martes, 24 de diciembre de 2013
sábado, 21 de diciembre de 2013
Nacer en nosotros
Por José
Luís Nunes Martins
jornal i,
21 dezembro 2013
jornal i,
21 dezembro 2013
Ponemos poca confianza
en nosotros mismos. Estamos muy convencidos de que las buenas soluciones sólo
pueden llegarnos desde fuera, como si fuésemos incapaces de crearlas… ¿¡Cuantas
veces la fe y la esperanza aparecen como una disculpa confortable en la
que nos instalamos y dejamos de trabajar!?
Deseamos que todo cambie (para mejor), de una vez por todas, con sólo una llave
mágica y… mientras tanto, a dormir.
El desafío de la
existencia humana es otro. Para alguien que sabe esperar, es preciso luchar y
sufrir. Esperar no es permanecer a la espera, sino encontrar la forma de que
las cosas sucedan. Lo mejor del mundo
está en el fondo de nosotros mismos, pero es preciso que lo hagamos nacer y
crecer…
Las soluciones están,
en la mayoría de los casos, en el seno de los problemas, casi siempre en el
punto exacto donde ellas nacerán. Los problemas no son callejones sin salida,
sino muros a escalar: no son algo acabado, sino un proceso … no son qués, son comos.
Dios puede nacer en
nosotros, no viene de fuera, como un forastero. Es conocido. Es íntimo nuestro.
Son nuestras manos las que lo encarnan… él quiere llegar al mundo a través de
nuestras vidas.
Hay muchos que lo
quieren en lo alto, lejos (al final) de sus días… no aceptan esta forma de entender.
Esperan en otro Dios menos vulgar y más majestuoso… un Dios que trate de todo absolutamente
solo y que no dependa de nuestra voluntad, ni, mucho menos, de nuestro
esfuerzo.
Nos compete ser la
tierra fértil donde las simientes, que también somos, puedan crecer y fructificar. Abramos nuestra
vida a este Dios que quiere nacer… en nosotros y, a través de nosotros, a
nuestro prójimo…
La felicidad es fruto
de nuestro vientre, del amor que construimos, de la alegría que hacemos nacer…
lunes, 16 de diciembre de 2013
Para Lola
Por Ícaro
Lo conocí en la cubierta de un barco que hace la travesía regular
entre el norte del continente y el sur de la península. Desembarcábamos en un
pueblo que pertenece a la costa tropical o Mar de Plástico.
Me comentó que era pintor y que había estado viajando dos años por
el país, los motivos de sus cuadros eran personajes y sitios donde había
vivido. Firma su obra con el seudónimo del astrónomo y matemático que descubrió la rotación
de mala tierra. Me dijo también que dos comerciantes en arte le había
subvencionado el viaje, y que él a cambio les daba la exclusiva de su obra.
Regularmente les mandaba los cuadros que pintaba y ellos le pagaban según
tasación. Había aprendido el árabe y el idioma que se habla al norte de ese
país. Había vendido toda su obra y estaba muy contento, nos invitamos
mutuamente varias veces, y la conversación me resultaba cada vez más amena e interesante.
Había vendido todo menos un cuadro que me enseñó, al verlo, le
comenté que no me parecía una pintura, sino más bien un escrito coránico, y él
me dio la razón, en cuanto que era un escrito, pero también podía ser bíblico o budista.
Me explicó que al llegar al país no hablaba el árabe, y que paseando por las
calles de la ciudad, que en tiempos de la segunda guerra mundial fue territorio
internacional, en la que transcurría una de las películas mejores de la
historia, se detuvo ante una fachada de
una casa porque le llamó la atención una cerámica que contenía los colores que
a él siempre le habían gustado, y que eran exactamente, ni uno más ni uno
menos, los colores del arco iris. Como no entendía lo que allí había escrito,
lo pintó, y como ya sabía el árabe me lo tradujo: “que hoy encuentres la paz; que
sepas y confíes en que estás, exactamente, en el lugar que debes estar. Que no
puedas olvidar las posibilidades infinitas que surgen a través de la fe en tí
mismo y en los otros. Que puedas utilizar los dones que has recibido, y puedas transmitirle
a los demás los dones de los que eres portador. Que puedas estar contento con
la persona que eres, tal como te sientes ahora mismo. Permite que este
conocimiento penetre hasta lo más profundo y deja a tu sentimiento la libertad
de cantar, bailar y alabar al amor. Todo ello está ahí, para cada uno de
nosotros mismos”.
Hablamos de lo trascendente y de lo temporal, pero hay algo que
nunca se me olvidará y que él me comentó: los que hemos viajado mucho y amado mucho,
los que hemos… no diré sufrido, pues a través del sufrimiento, casi siempre,
encontramos la libertad, sólo nosotros apreciamos el complejo mundo de la
ternura, y comprendemos el estrecho vínculo que existe entre el amor y la
amistad.
