son maestros en el arte de la adoración. Me gusta decir que desconsiderar la existencia de los Ángeles es descartar , por lo menos, la mitad de la creación realizada por DIOS. “Al Principio creó DIOS los cielos y la tierra” (Cf. Gn 1,1) Dichos cielos si analizamos con detenimiento el texto bíblico no designan ni el cielo atmosférico, ni el cielo cósmico de los astros; se refiere, por otra parte, a las entidades espirituales creadas que conforman el cosmos espiritual reflejado en el primer día de la creación como un universo de luz distinta a la luz emanada del sol, la luna y las estrellas (Cf. Gn 1, 14-19). Los Ángeles, por tanto están llamados a ejercer un papel discreto en la vida de todos nosotros, colaborando de forma eficiente en nuestra salvación (Cf Hb 1, 13). El Ángel sabe quién es DIOS, está a su servicio por amor y lo adora. La arquitectura celestial es en primer lugar angélica (Cf Ap 5, 1). Y por la sangre redentora de CRISTO hay una reconciliación entre los cielos y la tierra, entre los Ángeles y los hombres (Cf Col 1,20). Nada dejarán de hacer los Ángeles por nosotros si tenemos en cuenta ante ellos la sangre sacrificial del REDENTOR; ellos sí alcanzan la compresión del valor del sacrificio de JESÚS en la Cruz.



“Hasta de noche me instruye internamente” (Slm15, 7)



No obstante estamos en Navidad, y hemos de volver a la adoración, porque habíamos tomado a Jacob y su sueño de la escala de Ángeles, que ascendían y bajaban hacia la tierra como modelo arquetípico para la adoración (Cf. Gn 28) Y se podrá objetar que lo que se describe es un sueño. ¿Está Jacob adorando en el sueño? Jacob había recibido la bendición de su padre, Isaac, y el encargo de encontrar esposa entre su parentela de origen. La bendición paterna ya supone un acto cargado de contenido espiritual, es decir, una acción a través del padre investido de autoridad dada por Dios mismo. Pero Jacob, al que se le cambiará el nombre por Israel y será el padre de las doce tribus (Cf Gn 32,29), en sueños es iniciado por DIOS  para la gran misión que tiene por delante. Como dice el salmo quince “hasta de noche me instruyes internamente” (Cf. Slm 15,7). De noche, DIOS, realiza grandes obras: El hombre es completado en su creación después del sueño (Cf Gn 2,23); Abrahán contó miles de estrellas para hacerse una idea de su descendencia (Cf Gn 15,5). Y dando un gran salto asistimos al sueño revelador por el que san José conoce la encarnación del VERBO en el seno de MARÍA (Cf Mt 1,20).


La piedra sobre la que Jacob durmió y se le manifestó una revelación que tendría su cumplimiento con JESÚS de Nazaret, mil quinientos años después; esa piedra ungida y altar para un acto de culto de adoración, preludia al VERBO que de forma inamovible “ha puesto su tienda entre nosotros” (Cf. Jn 1,14). La revelación a Jacob profetizó el Camino que el VERBO de DIOS  abrió entre el cielo y la tierra, entre el PADRE y su creación, y en el que existen una multitud inmensa de intermediarios trabajando a favor de su SEÑOR. La adoración entra de forma directa en esta corriente de Gracia que asciende y desciende, porque el VIVIENTE ha vencido (Cf. Ap 1,17-18). El objetivo prioritario de Satanás es destruir la corriente de adoración, por eso es tan costoso, espiritualmente hablando, que prospere un grupo de oración, una adoración al SANTÍSIMO, y no digamos una adoración perpetua. La adoración nos sitúa en el frente de las grandes pugnas. Eche cuentas el lector de la cantidad de pensamientos superfluos sobrevenidos en un tiempo de adoración. El mantenimiento de una paz interior y de una corriente de afecto hacia el SEÑOR en el tiempo de adoración será un objetivo a combatir por parte de las fuerzas espirituales hostiles a DIOS mismo y al hombre. La diferencia estriba en que a DIOS el Maligno no lo alcanza, pero sí a nosotros. No seríamos realistas si nos limitásemos a señalar las consolaciones y facilidades del tiempo de adoración; es preciso, por otra parte, hacer notar también los tiempos del combate espiritual (Cf. Ef. 6,10-20)



