lunes, 27 de julio de 2026

¿A dónde va el mundo? II


Castellani, Leonardo. Cristo ¿vuelve o no vuelve?: Apuntes sobre el Apocalipsis [Kindle iOS version]. Retrieved from Amazon.com 



El Anticristo de la leyenda 


El Anticristo es el mayor misterio de la historia humana y la clave de su metafísica.


…El Anticristo sería un judío, de la tribu de Dan, hijo de una conversa judía monja ¡y de un obispo!... cuando no del demonio directamente… Adquiriría con rapidez fantástica todas las ciencias. Satán sería su compañero permanente, etcétera, etcétera.


…Bossuet, seguido por Calmet y otros, en su sistema que explica el Apokalypsis con la historia de los primeros siglos de la Iglesia, identifica al Anticristo con Diocleciano, el último perseguidor, al cual computa en 666, poniendo en cifras romanas las letras del nombre Diocles Augustos.



 El Anticristo histórico 


El bajo Medio Evo vio al Anticristo en Mahoma;…Y es cierto que Mahoma representa uno de los precursores y figuras del Hijo de Perdición, una de las cabezas de la Bestia Bermeja: a nuestro parecer, la Segunda Bestia de Daniel, el Oso.


El sentir común de los escritores eclesiásticos, culminando hoy día en Hilaire Belloc con sus Las Cruzadas y Las Grandes Herejías, sostiene esta conjetura y da pie para otra algo más aventurada,…que el islam puede renacer como Imperio Anticristiano más poderoso y temible que antes, a manera de aquella cabeza de la Bestia Bermeja que fue herida de muerte y resurgió en los últimos tiempos, con asombro de todo el universo.


Y así el mahometismo resurgido será quizá cultural más que político; (como las Bestias de Daniel, que representan culturas y religiones más bien que meros imperios políticos) mas en lo moral: poligamia, esclavitud, guerra santa, culto a la riqueza, energía bárbara de struggleforlifer... Me remito a todos los que conocen a Norteamérica. 


En esta cizaña tropezó Lutero, quien quiso arrancarla y la desparramó. 

El Anticristo es probablemente el filosofismo del siglo XVIII, prolongación de la seudorreforma protestante y precursor de esta nueva religión que vemos formándose hoy día ante nuestros ojos, llámese como se quiera.


El Anticristo artístico



El Anticristo será también un hombre singular,  Roberto Hugo Benson, en su obra The Lord of the World   contempla la transformación del humanitarismo moderno en una religión positiva, que en aquel su tiempo, año 1910, proponía el entonces líder socialista Gustavo Hervé, discípulo de Augusto Comte,  prolongando las líneas de la apostasía contemporánea, 


El apocalipsis actual


 «Cuando quiero saber las últimas noticias, leo el Apocalipsis», decía con gracia León Bloy.

… la Ciencia Moderna estaba ya entonces elaborando la bomba atómica. 

. En su Comentario Literal al Apocalipsis  monseñor Eyzaguirre identifica la sexta tuba del sexto ángel del Apokalypsis con la gran guerra mundial, dividida en dos partes, con veinte años de tregua, de la que hemos sido testigos, y víctimas.


Pero críticos militares tan autorizados como el capitán B.H. Liddle Hart y el catalán Iturrat prevén como posible y aun probable una Tercera Guerra Mundial, después de una tregua menor que la anterior, y que no será ya guerra de naciones unidas, sino de continentes unificados.


La aviación fulminante, los robots explosivos, la bomba atómica, la conscripción en masa, incluso de mujeres, y la compulsión a entrar en guerra sobre las naciones pequeñas (técnicas de la guerra moderna ya ensayadas con éxito y definitivamente incorporadas al arte bélico), hacen posible un exterminio tres veces más grande que el que hemos presenciado, contando muy por lo bajo.


 Las Siete Plagas

 

 Las Tubas (trompetas) significan las causas espirituales de los dolores :la invasión de los bárbaros, el islamismo, el cisma griego, el cisma de Occidente, el Protestantismo, la guerra mundial y el Anticristo, en nuestra exégesis.


Pues hay que saber que las Visiones del Apokalypsis no siguen un orden lineal progresivo, como es el caso de la poesía épica o narrativa, sino un orden concéntrico o, mejor dicho, espiraloide, el cual es invariable característica del estilo profético oriental. Cada una de las Visiones empieza un poco más allá de la otra; pero todas terminan invariablemente en el objeto principal de todo el libro, la Parusía.


 Así, pues —en nuestra interpretación—, la Primera Plaga es la sífilis; la Segunda es la discordia y la guerra en las relaciones internacionales; la Tercera es el envenenamiento de la vida cultural y social, y la lucha de clases; la Cuarta es la desviación perversa y destructífera de la Ciencia Moderna; la Quinta es la destrucción de la pericia política y la impotencia de los estadistas; la Sexta es la guerra mundial; y la Séptima, el advenimiento parusíaco.