Al desembarcar nos dimos la mano y nos deseamos la paz. Lo vi
alejarse con su gran macuto a la espalda, del que sobresalía aquel lienzo
enrollado, del que nunca se iba a desprender, y pensé para mí: esto pudiera
haber sido el comienzo de una gran amistad.
sábado, 14 de diciembre de 2013
El amor es desinteresado
José Luís Nunes Martins
jornal i,
14 dezembro 2013
http://www.ionline.pt/iopiniao/desinteresse-amor
El amor es un acto íntimo, origina y singular. Una fuerza que se define cada vez que se hace protagonista de una vida concreta.
Amar no supone reciprocidad. Será nuestro natural egoísmo el que tiende a hacernos creer (y querer) que la felicidad pasa por recoger lo máximo sin tener que entregar lo mínimo.
El amor no es universal ni frecuente. Pocos son capaces de comprender que el valor de una existencia es servir a otra. Ser instrumento. Entregar la propia vida a favor de la realización de la felicidad de otra, sin contar pérdidas o recompensas por sus gestos.
Uno de los principales equívocos al respecto del amor resulta de la semejanza que se da entre mi egoísmo y el amor de otro (por mi)… de hecho, estas dos tensiones tienden a un mismo fin, hay incluso aquello que parece ser una especie de sintonía perfecta, una comprensión plena… pero, en realidad, se trata de un amor y un egoísmo. Una felicidad y una infelicidad, en orden inverso a las apariencias.
Cada vez hay más gente deseosa de ser feliz, creen incluso que es un derecho suyo –resultante de un deber de otros… descubren que se es feliz en recibir… y, así, buscan en todas las fuentes- y todas las fuentes le parecen poco… se fatigan de tanto deseo, sin darse cuenta que, al final, ser feliz comienza en dar… en el talento divino de ser don en la vida de otra persona.
Nadie se ama a sí mismo. Es preciso que nos abandonemos para que nos podamos encontrar. Es para el intervalo entre lo que soy y lo mejor que puedo ser, que debo ser. Potenciando todos y cada uno de mis talentos. Siendo… siempre en el mejor sentido, en aquel que va de mí para el otro.
Cuando se establecen asociaciones con contabilidad organizada, en las cuales se registra cada gesto, donde todo no pasa de una especie de máquina de equilibrios y juegos de cesiones… ahí, no hay amor, la exigencia no es parte del amor – es la esencia del egoísmo.
El amor es natural, no al ser humano, sino al ser divino. Es por el amor, sin embargo, por lo que el hombre se hace imagen y semejanza de Dios.
Son muchos los que no
consiguen imaginar que alguien ame a quien le quiere mal. Pero la maldad no se
combate con maldad… y es a quien escoge el mal quien más precisa del amor para
salvarse.jornal i,
14 dezembro 2013
http://www.ionline.pt/iopiniao/desinteresse-amor
El amor es un acto íntimo, origina y singular. Una fuerza que se define cada vez que se hace protagonista de una vida concreta.
Amar no supone reciprocidad. Será nuestro natural egoísmo el que tiende a hacernos creer (y querer) que la felicidad pasa por recoger lo máximo sin tener que entregar lo mínimo.
El amor no es universal ni frecuente. Pocos son capaces de comprender que el valor de una existencia es servir a otra. Ser instrumento. Entregar la propia vida a favor de la realización de la felicidad de otra, sin contar pérdidas o recompensas por sus gestos.
Uno de los principales equívocos al respecto del amor resulta de la semejanza que se da entre mi egoísmo y el amor de otro (por mi)… de hecho, estas dos tensiones tienden a un mismo fin, hay incluso aquello que parece ser una especie de sintonía perfecta, una comprensión plena… pero, en realidad, se trata de un amor y un egoísmo. Una felicidad y una infelicidad, en orden inverso a las apariencias.
Cada vez hay más gente deseosa de ser feliz, creen incluso que es un derecho suyo –resultante de un deber de otros… descubren que se es feliz en recibir… y, así, buscan en todas las fuentes- y todas las fuentes le parecen poco… se fatigan de tanto deseo, sin darse cuenta que, al final, ser feliz comienza en dar… en el talento divino de ser don en la vida de otra persona.
Nadie se ama a sí mismo. Es preciso que nos abandonemos para que nos podamos encontrar. Es para el intervalo entre lo que soy y lo mejor que puedo ser, que debo ser. Potenciando todos y cada uno de mis talentos. Siendo… siempre en el mejor sentido, en aquel que va de mí para el otro.