Un tiempo pleno


 


El Camino entre el PADRE y nosotros se abre cada vez que se celebra una santa Misa y se rinde culto de adoración a JESÚS en su presencia eucarística. En este trozo de pan, JESÚS, es DIOS. Esta confesión de Fe supone rendir o postrar la razón  para que la Fe tome su lugar, la experiencia religiosa se produzca, el descenso de gracias traídas por los Ángeles lleguen hasta nosotros y, a su vez, las oraciones individuales queden aunadas y sean presentadas como un único clamor ante el trono de DIOS, en el que reside la perfecta TRINIDAD.

El sueño de la escala de Jacob es uno de tantos pasajes bíblicos que nos ofrece un modelo espiritual válido para todo tiempo. Así podemos dar más crédito a la Escritura, cuando comprendemos que ésta se cumple más allá de cualquier cálculo humano. Un año nuevo es un tiempo lleno de posibilidades, por tanto un tiempo para la libertad y para la Gracia. Un tiempo pleno se presenta ante nosotros porque JESÚS de Nazaret lo ha plenificado (Cf. Mc 1,15)


sábado, 30 de diciembre de 2017

Quieren un cambio, pero no quieren rectificar




Opinión de JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS



Los malos momentos son tan importantes como los buenos. Tal vez incluso más.

Pasan las horas. El tiempo pasa y todo lo que le está sujeto. Hay buenas y malas semanas. Minutos mejores y peores. Años de gracia y años de desgracias. Y en un solo día se puede vivir la plenitud de la vida, perder todo o llegar hasta el cielo.

Los malos momentos son tan importantes como los buenos. Tal vez incluso más. Nos hacen trabajar y luchar, poniendo a prueba las fuerzas que tenemos para resistir y los talentos para superar las adversidades. Al final, estaremos aún más fuertes y dignos.

Hay instantes en la vida en que nos sentimos en total desequilibrio, como si cayéramos en el abismo, sin amparo alguno. Es la señal clara de que el tiempo de cambiar lo que se debe cambiar está cerca de finalizar. Esta urgencia implica que busquemos incluso aquello que antes habíamos evitado, haciendo aquello que nunca antes habíamos hecho. Con miedo, pero con una enorme voluntad de vivir en paz.

Es esencial que cada uno tenga confianza en sí y en las acciones de las que es capaz. Las intenciones valen muy poco.

Nadie vine a eximirnos de nuestra vida, pero hay quien se pasa la vida a la espera de los milagros. No es fe, es falta de capacidad de comprender el sentido de la existencia.

La flecha que se lanza solo va hacia adelante después de haber sido empujada hacia atrás en el arco. ¡Así, cuando la vida parece estar por amargarnos, lo  cierto es que, resistiendo, más pronto o más tarde, conseguiremos volar más alto que las nubes más bellas!

Parece que las cosas necesitan ir mal antes de ir bien… que tenemos que lidiar con las personas equivocadas antes de conocer las acertadas. Como si fuese un precio, un aprendizaje esencial o una mezcla de las dos cosas…

Los más valientes son aquellos a quienes la miseria intenta abrazar, sin éxito. Viven en la desgracia, mas no se dejan corromper.

Los que toman la vida en sus manos, aquellos que luchan para mantenerse en pie a pesar de todo, son señores del tiempo. Viven en este mundo, pero no le pertenecen, son parte del tiempo que existe antes y después del tiempo.

Desde la eternidad antes del tiempo la vida es un don que se debe merecer. Y así será.

¿Qué hiciste con el tiempo que ya pasó?
Ilustración Carlos Ribeiro


http://rr.sapo.pt/artigo/101804/querem-mudanca-mas-nao-querem-mudar-se