De la misma manera, en nuestra exégesis, el Caballo Blanco de la Visión Tercera simboliza la Monarquía Cristiana, que duró desde Constantino a Napoleón I; el Caballo Rufo, la Gran Guerra y todo su período de «guerras y rumores de guerra» y de «paz armada» que sigue a las guerras napoleónicas; el Caballo Oscuro este amable tiempo que estamos viviendo de posguerra, o sea de Crisis y Carestía; y finalmente, el Caballo Amarillo —¿por qué amarillo?; ¿el color de la muerte o el color de la raza que formará el ejército del Anticristo?— significa el Acabóse Perfecto.


El morbo infame


La sífilis es una de las plagas peores de la humanidad moderna, es cruel y asquerosa, y aflige casi siempre a los pecadores y no a los santos. 

Aparece tan repentinamente que los hombres creen se trata de un morbo nuevo. Cada nación adjudica esa enfermedad a su vecina.

Es posible que de ella dependan etiológicamente la tuberculosis, el cáncer y la neurastenia. Esto sostienen algunos biólogos actuales…Para estas tres enfermedades no existe hoy día remedio específico; y la ciencia moderna no lo hallará jamás…. Y la sífilis ataca en general a los que tienen el signo de la Bestia y adoran su imagen.


La nueva Jerusalem


La Visión que cierra el Apokalypsis es de la Nueva Jerusalén. Hay dos Jerusalenes nuevas, la celestial y la terrena, madre de todos nosotros.

La Jerusalén celestial es la actual congregación de los salvados; o sea, lo que llamamos el Cielo, hállese donde se halle.…no es la Jerusalén terrestre que ve bajar ahora el Profeta «adornada como una esposa para el varón». Estotra es «un cielo nuevo y una tierra nueva»….El Profeta la describe con términos corporales y la promete para los últimos tiempos, para después de la Segunda Venida. 


Milenarismo y evolucionismo



… Esos mil años, después de la resurrección primera, en que reinarán con Cristo los mártires, los interpretan, para antes de la Segunda Venida de Cristo, una escuela exegética llamada evolucionista, y otra escuela llamada milenarista.


El Milenarismo Se divide en espiritual y carnal o, por otro nombre, craso. Milenarismo carnal designa la tendencia judaizante y novelesca que en los primeros siglos imaginó un triunfo temporal y mundano de Cristo… fue condenado por la Iglesia.

El Milenarismo espiritual se puede resumir en estas palabras de Hallo: «Un Milenio está predicho en la Escritura; ese periodo todavía no se ha dado; en qué consiste a punto fijo y en pormenor no lo sabemos; cuando se dé, lo sabremos»….

Así expresado, con discreción y agnosticismo,  no ha sido jamás condenado por la Iglesia ni lo será nunca, por la simple razón de que la Iglesia no va a condenar la mayoría de los Santos Padres de los cinco primeros siglos, entre ellos a los más grandes... 


Lo que ha hecho no ha mucho la Iglesia ha sido prohibir por un decreto del Santo Oficio la enseñanza de un milenarismo mitigado, claramente definido en la misma prohibición: «el milenarismo de los que enseñen que antes del juicio final, con previa o sin previa resurrección de justos, Cristo volvería a la tierra a reinar corporalmente».

Este decreto es del 9 de julio de 1941. El decreto ut jacet negaba  también a los exegetas llamados evolucionistas, puesto que, según éstos, Cristo reina ya corporalmente—desde el Santísimo Sacramento—a partir de su Resurrección hasta el Fin del Mundo. 


La Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio cortó la discusión declarando, por decreto del 21 de julio de 1944, que la doctrina «que enseña que antes del juicio final, con resurrección anterior de muchos muertos o sin ella, Nuestro Señor Jesucristo vendrá visiblemente a esta tierra a reinar, no se puede enseñar con seguridad (tuto doceri non posse)».


»La interpretación espiritual: Esta exégesis—sigue diciendo Pirot—, comúnmente admitida por los autores católicos, es la que San Agustín ha dado ampliamente. »Agustín hace comenzar este período en la Encarnación, porque profesa la teoría de la recapitulación, mientras que, en la perspectiva de Juan, los mil años se insertan en un determinado lugar en la serie de los acontecimientos.

»Es la Iglesia militante, continúa Agustín, la que reina con Cristo hasta la consumación de los siglos; la primera resurrección debe entenderse espiritualmente del nacimiento a la vida de la gracia (Col. III, 1-2; Fil. III, 20; cf. Juan V, 25); 


Cabo



Debo callarme ahora, porque soy incapaz de describir el Cielo. En mi presente circunstancia me siento profundamente inspirado para describir el infierno, o a lo más el purgatorio.


Baste decir que la Nueva Jerusalén es cien veces mejor que la mejor cosa que ha existido en el mundo.

El Redentor del mundo, «que reformó la bajeza de nuestro cuerpo, configurándolo a la claridad del suyo», entregado por nosotros a los tormentos, ha salvado al hombre entero, alma y cuerpo, y con él a toda la naturaleza, creada para el hombre…aun quizá por eso en el Génesis el Paraíso Terrenal se dice «cerrado» y trancado después de la culpa, no se dice destruido.


Y termina el libro con un resumen de todo lo dicho, en verso, una serie de poemas muy interesantes, que pueden ayudar a comprender mejor qué pueda ser el Apocalipsis.


No hay comentarios:

Publicar un comentario