sábado, 8 de octubre de 2016

La soledad crónica, una forma de amor

José Luis Nunes Martins

Nunca como hoy hubo tantas formas de comunicarse. Sin embargo, la soledad profunda alcanza cada vez a más gente.
La soledad puede aumentar la concentración, mejorar la empatía, estimular la creatividad, reparar fuerzas e incluso fomentar la consciencia del valor propio, pero solo si es un estado voluntario y pasajero. Cuando se experimenta de forma profunda, deja de haber ventajas... sólo sacrificios. Cuando hay un desencuentro entre la cantidad y la calidad de las relaciones que tienen y aquellas que se desean, es tiempo de soledad. El frío de la soledad es una señal de alerta para que se busque lo ue falta. El aislamiento, al comienzo, hace como que se intente  crear relaciones, a pesar de soledad, con el tiempo, todo ese esfuerzo puede acabar en una mayor reclusión, pues, en esos momentos, parece ser una alternativa mejor al dolor, al rechazo,  a la traición y. La vergüenza
Cuando la soledad se vuelve profunda, las personas suelen desistir. Pueden tener familia, amigos y seguidores en las redes sociales, pero, en verdad, no se sienten en sintonia con nadie.
Hay dos tipos de soledad. La que resulta de la ausencia de alguien en concreto que desempeña un papel específico en nuestra vida; y quella que proviene de la falta de una red más amplia de amigos y conocidos que reconozcan nuestro valor. Ambas causan daños profundos.
En la infancia, hay juegos para tratar de llenar el vacío por medio de la imaginación. En la vejez, las personas se refugian en el pasado. Los adultos hacen un poco de todo eso. Unas veces sueñan, otras hacen cálculos, y otras se entretienen en los días pasados. Y es como si se engañaran a sí mismos y se cierran aún más...
Si alguien está triste e irritado, tal vez sea su forma de pedir que alguien le ayude. No será fácil, n itampoco inmediato, pues se llega a ese estado después de muchas ilusiones y desilusiones. Más que esperanza es preciso llevar amor en forma de paciencia.
La soledad es un problema de los cuidadores. De aquellos que, dedicando la myor parte de su vida a cuidar de otros, viven relaciones en un único sentido... tantas veces sin ningún retorno concreto, lo cual implica un cansancio emocional tremendo. después, hay también pocos que los quieran escuchar, comprender el sufrimiento que revisten los innumerables. detalles que conlleva su trabajo...
Estar solos forma parte de nosotros. Nuestra vida es algo que sólo puede ser experimentado de forma personal. por más que intentemos comunicar lo que pasa a nuestro lado y dentro de nosotros... queda siempre mucho por decir.
A veces compartir un tiempo en silencio, la simple presencia, sin prisas, es mucho más fuerte que cualquier discurso. Cuando no hay una presencia así... hay una nada del tamaño del todo.


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