Cuando se establecen asociaciones con contabilidad organizada, en las cuales se registra cada gesto, donde todo no pasa de una especie de máquina de equilibrios y juegos de cesiones… ahí, no hay amor, la exigencia no es parte del amor – es la esencia del egoísmo.
El amor es natural, no al ser humano, sino al ser divino. Es por el amor, sin embargo, por lo que el hombre se hace imagen y semejanza de Dios.
El amor no existe entre los seres humanos, en el sentido de atraerlos mutuamente, brota en el interior de quien lo escoge, y acoge, de forma libre y consciente como el sentido de su vida, llevando a esa persona al encuentro de otra, a lo mejor de sí, a lo mejor de a otra. Pero el propósito es el otro, la felicidad de otro… nunca la propia.
Por el amor nos aproximamos a la perfección, el camino comienza donde la imaginación ocupa los espacios vacíos que la realidad no ha llenado… poco a poco se aprende que sólo el amor nos torna dignos del mismo, y que es preciso que seamos capaces de liberarnos a nosotros mismos, de las amarras de nuestros narcisismos, de las garras de nuestras cobardías, para llegar a ser quienes podemos (y debemos) ser.
El amor une –el hombre a Dios. Derriba los muros de las incomprensiones y sobrevuela las montañas de la soledad. Es una voluntad creadora, pura bondad, generosidad de quien se atreve a soñar los sueños de otro… en un camino siempre solitario, por donde se sufre y se es feliz a cada paso. Sin condiciones, exigencias o promesas.
Cuando el amor es verdadero perdura, aún sin ningún estímulo para continuar…
¡El amor no exige nada, mas, lo espera todo!
sábado, 7 de diciembre de 2013
Compromiso de compartir…
José Luís Nunes Martins, jornal i, 7 dezembro 2013
El compromiso asusta a
los egoístas. Hoy, más que nunca, es difícil que una cosa dure más allá del
momento. Son cada vez menos los que se comprometen con su vida…Para siempre es mucho tiempo –dicen. Los
argumentos son invariables: debemos seguir el corazón y, dada su naturaleza
imprevisible, cualquier obligación que se extienda más allá de su corto
horizonte es difícil de imaginar y, por lo tanto, imposible de aceptar.
Pero, ¿un hombre que
corre tras su corazón, no es un error tremendo? Nadie debe ser esclavo, menos aún
de algo irracional y tiránico como son los sentimientos… nacemos para decidir,
no para ser decididos.
Ser humano es ser
racional. Nuestra inteligencia supone el dominio de los instintos básicos, la
capacidad de integrar de forma estratégica los diferentes apetitos, ideas, y esto,
a fin de distinguir el bien más elevado. El cerebro debe encaminar el corazón…
Claro que nadie puede sentir lo mismo, por la misma persona, durante todo el tiempo… La vida humana es una historia compleja, aunque puede ser simple y auténtica. Ser feliz es una forma de vivir, no es un aterrizaje al que se llega y de ahí se vuela lejos de la condición terrena. Ser feliz es construir una existencia con alegrías y sufrimientos. Una autenticidad con significado, valor y rumbo… a cada uno de nosotros nos cabe decidir el sentido de su propia vida.
Claro que nadie puede sentir lo mismo, por la misma persona, durante todo el tiempo… La vida humana es una historia compleja, aunque puede ser simple y auténtica. Ser feliz es una forma de vivir, no es un aterrizaje al que se llega y de ahí se vuela lejos de la condición terrena. Ser feliz es construir una existencia con alegrías y sufrimientos. Una autenticidad con significado, valor y rumbo… a cada uno de nosotros nos cabe decidir el sentido de su propia vida.
¿Se puede compartir la
existencia? ¿Podrán dos personas vivir una misma vida? ¿Puede una familia
funcionar como un sistema donde se potencia la felicidad? Sí, sí y sí. La única
condición es tan fácil de enunciar como difícil de concretar: renunciar a los
egoísmos y compartir los sufrimientos.
Sí, será necesario
sufrir dolores que no han tenido su origen en nosotros. Y llorar por tristezas
que comenzaron no siendo nuestras…
El compromiso no anula
la libertad, la potencia. Lo que somos emerge de nuestra relación con los
otros.
Antes de aprender algo tengo libertad de aprenderlo o no, después, si decido avanzar y aprendo, pierdo esa libertad que tuve… pero en favor de una realización… la libertad se abre y se proyecta en la realización que permite. La libertad es una apertura para la realización.
Antes de aprender algo tengo libertad de aprenderlo o no, después, si decido avanzar y aprendo, pierdo esa libertad que tuve… pero en favor de una realización… la libertad se abre y se proyecta en la realización que permite. La libertad es una apertura para la realización.
Una madre se anula a
favor de su hijo. Se vacía para la realización de él… en una entrega en la que
se funde y participa de la existencia concreta y definida a la cual contribuye.
El dolor que sufrimos nos hace mayores. El amor se edifica con los sacrificios que asumimos en su nombre. Amar es darse, entregar la propia vida… a cambio de la certeza de que así se completa su sentido.
Ningún hombre ha sido
creado para ser él solo. Vale más la pena cambiar el placer por el dolor… que
vivir sin amor.
Solos somos siempre más ágiles, pero, frágiles, nunca llegaremos tan lejos como los que comparten sus sufrimientos…
Más allá de las incertidumbres
del momento podemos asumir el compromiso con lo mejor de nosotros mismos. Abriéndonos
al otro. Renunciando a la soledad en favor de algo aún más arriesgado…mucho más
bello.
Un compromiso con la vida permite vivir por encima los momentos. Una existencia con sentido es una historia, la realización personal no es una sucesión de experiencias agradables… es algo mucho más profundo.
Un compromiso con la vida permite vivir por encima los momentos. Una existencia con sentido es una historia, la realización personal no es una sucesión de experiencias agradables… es algo mucho más profundo.
Las alegrías a penas son la mitad de la felicidad.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Una catástrofe maravillosa
Hoy contamos con la colaboración extraordinaria de Ícaro
(seudónimo, claro está). Él quiere expresar su agradecimiento a las siguientes
personas, Marsó Aldelrif, Rafael Barrios Puente, Pepi Gálvez Torreblanca y
Jesús Gálvez Torreblanca.
Una
catástrofe maravillosa
“Borr día borras talde”… camina con
el andar inseguro pero enérgico. No es alto pero tampoco bajo, tiene la cabeza
muy redonda, con una cicatriz en la parte posterior que se ve si te fijas un
poco, consecuencia de un accidente de moto que no fue culpa suya, fue arrollado
por un coche cuyo conductor iba borracho.
Trabajaba en una fábrica de conservas; es el único hijo
varón, más pequeño que su hermana. Echa de menos poder hablar de vez en cuando
tanto con su madre como con su hermana, él dice que tiene la culpa, porque le
habían dado muchas oportunidades. Pero desde que tuvo el accidente dejó de
trabajar y empezó a beber. Me dicen los que llevan más tiempo en este lugar,
que lo recogieron en un parque de una ciudad al sureste, famosa por su pimentón
y las conservas de verduras.
Tenía una novia que estuvo con él los veinte días que
pasó en coma. Ella se casó al tiempo con su mejor amigo, los tres se conocían
desde el colegio, tienen un hijo al que le pusieron su nombre. Me cuenta que
cuando ve al chico se emociona, de vez en cuando los padres le dejan que lo
lleve al parque.
Él no es consciente de las secuelas que le dejó el
accidente. Cuando tropieza o pierde el equilibrio le echa la culpa al mal
estado de las calles o que alguien la ha desequilibrado. Hace dos años que no
bebe, cuando alguien no entiende lo que dice, se cruza de brazos muy serio, y comienza
la explicación siempre con la misma frase “amu a ve”. Cuando se sube al coche
siempre me recuerda que me ponga el cinturón a la vez que se lo está poniendo
él. De vez en cuando le gasto alguna broma, yendo a una velocidad normal, lo
cual hace que él se vuelque hacia el lado contrario, lo que provoca su enfado
diciéndome que no tengo ni idea de conducir. Otra de las frases suyas al subir
al coche es “avanti tutti”.
Le encanta la música, está empeñado en pertenecer al coro
de la iglesia a la que va todos los domingos, muy repeinado y con sus mejores
ropas. ¡Ah!, se me olvidaba, cuando en medio de una conversación estornuda o
tose, o se le cae un poco de baba, siempre vuelve la cabeza a un lado,
poniéndose en la mano un pañuelo, limpiándose rápidamente, y volviendo la cara con quien está hablando, y diciendo otra de
sus frases que a mí me produce mucha ternura: “pedón”.
Lo de “borr día y borras tardes” es la
forma de pronunciar sus deseos a cada persona que se cruza al andar.
Como ya habréis deducido, lo que él desea son buenos días
y buenas tardes, según el momento del día. Vive de la buena voluntad de quien
lo conoce, no tiene nada, pero tampoco necesita nada, todo lo que tiene lo da a
los demás, un caramelo de menta, un dulce que le han dado en la confitería del
al lado, un jersey, un pantalón, un dentífrico.
Yo lo miro y lo admiro, aprendo cómo se puede ser feliz
con nada; me dice muy seguro que Dios está con él… Y yo lo creo.
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